La segunda ciudad en importancia del país fue fundada en 1495. Situada al norte de la isla, es la capital del Cibao, la región más extensa y fértil de la República Dominicana, con montañas y exuberantes valles, ríos, cascadas y plantaciones de tabaco.
Una visita a la ciudad podría iniciarse en la Catedral de Santiago Apóstol. Construida en el siglo XIX en estilo neoclásico, destaca por sus vidrieras, su altar de caoba y sus tumbas de héroes independentistas. Muy cerca, en el Parque Duarte, se reúnen turistas y locales y los cocheros dan paseos en calesas. La importante industria tabaquera de la región tiene su reflejo en el Museo del Tabaco y en la fábrica de cigarros La Aurora, construida a principios del pasado siglo. El proceso de fabricación de la bebida local, el ron, puede observarse de cerca en la destilería Bermúdez.
Desde el grandilocuente Monumento a los Héroes de la Restauración, una imponente construcción en mármol blanco de 67 metros de altura, símbolo de la ciudad, puede contemplarse toda la urbe. La historia de Santiago se describe didácticamente en el Museo de la Villa.