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Viaje a Libia Eclipse 2006

Escribe: joaotuareg
Este diario corresponde al viaje efectuado el pasado dia 6 de Enero del 2005 al Sáhara. El pais de destino era Libia y nuestro objetivo era un punto marcado en el GPS situado a unos 100 kms al...

 
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Viaje a Libia Eclipse 2006

Sarir Tibisti, Libia — jueves, 3 de marzo de 2005

Este diario corresponde al viaje efectuado el pasado dia 6 de Enero del 2005 al Sáhara. El pais de destino era Libia y nuestro objetivo era un punto marcado en el GPS situado a unos 100 kms al norte de la frontera con el Chad en el área del Sireri Tibesti, aproximadamente unos 300 kms en dirección suroeste de Wa Un Amus. Wa Un Amus es uno de los ultimos destinos de Libia, pocos se atreven a llegar a este paraje en el medio de la más absoluta nada donde se encuentra el mítico volcan rodeado de dunas negras. Nuestra tarea consistía en marcar la ruta hasta el emplazamiento donde el próximo 29 de Marzo del 2006 ocurrirá un Eclipse de Sol Total. Este fenomeno se se va a producir en una franja de tierra de aproximadamente 160kms de ancho y más de 1500 kms de largo que va desde el centro de África hasta el norte de Turquia y su \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"epicentro\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\" y por tanto lugar donde el eclipse va a ser más prolongado se encuentra en Libia. Además de ser la zona donde el Eclipse va a ser mas extenso el clima nos asegura casi un 100% de posibilidades de que no habra nubes y la visibilidad será optima. La zona ha estado recientemente en conflicto entre las tropas del Chad y el ejercito Libio y durante algunos años la pista que va hacia Uzu ha estado cerrada por los militares debido a las minas. Actualmente es posible transitar por casi todo el Sireri Tibesti sin peligro, exceptuando algunas zonas que todavía no han sido rastreadas y que evidentemente no ibamos a incluir en nuestra ruta.



Llegue a Libia el dia 27 formando parte de un grupo que iba a efectuar la ruta Gadames-Ghat, Akakus y Lagos del Erg Du Wari. El dia 6 me despedía de ellos en Tripoli y tras reponer fuerzas durmiendo casi 12 horas de un tirón cogí de nuevo el vuelo con destino a Sebha. El vuelo salió aproximadamente en hora (mucho más puntual de lo que yo esperaba) y hacia las 10:30 de la noche llegaba a Sebha. Una vez resueltos los papeles con la policia en el aeropuerto
cogí un taxi y despues de conseguir explicarle al taxista mi destino, me dirigí hacia el hotel Esfaherzt. Situado a 110 kms al oeste de Sebha el hotel era el punto de encuentro con mis compañeros Yajia, Ali y Yajia el cocinero. Todos ellos son de la familia Belaid, uno de los clanes familiares Tuaregs más importantes de la región de los Akakus. Cuanod llegue era más de media noche y la temperatura rondaba los 0º o sea que una sopa y a dormir ya que al día siguiente nos esperaban muchos kilómetros.

Por la mañana despues de desayunar vi que habian 18 motos KTM de 450 cc y 500 cc pertenecientes a un grupo de italianos y me pregunte cual sería el indice de accidentes en un grupo de 10-12 motoristas. Ahmed me saco de mis dudas: aproximadamente una media de dos bajas por viaje a Libia. Sin embargo se me quedo el gusanillo de probar una KTM en el desierto. Durante toda la mañana nos dedicamos a un agotador ejercicio de conseguir autorizaciones oficiales, militares y de todo tipo forma y color. La unica linea telefónica con fax existente en la zona está en Terkirkiba a unos 20 kms. Alrededor del medio día habiamos finalizado nuestra \\\\\\\\\\\\\\"papelada\\\\\\\\\\\\\\" y despues de comer un Shawarma rápido iniciamos nuestro viaje por carretera asfaltada hacia Murzuq donde teniamos intención de comprar nuestras provisiones. La area de Murzuc es famosa por sus cultivos. Es uno de los logros de Gadaffi, convertir el petroleo en agua, ya que toda esta zona se beneficia del plan verde que extrae agua del subsuelo del Sáhara y convierte el desierto en inmensas zonas de regadio. La carretera circula por estos

