Sao Paulo y Río

Escribe: imnemina
Mi diario de viaje comienza con un consejo/ayuda para quienes quieren viajar a Brasil y no saben como. Respuesta: www.voegol.com.br/arg. En este sitio encontrarán pasajes a muy buenos precios...

 

   Enviar a un amigo   

 
Capítulo 1

Sao Paulo y Río

San Pablo, Brasil — viernes, 26 de enero de 2007

Mi diario de viaje comienza con un consejo/ayuda para quienes quieren viajar a Brasil y no saben como. Respuesta: www.voegol.com.br/arg. En este sitio encontrarán pasajes a muy buenos precios (increíbles algunos), en una línea aérea con aviones todos nuevos, chicos si (utilizan 737 hasta para los vuelos internacionales), pero teniendo en cuenta que un vuelo bsas - río no demora mas de dos horas y media no es tan grave. Partimos de Buenos Aires con destino Sao Paulo el 3 de marzo, por supuesto Sao Paulo iba a ser solo una escala al paraíso. Si bien es cierto que la ciudad es digna de ser conocida, no es menos cierto que 19 millones de habitantes y una superficie equivalente a 4 Bs As no es lo ideal para comenzar una etapa de descanso. Sao Paulo es enooorme, una ciudad íntegramente construída en cemento y vidrio, parece que allí no existieran la pintura y las carámicas, todo es cemento, cemento y mas cemento. Las distancias son tremendas y los precios para moverse en taxi en consecuencia. Un taxi del aeropuerto internacional de guarulhos al centro de Sao paulo cuesta R$ 100 que son $ 150 por el cambio actual (R$ 1 = $ 1.50). Por lo que no solo el taxi, si no todo cuesta un 50% mas caro que en baires. ANtes de salir tuve la ¿previsión? de contratar un hostel desde baires dado que solo iba a estar una noche y encima llegando a las 02.00 hs solo iba a dormir unas 5 o 6 horas ya que luego partía a Ubatuba. Pagué el 10% por internet y cuando llegué a dicho aposento, SE HABÍAN OLVIDADO QUE IBA!!! por lo que estaba en Sao Paulo a las 2 de la matina, en un barrio que no era recoleta ni mucho menos y con una brasilera dormida que me decia que sus patrones (los dueños del hostel) no me habían registrado. Lo solucionó dandonos a mi mujer y a mi, una habitación para una persona (cama individual) a 10 dolares las 5 horas, lo agarramos ya que mucha elección no teníamos. A la mañana siguiente fuimos hasta la terminal de Jabaquara, donde salen trenes y una de las 14 líneas de subte que tiene Sao Paulo para ir a la terminal rodoviaria de Tieté, una terminal de micros desde donde salen buses a todo Brasil. Ahí compramos dos boletos a Ubatuba, playa del litoral norte del estado de Sao paulo. El viaje fueron 3 horas de un asorpresa detrás de otra, el micro recorría una ruta bordeada de morros y unos tonos de verde que jamás había visto en mi vida, la mata atlántica brasileña es de locos, en eso luego de una curva aparece delante de nuestros ojos una cataratita de 200 metros de altura, finita, pero muy linda y luego... la costa paulista, hermosa, paradisíaca como cada uno de los 8000 kms de playas de Brasil. Ubatua es una ciudad pequeña, de no mas de 4 km de frente por 2 de fondo, las playas del centro no son lindas, el agua es caliente, ya desagradable y las playas alejadas van hasta los 25 km de distancia, por lo que el primr día curtimos la "bristol ubatubense". A la noche fuimos a pasear por Itaguá que es la playa de al lado de iperoig, unas 20 cuadras de donde estábamos, esa zona era mucho mas comercial y linda, pero las playas seguían siendo la misma historia. En Itaguá está el acuario de Ubatuba y las posadas y restaurantes mas lindos. El segundo día hicimos una excursión en escunha (barquitos muy simpáticos) a Ilha Anchieta, donde hay una antigua prisión ya desactivada y dos playas preciosas, una en la que se forma una pileta natrual por piedras que la rodean y se puede nadar con peces de colores, la otra con una arena blanca y un agua super azul. A ambas se accede por trilhas, pero las mismas son muy cortas y fáciles. A la noche fuimos a cenar a un restaurant donde comimos un abadero con catupiry que estaba buenísmo, con mucho arroz y