República Dominicana: paraíso tropical del Caribe

Escribe: damelo1980
¿Qué se viene a la mente al hablar de República Dominicana? Es sinónimo de playa, brisa y mar de aguas cristalinas multicolores; es el paraíso caribeño por excelencia.

 

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Capítulo 2 4

Santo Domingo: Colonial y moderna

Santo Domingo, República Dominicana — viernes, 18 de marzo de 2011

Antes de aterrizar en el aeropuerto de Las Américas, la impresión que se tiene de Santo Domingo es que es una ciudad enorme… y así es. Santo Domingo está dividido incluso en 2 ciudades (Este y Oeste) que en conglomerado suman más de 4 millones de habitantes, es la ciudad más grande de todo el Caribe. Es una extensa franja que se extiende sobre el Caribe y que tiene al río Ozama como su eje central que divide ambas partes de la gran ciudad. Santo Domingo combina el ambiente colonial que le otorga el hecho de haber sido la primera ciudad fundada por españoles en América en 1496, con otras zonas de modernos edificios al oeste de la ciudad, barrios más populares al norte y toda una serie de complejos urbanos menos modernos al este. Es una metrópolis caribeña con bastante encanto, lástima que una de sus carencias sea la falta de playas dentro de la misma ciudad debido a la contaminación del océano ocasionada por su zona portuaria.


Su eje turístico es la zona colonial, ubicada sobre el margen izquierdo del río Ozama (Santo Domingo Oeste), donde se encuentran los edificios más antiguos que datan de 1502 como la Fortaleza Ozama, y el Alcázar de Colón que es otro de los sitios tradicionales del viejo Santo Domingo. Hacia el oeste se extiende un larguísimo malecón que bordea las costas rocosas y de aguas azules que caracterizan a la ciudad. Al recorrerlo puede verse su gran extensión, así como la cantidad de edificios modernos que bordean su litoral. En Santo Domingo Este por su parte, las mayores atracciones son el Faro a Colón, una inmensa construcción erigida en su nombre que alberga un museo en su interior, y el Parque de los Tres Ojos, una serie de cavernas y pozos naturales de gran belleza. Santo Domingo tiene mucho para ofrecer y vale la pena dedicar algunos días para recorrer sus calles coloniales, disfrutar de su vida nocturna, tomarse una buena cerveza Presidente o un ron Brugal, comerse un mofongo o un sancocho tradicional en uno de sus buenos restaurantes y empaparse del ambiente dominicano, o porqué no irse a bailar merengue o bachata… no debe perderse de vista que fue la primera ciudad de América, por lo que su legado histórico y cultural es bastante amplio… basta dejarse perder en las callecitas de su zona colonial para darse cuenta de esto, y luego irse a la zona moderna para ver los contrastes entre lo antiguo y la novedoso. Santo Domingo avanza rápidamente hacia la modernidad sin dejar atrás su pasado cargado de historia, por eso tiene un encanto especial por descubrir.



Recorrido por Santo Domingo



Al llegar al Aeropuerto de Las Américas se divisa desde lo alto los hermosos colores del mar que rodea esta isla de La Española. Al ingreso deberás pagar una tarjeta de turismo que cuesta $10 USD y a la salida del aeropuerto podrás cambiar tu dinero por pesos dominicanos. Recomiendo (y todos los que trabajan en el aeropuerto dicen lo mismo) la casa de Cambio de Banreservas (52 pesos dominicanos por Euro a esa fecha) pues la otra es demasiado usurera. A la salida puedes tomar uno de los taxis, pero previamente debes pactar el precio para que no te cobren más pues te pueden llegar a pedir hasta $1500 DOP. Al centro histórico me cobraron $1100 DOP (algo así como $29 USD, ¡caro!). El aeropuerto está ubicado al este de la ciudad en las afueras y algo retirado del centro.



El hotel que busqué para hospedarme es el Hostal Dominico Mundial Duarte 6 esq. Padre Bellini. www.hostaldominicomundial.com. Está muy bien ubicado en la zona colonial de Santo Domingo, es una de las opciones más económicas pero es algo desorganizado y la atención es caótica en algunos casos pues cuentan con una ayudante que es lo más complicado del mundo y estuvo a poco de enloquecerme con sus sandeces y mal genio jeje. Sin embargo, para bajo presupuesto es la mejor opción de esta zona (desde $930 a 1460 DOP en habitaciones con baño compartido o privado).