inmensos cultivos que.a pesar de tener un tono más verde dan una sensación de desierto muy evidente porque se pierden en la linea del horizonte. Detrás de estos cultivos está el mítico Erg Murzuq cruzado en una sola ocasion hace algunos años por una expedición camellera liderada por un frances y compuesta por targuis de Ghat. Una hora y media despues llegabamos a Murzuq y despues de una visita rapida a la old city nos dirigimos al mercado a efectuar nuestras compras. Una vez provisionados continuamos camino con el sol pisandonos los talones, teniamos intención de conducir de noche, pero tampoco queriamos excedernos debido a que las temperaturas descienden mucho por la noche y el frio se hace insoportable. La leña que llevamos era escasa y conseguir hacer fuego y comida con dicho fuego lleva su
tiempo y el viento cala el frio en los huesos. Pocos kms antes de llegar a Zawila paramos para rezar y decidimos que continuariamos 120 km más hasta Timessa ya que allí había una zona de dunas adecuada para dormir. Sin embargo el azar quiso que pararamos a poner gasolina y que Ali se encontrara con un amigo que además era el jefe de policía de la ciudad. Al explicarle donde ibamos y nuestra ruta, nos dijo que de ninguna manera, que ese día nos quedabamos en su casa a cenar y dormir y que estudiarimos juntos la mejor manera de llegar al eclipse. Por la noche cenando tuvimos una pequeña reunión con amigos y nuestro anfitrion nos conto que su hijo habia muerto en la frontera por causa de una mina. También nos indico un guía para poder llegar a nuestro destino. La cena fue a base de pasta, quesitos y atún enlatado, todo ello servido en un cuenco comun. Observe que se respetaban las tradiciones Tuaregs de lavarse las manos y del te.

Iniciamos el dia con una ensalada gigante, pan y quesitos para despues dirigirnos a buscar a nuestro guía. A las 8 ya lo habiamos recogido y despues de autorizar via teléfono el pago de su sueldo (500 D=300E) nos dirigimos hacia Timessa donde terminaba la carretera asfaltada. Una vez allí entramos en las dunas. Los primeros 10 kms son de dunas bajas peró con arena muy blanda y tuvimos que desinchar nuestras ruedas en 2 ocasiones para poder sacar los Toyotas de la arena. Es un lugar ideal para dormir en acampada. Posteriormente las dunas son mayores pero la arena era más dura y se hacía posible andar más deprisa. La sensación era formidable, parecida a esquiar por nieve virgen subiendo y bajando montañas de arena lisa. Despues de 90 kms de dunas enlazamos con una pista en pésimas condiciones donde buscamos un sitio para pararnos a comer resguardados del viento. Una ensalada de huevo duro, tomate, pepino y patata, un te y continuamos camino hacia Waw al Qabir. Por la tarde la pista continuaba en malas condiciones y nuestras medias eran de 30-35 kms a la hora. La crudeza del Sáhara se hacía visible a traves de sus pistas y la soledad era absoluta. En todo la tarde solo vimos un vehículo: era un camion de transporte de agua. Durante 140 kms fuimos subiendo y bajando pequeñas montañas asombrandonos cada vez del paisaje que se nos iba mostrando. A 14 kms de Waw Al Qabir nos detuvimos en el control militar a reparar una ballesta que había perdido una pinza. Desde el control policial situado en lo alto de una colina se empezaba a dislumbrar la \\\\\\\\\\\\\\"nada\\\\\\\\\\\\\\": el Sireri Tibesti se asomaba como una linea uniforme en el horizonte. una vez solventados nuestros problemas mecanicos continuamos hasta Waw Al Qabyr donde decidimos parar a recoger leña y pasar la noche. En Waw Al Qabyr está el comando militar de toda la area y allí se encuentra el único hotel de toda la zona (o por los menos sus restos) construido hace varios años para el Paris-Dakar. El comandante en jefe de la región militar es quien comanda el hotel, y fue nuestro anfitrión esa noche. ¡Tenian TV a satelite y pude ver el partido del Barça!, eso si, narrado en árabe..En un parco ingles y con la ayuda de Ali conseguimos exponer la ruta con el comandante y nos indico los rodeos y problemas que podiamos encontrar. Posteriormente cenamos tallarines a la Libia con fruta y te y nos quedamos dormidos exaustos.