papas fritas, regado como corresponde con unas buenas skol bien heladas (skol = cerveza), todo por unos 60 reales, equivalente a unos 90 pesos. Ojo que el cambio sigue subiendo ahora mismo mientras escribo esto el real ya está $ 1.52. A la mañana siguiente partimos en micro hacia Paraty, ya que si bien nuestro destino era Angra dos Reis no hay un micro directo desde Ubatuba, por lo que tuvimos que pasar por Paraty, una ciudad muy pintoresca, colonial, antigua. Parecida a Colonia, Uruguay pero con mar calentito y sin papeleras. En esta ciudad solo estuvimos unas horas ya que ahí hicimos conexión con un bus, porque no era un micro, si no un colectivo de línea que en dos horas nos depositó en Angra por R$ 7, contra los R$ 31 que nos pedía la empresa Costa Verde. Una vez llegados a Angra, tomamos la barca para cruzar a Ilhagrande, esta barca sale de Angra una vez por día hacia la isla (a las 15.30 hs) y cuesta de lunes a viernes R$ 5.35, los fines de semana cuesta el triple. La barca que sale de la isla hacia el continente parte a las 10 hs. También hay barcos privados pero es imposible conseguir algo por menos de 25 reales. En 1.20 hs de viaje de barca llegamos a abraao, el pueblo de la isla, si bien teníamos una posada que habíamos contactado por mail, apenas bajamos de la barca se nos acercaron varias personas a ofrecernos alojamiento y conseguimos una mucho mejor, mas cerca de la playa y por R$ 80 la noche la hab doble, con aire, ventilador de techo, tv, frigobar y baño privado y desayuno brasileño (muy bueno), la misma se llama Acalanto, es de una mujer francesa que decidió a quedarse a vivir en ilhagrande (y creo que fué una muy acertada decisión) que nos ha tratado de maravillas, la posada es chiquita, tiene sólo 5 o 6 habitaciones, pero la gente es muy cálida. Que les puedo contar de Ilhagrande, es el paraíso en vivo y en directo, todo es lindo, el pueblo es lindo, la iglesia es linda, las playas son el cielo sobre la tierra, si eso es el paraíso me quiero morir mañana. Apenas dejamos las cosas en la posada, fuimos a contratar una excursión a las lagoas (lagoa verde, lagoa azul, japariz y saco de ceu), la conseguimos a R$ 25 por persona, había que sumar aparte R$ 7 por persona en concepto de alquiler del equipo de esnorquel. A la noche fuimos a comer sushi a un restaurancito muy cálido que quedaba en la callecita linda de la isla (no son tantas!! son 6 o 7 cuadras), el precio promedio R$ 50 dos personas, aunque hay opciones mas baratas (comida a kilo) o siempre se puede comprar algo en el supermercado y comer una pavadita. A la mañana nos embarcamos para hacer la excursión, la misma parte del muelle de abraao a las 10.30 hs y regresa tipo 18 hs por lo que los R$ 25 están muy bien pagos. El primer punto que visitamos fué lagoa verde, una playita que se forma entre la ilhagrande y otra islita muy pequeña, adónde pude bucear con peces de colores y estrellas de mar, alucinante!!! Luego de unos 40 minutos la escuna parte y te van paseando por distintas playitas de la isla, pero el destino esperado por todos es LAGOA AZUL. Es el paraíso mismo sobre la tierra, al igual que lagoa verde es un espacio de mar formado por la isla grande y una isla más pequeña. Tortugas marinas, peces de todos los colores, erizos, rocas, algas, estrellas de mar y un agua tan clara que estaba flotando en el mar y la veía a mi espesa buceando a 10 metros!! de profundidad, cuando partimos de lagoa azul nos pararon en una playa con unos barcitos para almorzar??!! a las 16 hs, demás está decir que te están esperando y te cobran cualquier plato de comida R$ 40 ó R$ 50 (que no pagué), a unos 20 metros había unos kiosquitos que te vendían sanguchitos y saladitos a 8 reales, un precio mucho mas accesible y acorde con la realidad. El día termina con el barco volviendo al pueblo de abraao, con la gente cansada, bronceada y feliz, en nuestro caso tomando mate con una parejita (de argentinos) que había llevado el equipo. Al llegar al pueblo nos fuimos a duchar y a la noche fuimos a cenar camarao, cosa