Comencé mi recorrido por la zona colonial de Santo Domingo en el Parque Duarte, que está a todo el frente de mi hotel. Es un parque tranquilo en el día pero en la noche se convierte en sitio de encuentro de jóvenes, venta de cerveza y  hay buena presencia policial. A un costado del parque está el Convento de los Dominicos con una bonita fachada. Más al este puede caminarse, pasando por la Feria Artesanal de la Casa del Teatro hasta llegar a la Fortaleza Ozama, uno de los íconos de la ciudad. Fue construida en 1502 por los españoles para proteger a la ciudad de los piratas y representa una torre de vigilancia desde la cual se tiene una buena vista del río Ozama, de parte de la zona colonial y del puerto. El ingreso cuesta $40 DOP, además tiene una exhibición de tanques antiguos en su zona interna.


Tal vez una de las calles más emblemáticas de la zona colonial es la Calle de las Damas que precisamente pasa al frente de la entrada de la Fortaleza Ozama. Esta calle cuenta con el privilegio de haber sido la primera construida en América por los españoles, y por la cual transitaban las Damas de la época, de allí su nombre. Esta calle conduce al Panteón Nacional, lugar donde descansan los restos de muchos de los héroes nacionales dominicanos, es un sitio bien bonito, con muchas banderas y una inmensa lámpara en su interior que se dice que fue donada por Hitler. La entrada es gratis. Continuando por la Calle de las Damas se puede pasar por bonitas construcciones coloniales entre ellas el Reloj de Sol y el Museo de las Casas Coloniales para desembocar en la hermosa Plaza España, una de las más grandes y llamativas. Allí hay muchos restaurantes de buena calidad como el Museo del Jamón, y que son bastante caros por cierto! Así que ni te acerques si no tienes dinero para gastar en comida cara. A un costado está el famoso Alcázar de Colón, construido en 1510 por el hijo de Colón cuando fue nombrado virrey de esta isla tras la “conquista” española. Esta zona es bastante bonita y permanentemente llena de visitante y locales. Puede también darse una vuelta por el costado norte de la Plaza España, la calle Atarazana, donde hay bonitas casas coloniales.


Continué mi recorrido, pasé por las Ruinas de San Francisco y fui a dar al Barrio Chino de Santo Domingo. Es una zona bastante agitada de la ciudad, mucho comercio (y ladrones también según me contaron después). Es mejor evitar la zona. Más hacia el sur desemboqué en el corazón de la ciudad: El Parque Colón, una plaza llena de palomas rodeada por muchos edificios entre los cuales se encuentra una fábrica de tabacos,  el Hard Rock Café, el Palacio Consistorial y la Catedral Primada de América, la más antigua del Nuevo continente y que data de 1504. El Parque Colón está atravesado por la famosa Calle Conde, que atraviesa toda la zona colonial repleta de almacenes, restaurantes y mucho que ver, vale la pena caminar un rato por ella y observar el movimiento diario de los dominicanos, es sólo peatonal. Precisamente en uno de los restaurantes almorcé con un sánduche mixto y un jugo de lechosa (papaya) que estaba bastante bueno. En otra ocasión desayuné también en esta calle ($250DOP, precio orientativo).


En la noche me reuní con unos amigos que tengo en Santo Domingo y fuimos inicialmente a tomarnos unas cervezas antes de ir a los bares o discotecas. Es costumbre entre los dominicanos sentarse en un Colmado, que es el nombre que le dan  ellos a los expendios de bebidas alcohólicas, e invitar a varios amigos para formar un “coro” que no es más que una reunión de amigos para hablar y chismear un poco. La cerveza Presidente domina el mercado dominicano y la encontrarás por doquier ($80 DOP en colmados, hasta $200 DOP en discotecas)… todos los locales te dirán que es la mejor cerveza del mundo! Por su parte, en cuestión de rones, el Brugal es el que manda la parada. Luego de varias cervezas y tragos de ron salimos hacia el Acrópolis Center, un moderno mall comercial en la zona exclusiva de la ciudad donde hay bares con muy buen ambiente y eso sí, repletos de gente. Santo Domingo se caracteriza por una excelente y variada vida nocturna en la que podrás encontrar muchos géneros musicales y el tipo de bar o discoteca que quieras. Es bastante bueno.