El día empezó con un frio intenso, el agua verdosa del fondo de la piscina estaba congelada y el viento arreciaba con fuerza. El sol asomaba por el horizonte cuando saliamos de Waw Al Qabyr y continuamos nuestra marcha hasta que la temperatura empezo a subir y pudimos parar a desayunar una ensalada con quesitos, tostadas y te. Habiamos recorrido 70 km y la pista no era tan mala como la de la tarde anterior. El paisaje era más duro y todavia no habiamos visto ningun vehiculo. Nuestros siguientes 100kms fueron una sucesión de serpenteos, atajos y vueltas para evitar circular por la pista que unía los dos puestos militares y que se encontraba absolutamente deteriorada por el paso de camiones del ejercito. La media bajo de nuevo a 35-40 kms a la hora, pero el desierto como siempre nos sorprendia con paisajes impresionantes. Mi impaciencia por ver ls famosas dunas negras de Waw Un Amus era notable y no dejaba de marcar puntos en el GPS. Alrededor de las 11 llegamos
al puesto militar situado en lo más alto del crater del lado oeste. Desde allí se divisaba la inmensidad del Sireri Tibesti, una enorme planicie de arena del tamaño de media españa. Pasados los controles militares continuamos en dirección al segundo crater.La arena cada vez era más oscura y ahora se podia ver claramente el cambio de color que dejaban en la arena las huellas de nuestros neumaticos. Un laberinto de piedras esculpidas en el suelo que se asomaban cortantes como cuchillos nos obligaba a serpentear con los Toyotas a baja velocidad para evitar tener un pinchazo. Finalmente remontamos el segundo crater y estacionamos los vehiculos en lo alto
de la loma. Mis compañeros realizaron sus plegarias mientras yo me quede unos minutos extasiado ante la visión del oasis existente en el interior del crater. Su diametro no debia ser mayor de 3 o 4 kms y en su interior había un pequeño monte rodeado por cientos de palmeras entre las cuales se veian 3 lagos. El azul del agua intensificado por la sal mezclado con el verde de la vegetación daban una nota estridente de color en aquel desierto infinito, tan uniforme en sus tonos. Ali me desperto de mis sueños y me recordo que estabamos trabajando y teníamos todavía muchos kilometros por recorrer. Continuamos en dirección sur como nos había indicado el comandante y nos dirigimos en dirección al puesto militar de Uzu. El viento empezo a intensificarse a medida que ibamos adentrandonos en el Sireri Tibesti,se hacia dificil respirar sin el Shash por el polvo y la arena que el viento levantaba. En realidad este puesto se encuentra a más de 300 kms de Uzu y si los soldados de Waw Un Amus me podían parecer olvidados de la mano de Dios, aquí la sensación que transmitia el campamento militar era una pequeña isla en medio de un oceano de arena. Después de revisar nuestra documentación nos invitaron a un te y uno de ellos saco una cámara y nos hizo unas fotos. La mayoría eran de la zona de Benghasi y estaban destinados allí por 3 meses. Algunos llevaban más tiempo y el sargento decía ser el más veterano y quería contarnos batallitas de la guerra con el Chad. Conociendo a Yajia, que era un avido aficionado a contar batallitas y sabiendo de su rara habilidad para tener siempre una batallita mayor que la del contrincante, me acomode tranquilamente a tomar un te y a escuchar como aquellos hombres reian y contaban historias. Afortunadamente no habíamos comido y el te solo consiguió agudizar la sensación de hambre con lo que Yajia se canso rapido de contar historias y empezamos a hablar de la ruta. Estabamos a unos 300 kms del punto marcado
en mi GPS y la única zona transitable era la pista que iba hacia Uzu. Unos 200 kms más al sur habían unas montañas en el lado este de la pista que no habían sido barridas de minas, pero nuestro destino quedaba 100 kms al suroeste de dichas montañas. Sin embargo percevi que nuestro guía estaba muy nervioso con la posibilidad de que pisaramos una mina. También nos indicaron que a unos 70 kms encontrariamos huellas de neumaticos en dirección oeste que se dirigían hacia un pozo en obras de extracción de agua. El pozo de agua nos dejaba a aproximadamente