que estábamos antojados desde que llegamos. Al día siguiente hicimos la trillha que lleva a lopes mendes, 3 horas de caminata por el medio de la isla, con subidas, bajadas y una vegetación super cerrada, es inhumano, pero vale la pena hacerlo aunque sea una vez dado que se ven animales y vegetación alucinantes... llegar a lópez mendes es llegar a esas postales que vimos siempre en revistas de turismo, palmeras, vegetación, agua azul, turquesa y transparente. Y encima con una temperatura que debe rondar los 22º (el agua ehh, afuera hacen como 30). Todo super agradable, encima es la típica playa babel, estábamos charlando con 3 chicos ingleses que jugaban con una pelota de rugby y al rato charlábamos con una familia israelí, todos coincidíamos que el lugar era los más hermoso que habíamos visto. Por supuesto volvimos en barco, dado que repetir la caminata hubiese acabado con nuestras vidas, esa noche nos fuimos a dormir temprano ya que a la mañana siguiente partíamos a Río de Janeiro, cidade maravilhosa si las hay!!! A la mañana siguiente nos levantamos tempranito, e hicimos la trilha 1, la más fácil y cortita de la isla, que te lleva a praia preta, una playa con arena negra, al acueducto y a las ruinas de lazareto (un viejo leprosario, por supuesto desactivado). Es de destacar que esta trilha es la elegida por los moradores de la isla para salir a hacer footing o caminar. A las 10 de la mañana la barca nos devolvía al continente y mientras navegaba hacia él, unos 5 delfines comenzaron a saltar al lado del barco, toda la gente se puso a sacar fotor y disfrutar de estos simpáticos ejemplares. Una vez en el puerto de angra, fiumos hasta la terminal y sacamos los pasajes a Río en mico, el viaje fué un día de mucho calor y tardó como dos horas y media, pero tipo 14hs mi sangre comenzó a fluir de otra manera, con ritmo de samba, estábamos entrando a la "cidade maravilhosa". La estadía en Río no fué todo lo placentera que esperábamos, pero no por la ciudad, que siempre es un encanto, si no por el hostel que habíamos contratado desde Buenos Aires. Era horribe, paredes de madera (durlock), súper caluroso, baño compartido, se escuchaban todos los ruidos... un asco. Pero pasemos a lo positivo, luego de llegar y dejar las valijas nos fuimos a caminar por copacabana y pisar su arena. No ustedes, pero para mi, estar en Río (he ido varias vaces) es llegar a mi casa, es como mi segundo hogar, si algún día tuviese que elegir una ciudad del exterior para vivir esa sería Río. A la noche, quise relgalarle el primer impacto fuerte a mi novia, para lo cual la llevé al Pao de Açucar tipo 18.30 hs y previo pago de R$ 35 por persona, subimos al bondinho (teleferico que te lleva al primer morro y luego al segundo, Urca), a todo esto se hizo de noche y demás está decir que ver la bahía de Guanabara toda iluminada y el Cristo allá a lo lejos también iluminado es uno de los espectáculos que nadie debería perderse antes de morir. Cenamos en un shopping de Botafogo cerca del hostel una pizza con cerveza, es increíble lo cara que es la pizza en brasil, esto se debe a que no tienen mucha harina de trigo, (son productores de harina de mandioca) por lo cual la grande de muzza y una cerveza nos costó unos 50 reales (25 dólares). Al día siguiente nos levantamos temprano y fuimos al corcovado a ver la estatua del Cristo Redentor (una de las nuevas 7 maravillas del mundo) y gracias al día despejado mi chica pudo apreciar la vista de Río desde 700 metros de altura, de día. Subimos en el trencito y también nos costó R$ 35 per cápita. A la tarde a la praia de ipanema a tomar sol y a la vuelta (caminando) pasamos por una feria en una plaza en la cual había de todo para comprar. Pero a esta altura estábamos un poco cansados del hostel por lo cual decidimos que al día siguiente partiríamos hacia Cabo Frío. A la mañana siguiente tomamos el metro y fuimos hasta el Río Othon Palace Hotel dado que en ese lugar nos habían ofrecido hacer un tour a sus headquarters, te llevan en una combi exclusiva y con