República Dominicana: paraíso tropical del Caribe

Escribe: damelo1980
¿Qué se viene a la mente al hablar de República Dominicana? Es sinónimo de playa, brisa y mar de aguas cristalinas multicolores; es el paraíso caribeño por excelencia.

 

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República Dominicana: paraíso tropical del Caribe

Santo Domingo, República Dominicana — viernes, 18 de marzo de 2011

Qué se viene a la mente al hablar de República Dominicana? Es sinónimo de playa, brisa y mar de aguas cristalinas multicolores; es el paraíso caribeño por excelencia. Tal vez la imagen más difundida de este país en el exterior son sus hermosas playas y complejos turísticos 5 estrellas, de hecho es el primer destino turístico del Caribe, frecuentado principalmente por europeos, rusos y gringos que vienen en manada en busca del preciado “sueño caribeño”, principalmente a Punta Cana. El turismo es uno de los renglones de más peso en la economía dominicana, y responsable de buena parte de su desarrollo, algo que deben agradecerles a los turistas acaudalados que los visitan.


Pero estas hordas de visitantes convencionales pocas veces miran más allá de las paradisiacas playas que ofrece Punta Cana o la hermosísima Isla Saona, República Dominicana es más que eso, existen otras playas de belleza sin igual en Samaná, Puerto Plata, Barahona, Bocachica, Juan Dolio, Bayahibe entre otras. También puede optarse por visitar su capital Santo Domingo, una ciudad llena de historia y tradición, la primera ciudad establecida por los españoles en América; recorrer el interior montañoso del país, o si lo tuyo es la vida de ricachones puedes irte a Casa de Campo en La Romana donde tiene incluso casa Shakira, y disfrutar de sus bellas mansiones, darte un paseo por Altos del Chavón o por la suntuosa marina… las opciones son muchas.


Sin embargo, lo mejor que podrás encontrar en este país caribeño es su gente cálida amable, rumbera y despierta. Tomarte una cerveza Presidente en un Colmado (término muy dominicano para describir tienda callejera); tomarte un trago de la tradicional Mamajuana afrodisiaca, o  del mejor ron Brugal o Barceló escuchando merengue o bachata; comerte un delicioso mofongo, un sancocho o un “asopao” en uno de los restaurantes del Viejo Santo Domingo son de las cosas que siempre recordarás de este país. O si lo tuyo es el tabaco, puedes fumarte un puro dominicano que sin duda son los de más alta calidad en el mundo  junto con los cubanos, todo un arte y tradición local.

El Dominicano irradia alegría y despreocupación, algo que puede ser bueno para generar empatía y entablar conversaciones amenas. Te saludarán con un simple ¡Qu’e lo qu’e! y se caracterizan por ser muy buenos conversadores en su mayoría, bastante entretenidos; eso sí, acostúmbrate a que cambien la “R” por la “L” cuando estén hablando, hecho que me causó bastante gracia; así que te hablarán de un “colte” de cabello o te dirán que ya está muy “talde”. De la misma manera, algunos sujetos pueden usar esa misma despreocupación y la gran habilidad del dominicano para envolverte con su conversación amena y con sonrisas para “darte en la cabeza” en asuntos de dinero, o tratar de confundirte con precios y cosas así, algo con lo que hay que tener cuidado, al igual pasa en otras partes de Latinoamérica, no os preocupéis.

Pero como no todo es color de rosa, en República Dominicana existen cifras altas de desempleo, corrupción y una gran desigualdad social que hace que muchas zonas por ejemplo de su capital y otras grandes ciudades sean focos de delincuencia. Hay ciertas zonas de Santo Domingo que es mejor evitar por ejemplo. Adicionalmente en sus zonas rurales se evidencia mucho más esa desigualdad social materializada en la precariedad de las condiciones de vida de algunas personas. Otro problema adicional que enfrenta el país es el éxodo de haitianos hacia tierras dominicanas, el cual incluso se duplicó en número de personas tras el terremoto de Haití de 2010, y hoy en día se habla de más de 2 millones de haitianos que conviven con los cerca de 10 millones de dominicanos que tiene este país. Principalmente se desempeñan en labores de construcción, conduciendo moto conchos (motos para transportar pasajeros) o en labores de aseo no calificadas y mal remuneradas; de alguna manera es una especie de servilismo modernizado que tienen hoy en día con el maltratado pueblo haitiano. Precisamente la señora que aseaba mi hotel en Santo Domingo era una mujer haitiana, por lo que no es raro que veas grupos de ellos hablando en francés o en creole, que es la versión haitiana del francés, en las calles de sus ciudades. A mi modo de ver, se nota cierto grado de rechazo hacia ellos.

Pero la historia tampoco ha sido benévola con los dominicanos; luego de que en 1492 Cristóbal Colón pisara tierras americanas por primera vez en esta isla llamada “La Española” la cual comparten dominicanos y haitianos, este territorio fue presa durante más de 3 siglos de invasiones por parte de los españoles, franceses y los propios haitianos, de allí que las rencillas entre ambos pueblos tengan orígenes mucho más antiguos. Como si fuera poco, el gran pulpo que es EEUU también ocupó este país en 1916 durante 8 años, a lo que siguieron una serie de dictaduras de personajes como Trujillo y Balaguer que dejaron huellas radicales en el pueblo dominicano. Hoy en día tiene a Lionel Fernández como presidente, quién ha gobernado el país durante más de 11 años no seguidos.

La República Dominicana es un país con mucho para ofrecer, sitios hermosos, playas envidiables, gente amable que le gusta el béisbol, el ron y el puro… la tierra de la bachata y el merengue materializados en personajes tan famosos como Juan Luis Guerra, Wilfrido Vargas o “Kinito Méndez” (este último no me lo aguanto jeje). Ver a sus morenas bailar el movido merengue o la sentimental bachata es todo un espectáculo visual y sonoro… me hubiera gustado ver a la mamacita de Amelia Vega (ex Miss Universo dominicana) bailando estos ritmos tropicales, o al encopetado Óscar de la Renta en las mismas, también dominicano.

Si te gustan las playas hermosas, la gente alegre, los ritmos tropicales y el “mood” del tabaco y ron, entonces República Dominicana puedes incluirlo en la lista de próximos destinos. Empaca tus “bultos” como dicen los dominicanos a las maletas, y hazle una plegaria a la Virgen de la Altagracia, patrona del país para que te conceda el tiempo y el dinero para ir, pues para los estándares de los países latinos no es el destino más económico; y otro detalle, evita ir en la temporada lluviosa o de huracanes (sept-nov). Es un país con mucha historia y tradición caribeña que se respira a todo dar en las calles del viejo Santo Domingo; en sus playas paradisiacas y en muchos otros sitios hermosos que te dejarán con la boca abierta… es el “sueño caribeño” hecho realidad, un amasijo de tradiciones, colores, ritmos y sabores con mucho para ofrecer al visitante.



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