120 kilometros de nuestro punto marcado y nos alejaba de las minas así que decidimos que sería nuestro destino. Todo el mundo parecia saber lo que había depues del pozo pero nadie había estado allí . Nada, no habia nada. \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"ma fish..., ma fish....\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\" era la unica contestación que conseguiamos a la pregunta de que es lo que habia. Finalmente nos pidieron gas y les prometimos que a la vuelta les dariamos el que nos quedara. Continuamos nuestra ruta en dirección sur por la pista que se dirige hacia Uzu. El relieve del entorno era Hamada, sin montañas ni valles, una inmensa esplanada sin accidentes geográficos que se pierde hasta el horizonte, sin embrago la textura era de arena y conforme avanzaban los kilometros esta se iba volviendo más irregular alternando zonas duras con zonas blandas donde el coche disminuia su velocidad. Alrededor de las 3 de la tarde llegamos al pozo. Era una construcción metálica de unos 40 mts de altura sacada de la pelicula de Mad Max con 7 u 8 containers a su alrededor que hacian las funciones de viviendas y comedores de los obreros. Uno de ellos era la mezquita y otro el horno para el pan. El viento soplaba con mucha intensidad y nos dirigimos al container-comedor para explicar a nuestros anfitriones nuestro objetivo. Cuando vieron que Yajia el cocinero se lavaba las manos para ponerse a cocinar nos ofrecieron rapidamente un plato de pasta con un poco de cordero lo que agradecimos sinceramente. Mientras comiamos estuvimos conversando y nos adviertieron de tener cuidado con la arena. Nos explicaron que en determinadas zonas la acción del viento y la escasa humedad del amanecer forman una pequeña capa de barro solidificado que crea una trampa de arena. Ali y Yajia no parecieron darle importancia y yo tampoco preste atención al aviso de los obreros. Todos teniamos mucha experiencia en el Sáhara y llevabamos 3 semanas sobre todo tipo de arenas. El guía sin embargo parecio muy interesado en saber los lugares exactos. Los obreros le decian que no lo sabían, pero que más al sur del camión era peligroso. En apenas media hora habiamos comido y retomabamos nuestra marcha hacia el sur. Los primeros 20 kms no
respresentaron problemas, el paisaje era la misma Hamada de arena y el ritmo de nuestros Toyotas era rapido a pesar de las quejas de nuestro guía que pedía precaución. . En ocasiones, el suelo cedia ante el peso de los neumaticos y el vehiculo se golpeaba con violencia contra la arena con su parte baja, pero el impulso impedia que nos quedaramos clavados. A unos 50 kilometros divisamos el camión del que nos habían hablado los obreros del pozo. Se trataba de un
camión Iveco de 24 Tn que estaba literalmente enterrado en la arena. El suelo había cedido bajo su peso y se había hundido hasta las ventanas. La ventana del conductor estaba abierta y el interior de la cabina estaba cubierto de arena. Observamos en silencio aquel vehículo y comprendimos el riesgo que habíamos cometido circulando a gran velocidad por las trampas de arena.El guía parecía satisfecho de tener la razón y sonreia orgulloso ante aquel \\\\\\\\\\\\\\"casi esqueleto\\\\\\\\\\\\\\" de camión. Continuamos nuestra marcha más despacio y a 40 kms de nuestro objetivo el Toyota de Yajia que iba en cabeza se undió en la arena. Se quedó apoyado sobre la barriga sin tracción en ninguna de las ruedas. Desinchamos los neumaticos absolutamente, pero no sirvio de nada. Finalmente con una cuerda conseguimos sacarlo. La operación nos costo media hora. Eran casí las 5 de la tarde y nos quedaban pocas horas de luz. Conducir de noche por las trampas de arena era una idea que no se nos pasaba por la cabeza y la posibilidad de dormir en aquel paraje tan desolado con vientos de más de 50 kms por hora no nos parecía una alternativa. Solo nos faltaban 40 kilómetros así que decidimos continuar. Al cabo de unos 10 kilometros un ruido como el de un estallido de madera antecedio el hundimiento de nuestro vehiculo en la arena. El Toyota se quedo literalmente clavado en la arena