aire acondicionado, el paseo es súper interesante, podes ver en vivo y en directo como orfebres fabrican joyas de primera calidad, al final de recorrido por supuesto se pueden adquirir (cosa que no hice) collares, pulseras, anillos y otras joyas valuadas desde los u$s 5000. Luego ya si, corriendo a la rodoviaria de Río, micro de 1001 (mileum) y a Cabo Frío, previo cruce por el puente Río - Niteroi sobre la bahía de guanabara (imperdible). Dejábamos Río... y un nudo en mi estómago me lo confirmaba. Llegar a Cabo Frío fué una muy grata sorpresa, primero por la limpieza de esa ciudad, es increíble lo limpia y bonita que es, con una avenida atlántica con un montón de edificios pero de un máximo de 6 o 7 pisos que hace que los mismos no tapen el sol a las 3 de la tarde, como en Camboriú. Ahh, cada depto cuesta entre 250000 y 1000000 de usd!!! todos pisos con balcón a praia do forte. Praia do forte es la típica playa brasilera, con arena muy finita e increíblemente blanca, es una bahía con un mar muy calmo en el cual te metés 100 mts hacia adentro y el agua te sigue llegando a las rodillas. Tiene un solo problema Cabo Frío... el viento, para mi gusto es muy ventoso, o a mi me tocaron días así (no se olviden que era marzo), la posada en la que nos alojamos tenía todo el charme posible y a buen precio (R$ 90 la hab doble - con desayuno), dicha posada se llama Porto Fino (http://www.feriasbrasil.com.br/rj/cabofrio/ondeficar/pousadaportofino/). Tiene un encanto especial Cabo Frío, dado que está entre el mar y la región de los lagos, por lo que 10 cuadras hacia atrás hay un canal, y un paseo al lado del mismo lleno de barquitos y restaurantes muy lindos, con música en vivo. El centrito es bastante grande y encontrarás todo lo que necesites. Al día siguiente con mi mujer tuvimos la (mala) idea de ir a conocer Buzios dado que estabamos a 30 km. Tomamos un micro de línea y en 1 hora estábamos en una de las playas mas frecuentadas por argentinos. La verdad... a mi ... ni fu ni fa. Típica ciudad muy preparada para el turismo... es lindo... pero es como estar en "Truman Show", está todo perfectamente preparado para que te quedes y gastes todo tu dinero en Buzios. Conocimos la famosa orla Bardot, vimos las hermosas posadas arriba de los morros y tomamos un taxi boat hacia Joao Fernandez, la playa mas famosa de Buzios, nos recibió en el muelle, un pibe de unos 30 años, argentino chantún el quien nos ofreció unas reposeras de madera en dicha playa con la única condición que almorzaramos en el parador, el detalle es que una milanesa con arroz costaba R$ 100.... un robo a mano armada, obvio no le di bola. Estuvimos un rato, linda el agua, clara y fresca, y a la hora rajé para ferradura, otra playa que quería conocer. Linda también ferradura, pero agua muy fría, congelada y bastante vacía... en realidad, con 1/2 día me alcanzó y sobró de Buzios. Me parece un lugar para adolescentes o jóvenes de hasta 25 años en busca de marcha, buggies, y movimiento. A mis 36 años prefiero la sofisticación de Río o las bellezas Ilhagrande. Volví a Cabo Frío a tomar una cervecita mirando un maravilloso atardecer en praia do forte, y empezando a entristecerme. Nos quedaba el último día con mi mujer. Al día siguiente nos recomendaron conocer arrial do cabo a 15 km al sur de Cabo Frío, tomamos otro colectivo y llegamos enseguida. Tiene dos o 3 playas, muy vígenes y bonitas pero ese día estaba nublado. Prainha, muy pequeña y rodeada de morros y otra a la que se accede en barco, desde le puerto de arraial. Lo mejor... el puerto está lleno de tortugas marinas. A la tarde emprendimos el regreso a Cabo Frío ya que a las 21 hs teníamos que tomar el micro de vuelta a Río. Llegamos a Río a las 00 hs y tomamos un taxi a aeropuerto para pegar el vuelo que nos devolvería a Baires previa escala en Sao Paulo. El saldo... híper positivo, como siempre que visito Brasil... obvio el año que viene volveremos.


Publicado
Modificado
Leído 20929 veces

    Enviar a un amigo

Capítulo 1
 
 


 

Capítulos de este diario