Al día siguiente y con un poco de resaca, me levanté antes de mediodía. Salí a la calle Conde a conseguir cambio de dinero. De allí caminé por la Conde hasta llegar al Altar de la Patria, donde hay un monumento a varios de los próceres dominicanos como Duarte, Sánchez y Mella. Continué mi recorrido por la ciudad, esta vez caminando por la zona de Gazcue, la cual queda el oeste de la zona colonial y se caracteriza por casas bastante amplias y antiguas y sus avenidas muy arborizadas. Es una zona bastante bonita. Puede pasarse por el Palacio Nacional, donde habita el presidente Fernández, me pareció bastante llamativo y bonito este palacio, de color salmón sus fachadas y con hermosos jardines… lástima que no te dejan entrar, sólo lo ves desde fuera. Como la caminada era larga y estaba el sol a todo dar, pasé por una de las cadenas de helados más conocidas en este país: Bon; allí me comí un delicioso helado de Chinola (maracuyá) por $125 DOP, recomendado!


De allí continué caminando hasta el Malecón. Inicié en la Plaza Juan Barón, donde hay un bonito mirador de la costa, cerca al Obelisco de Santo Domingo. Continué mi camino hacia el oeste, pasando por muchos edificios modernos, hoteles y restaurantes. El calor era bastante, aunque no tan húmedo como en otros lugares del Caribe al menos para la época de marzo en que fui. Llegué hasta el Malecón Center, un moderno complejo de edificios que tiene restaurantes, cines, bares, entre otros; aunque a mi modo de ver estaba algo abandonado. En la entrada del edificio hay una pequeña escultura de Botero con sus gordos característicos. Me devolví un poco para ir a uno de los restaurantes que más me habían recomendado en Santo Domingo: Adrián Tropical (Av. George Washington No 1); este lugar tiene una hermosa vista sobre el mar y su comida es buena. El recomendado es el Mofongo, plato tradicional dominicano y que consiste en un macerado de plátano con chicharrón al cual le adicionas carne y un caldo de sancocho que es bastante rico! La verdad me pareció sabroso más un poco monótono por el exceso de masa de plátano. El costo fue de $470 DOP con una cerveza Presidente que me tomé. Es de anotar que en la República Dominicana es necesario incluir cerca de un 26% adicional de impuestos, cosa que me pareció bastante cara pues siempre te la cobran en las cuentas.


A la salida del restaurante tomé un taxi para que me llevara al otro lado de la ciudad, al Parque de los 3 Ojos; me cobró $130RD. El ingreso por persona es de $50 DOP y puedes visitar varias cavernas que contienen lagos de aguas cristalinas en su interior de diferentes tamaños. Está el lago de las aguas azufradas, el lago de la nevera, lago de las Mujeres y el de Saramagullones. Uno de ellos tiene una especie de bote en el que lo atraviesas y pasas a otra serie de cavernas y lagos al otro lado. En las aguas de todos puedes ver peces y tortugas. Es un sitio que me pareció bastante hermoso, vale la pena visitarlo 100%. Al regreso del parque tomé otro taxi que me tocó llamarlo por teléfono pues me estaban cobrando el triple. Al regreso pasé por el Faro a Colón que es un inmenso monumento en honor a él y que alberga un museo en su interior. En la noche hay varias opciones de bares y restaurantes en la zona colonial de Santo Domingo, sólo que esa noche estaba particularmente cansado por lo que el recorrido no fue muy largo.


Al día siguiente me levanté con la firme intención de irme para Bocachica, que junto con Juan Dolio son las playas más cercanas a la ciudad y por lo tanto las playas de Santo Domingo. Bocachica es una bahía artificial que se conformó por la ubicación de una barrera de corales que dejó una extensa playa de 2 km de arena blanca y aguas azules y tranquilas. Queda a 30 minutos al este del centro de Santo Domingo, luego de la localidad de Andrés (primera vez que veo una localidad que se llama como yo jeje). Para llegar a Bocachica en guagua (bus) se va hasta el Parque Enriquillo, y dos cuadras al norte en la calle José Martí entre Barahona y Francisco Henríquez y Carvajal está la parada de guaguas. La zona sin exagerar es horrible, sucia, peligrosa y nada recomendable. Si se ha de ir caminando que sea de día y con cuidado, si es en la noche definitivamente ir en taxi. Es uno de los sitios más feos que llegué a ver en Santo Domingo. El precio de la guagua expreso es de $70RD, son vans pequeñitas y algo estrechas.