peró no de una manera violenta, sino suave, como si se estuviera clavando en barro licuado. Conseguimos salir del vehículo con dificultad y al pisar el suelo con firmeza este cedio y nos quedamos enterrados en polvo hasta las rodillas. Ali y yo nos cambiamos una mirada y soltamos una carcajada al ver nuestra patetica situación. El coche habia entrado unos 20 metros en una trampa de arena. No era muy grande pero si parecía muy blanda. Afortunadmente el Toyota de Yajia se había quedado en el perimetro de la zona blanda y tenía tracción. Con gran esfuerzo y cavando desinchamos los neumaticos por completo al mismo tiempo que atabamos una cuerda enrollada sobre si misma de un vehículo al otro. No funciono
,la cuerda se rompio. El Toyota estaba demasiado enterrado en la arena y el volumen de la misma que desplazaba impedia mover el vehículo de su sitio. Decidimos reforzar las cuerdas pero de nuevo no funciono.La distancia de un vehiculo al otro era mucha y la tensión de la cuerda excedia su resistencia. El viento era cada vez más fuerte y el sol empezaba a bajar en el horizonte. Nuestras risas iniciales empezaron a tornarse en rostos preocupados y concentrados en la labor.
Finalmente optamos por acercar los Toyotas lo máximo posible e hacer una gran cuerda trenzando todas las cuerdas de las que disponiamos. Para acercar el Toyota fuimos haciendo un rail con la leña que llevabamos hasta que quedo aproximadamente a unos 10 metros. Desde esa distancia atamos la trenza de cuerdas que habiamos creado de manera que formaba una gran cuerda parecida a las de los navios. Finalmente con gritos de jubilo conseguimos sacar el Toyota. Habia pasado más de una hora y el sol escondia sus ultimos rayos en el horizonte. El viento era cada vez más frío, estabamos a 27 kilometros de distancia en la paralela de la linea del eclipse y decidimos que volviamos. De hecho nuestro objetivo estaba cumplido: El lugar idoneo para ver el eclipse era Waw Un Amus. El Sireri Tibesti era demasiado inhospito y permitia pocas confianzas. Vovimos sobre nuestras propias huellas y al llegar al lugar donde habiamos encallado por primera vez era noche cerrada y el viento había borrado nuestras huellas. Me di cuenta de que Yajia y el guía estaban extrememante concentrados en no caer de nuevo en la misma trampa, pero todos nos dabamos cuenta de que al evitar la trampa con un rodeo perderiamos el poco rastro de huellas que quedaba. La luna no habia salido y estabamos en el centro de una Hamada de 600 kms de diametro sin referencia ni una en la más bsoluta oscuridad. Teniamos que llegar al pozo de agua y por primera vez en mi vida en todos estos años trabajando de guía en el Sáhara me alegre de tener un GPS. Para no ofender a Yajia y al guía deje que estos decidieran el camino a seguir mostrandoles solo de vez en cuando la flechita de ruta de mi GPS cuando veía que nos desviabamos demasiado. Finalmente divisamos una luz en el horizonte. Segun mi GPS faltaban 40 kms para el pozo e imaginamos que seria un vehículo. Hacía dos dias que n veiamos ninguno y eso nos relajo un poco la tensión, despues de todo no estabamos tan solos. Sin embargo al ir pasando los kilometros nos dimos cuenta que se trataba efectivamente del pozo. Al llegar cerca pudimos ver que la luz provenía de la gran estructura metálica del pozo que estaba recubierta de luces como si fuera un arbol de navidad. Si de día parecía sacada de Mad Max de noche todavía era más \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"surrealista\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\", sin embargo para nosotros fue una bendición. Llegamos al pozo sobre las 9 de la noche he hicimos el campamento detras de un container. Mientras cenabamos algunos obreros vinieron y estuvimos tomando te y contando la aventura de aquella tarde. Los obreros del pozo nos ofrecieron un container que tenian con algunos colchones para pasar la noche y aceptamos de buen grado. El viento golpeba objetos metalicos en el exterior y el generador de la base ronroneaba a escasos metros de donde nos alojabamos pero eso no impidió que nos quedaramos dormidos en segundos.