Una vez en Bocachica, puede notarse que es una playa popular para la gente de la ciudad. En la parte oeste se amontonan todos los bañistas con equipos, cavas con cerveza, ruido y comida, es la zona mas “tuki” como dicen los venezolanos jaja, o más “ordinaria” como decimos en Colombia, pues verás huesos de pollo en la playa, basura y mucho ruido. Sin embargo, si te vas a la zona este podrás encontrar sitios mucho más tranquilos en los cuales puedes alquilar una silla-cama y tirarte en la playa a descansar, eso sí, no faltará la señora que te ofrece masajes milagrosos, los eternos vendedores de todo tipo de collares y alimentos, y por supuesto los de los cebiches. A propósito de cebiches me comí uno bien bueno con lambí (especie de caracol), camarones, almejas, pulpo y con el “macho” de la tortuga (su pene que dicen que es afrodisiaco jaja), carne que supuestamente está prohibida para la venta pero es bien apetecida por sus supuesto efecto sobre la potencia sexual masculina jeje. En la playa me hice amigo de un grupo de turcos que estaban de viaje, y pues me llevaron de vuelta en su auto hasta Santo Domingo por fortuna, pues ya me había tomado bastantes cervezas y tenía mucha pereza de llegar a esa zona tan fea en la noche. Comí algo en un pica pollo del centro (así se llaman los sitios donde venden pollo y comida china normalmente) y me fui a unos de los bares de la zona colonial a tomarme unas cervezas… me dio hasta las 2am y me entré algo entonado jeje. Al día siguiente debía salir para Punta Cana e ir a buscar un bus para esto.


La mejor opción para ir a Punta Cana es Expreso Bávaro, el cual puede tomarse en el Malecón en la calle Juan Sánchez Ramírez 31 (próximo a Máximo Gómez) en Gazcue. El bus sale 4 veces al día (7, 10, 14 y 16:00h) tanto de Santo Domingo como de Punta Cana (sector Bávaro) y no se reservan billetes por lo que es recomendable llegar media o una hora antes. Tomé el bus de las 12:00 y me costó $375 DOP. Tomé un taxi desde el hostal por $20 DOP para llegar al terminal privado de Expreso Bávaro; estaba bastante indispuesto al subir al bus tal vez por la resaca, el sueño y por culpa de un niño caprichoso que lloró más de 2 horas seguidas ¡Qué horror! Estuve a punto de meterle una patada! Jeje. Me pareció extraño que uno de los tipos que ayudaba a subir las maletas tenía un revólver en su cinto, y caminaba por todas partes como si nada, en Colombia no se ve esto!! Bastante intimidante para mi gusto.


Así concluyeron mis días en Santo Domingo, aunque luego de regresar de Punta Cana y Bayahibe estuve allí una noche, en el mismo hostal Dominico Mundial… Al día siguiente antes de Salir a Puerto Rico tomé el taxi al aeropuerto el cual me salió más económico pues iba con otro tipo que viajaba a la isla de St Marteen (sólo me cobró $600 DOP). Ya en el aeropuerto desayuné algo y me metí a migración para tomar el vuelo hacia San Juan… muchas cosas buenas en esta ciudad y también muchas que aprender de la cultura dominicana… definitivamente Santo Domingo es una ciudad para disfrutar con calma, empaparse de su ambiente cálido y contrastante, recorrer sus callecitas coloniales en el centro, dar una vuelta por sus modernos centros comerciales, el malecón y visitar parajes naturales hermosos como Bocachica y el Parque de los 3 Ojos. Una ciudad con mucho para ver e investigar.


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Capítulo 2 4
 
 


 

Convento de los Dominicos en la Zona colonial de Santo Domingo.

   

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