Desayunamos con los primeros rayos de sol y emprendimos nuestro camino de regreso. Al pasar por el puesto militar les obsequiamos nuestra bombona de gas tal y como habiamos prometido.. En Waw Un Amus también ofrecimos nuestra leña a los militares ya que en Wau Al Qabyr nosotros poderiamos recoger más. Pude percibir la poca importancia del dinero en estas regiones. El agua, la gasolina, la leña, la comida y el té son por este orden las necesidades basicas para sobrevivir en estas tierras. Al mediodía habiamos llegado a Wa Al Qabyr y mientras Yajia el
cocinero preparaba un plato de pasta con corderoYajia, Ali y yo diseñabamos la ruta para el Eclipse del 2006. Almorzamos y continuamos nuestra ruta hacia Timessa. Esta vez la zona de arena blanda no nos sorprendió y hacia las 7:30 de la noche llegabamos a la carretera asfaltada. Continuamos hasta Zawyla, lugar de residencia de nuestro guía. Al llegar a su casa nos invito a pasar y mando a sus criados nigerianos preparar una cena para todos. Estuvimos charlando y repasando la ruta hasta que nuestras fuerzas se agotaron y nos quedamos dormidos.

Por la mañana por primera vez nos relajamos, teniamos todo el día para llegar a Sebha que se encontraba a poco más de 300 kms. Desayunamos una enorme ensalada con quesitos y pan y nos dirigimos hacia Murzuq. Allí nos sentamos a tomar un té en una terraza mientras observabamos la vida cotidiana de esta ciudad. Las muchachas salian de la escuela lo que provoco algunos comentarios y risas, las mujeres iban al mercado y los hombres conversaban en sus comercios. La población era en su mayoría de raza negra, provenientes de paises subsaharianos que encuentran su tierra prometida en Libia. Otros solo están de paso en un largo camino hacia Europa. Los Tuaregs no podían evitar mirar a todo el mundo con un cierto aire de superioridad, aquel desierto siempre había sido suyo, y ahora continuaba siendolo. Todas aquellas personas estaban en su desierto. Saludaban con grandes exclamaciones a todos los conocidos Tuaregs que encontraban, pero parecian limitarse al estricto saludo religioso cuando se trataba de algun conocido que no era Tuareg. Estaban orgullosos de su raza y de sus costumbres y el hecho de que ahora \\\\\\\\\\\\\\"su desierto\\\\\\\\\\\\\\" estuviera lleno de gente no tenía porqué cambiar nada. Finalizado el té continuamos nuestra ruta hasta el hotel Esfaherzt poco más de una hora de Sebha. Dejamos a Yajia el cocinero preparando el almuerzo y nos dirigiamos al puesto telefonico cuando vimos las 18 KTMs aparcadas en bateria en uno de los patios interiores del hotel. Nos preguntabamos si existiría la posibilidad de \\\\\\\\\\\\\\"tomarlas prestadas\\\\\\\\\\\\\\" unos minutos. Ahmed nos observaba desde la cocina y al ver como me sentaba en una delas motos desaparecio hacia el interior del hotel. Al verlo pense que vendria a decirnos que no tocaramos las motos, pero muy al contrario apareció por el umbral con un par de botas en su mano derecha. Nos pidió gasolina para colocar en las motos, y nos ofreció 3 KTMs, una para cada uno. Después de enseñarles lo básico a Yajia y Ali: cambio, freno, embrague, etc..., cogimos las motos y nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores del Erg Duwari. En 40 minutos nuestros brazos estaban practicamente sin fuerzas y regresamos. Pasamos el resto del día haciendo chistes y bromas al respecto de la nueva versión de Tuareg: \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"El Tuareg digital\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\", que va con GPS, KTM, y manda informes por fax. Hacia las 7 de la tarde me despedi de mis compañeros y cogí un taxi hasta el aeropuerto de Sebha. Pasados los tramites policiales finalice mi estancia en el Sáhara saboreando un te sentado en un rincón del aeropuerto, comentando y haciendo chistes de las extranjeras con el comandante de Waw Al Qabyr que también se disponía a coger aquel avión. Sobre las 2 de la noche todavía consegui encontrar un Shawarma en Tripoli.

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publicado el 3/mar/2005, 05.23
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