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Escapada lúdico-gastronómica a Santiago de Compostela

Escribe: ctorralba
Con esto del Año Santo en ciernes, preferimos adelantarnos a las “hordas” de peregrinos, turistas y paseantes varios, y hacer una escapada relámpago a Santiago de Compostela. Uno de mis amigos había estudiado un postgrado de historia allí… así que era el guía perfecto para un fin de semana de esos que nos gustan con un poquito de todo. Nos juntamos 12 y empezamos el regateo de planes, voluntades, horarios y preferencias.

 

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Cultura, relax y multiaventura... todo en un día

Santiago de Compostela, España — sábado, 24 de octubre de 2009

El sábado se sabía intenso: mañana de turismo, y tarde de multiaventura y balneario. Como teníamos previsto asistir el domingo a la misa del peregrino, dejamos el interior de la Catedral como guinda del pastel compostelano y nos apresuramos a comernos el resto.

Empezamos de un modo atípico: El CGAC (Centro Galego de Arte Contemporáneo) y el Monasterio de Santo Domingo de Bonaval, con su curiosa escalera de doble espiral... y el parque de Bonaval. El arquitecto portugués Álvaro de Siza (autor del edificio del CGAC y de la facultad de periodismo compostelana) es el responsable del diseño de esta sorprendente zona verde planificada en parte sobre un antiguo cementerio.

Nos impresionaron las vistas de la ciudad que se pueden contemplar sentados (aunque rápidamente un guardia nos avisó de que estaba prohibido para evitar accidentes) sobre los tejados de los nichos vacíos. Justo abajo, unos niños jugaban al futbol entre las estructuras que hace años custodiaban las tumbas.

El juego de puertas que comunica los distintos espacios nos llevó hasta una pequeña cueva de la que surge un manantial y a un frondoso bosque al que se llega a través de sendas en zigzag.

Subimos por Casas Reales para ver las Ánimas, el Callejón de "sal si puedes" (un efecto óptico produce la sensación de que no hay salida), la Plaza de Cervantes, la Casa de la Troya, la casa gótica (frecuentemente confundida con la que alberga el Museo de las Peregrinaciones ¡menos mal que llevábamos un buen "guía"!) y todas las callejuelas de la almendra del casco histórico.

Entre los soportales de piedra de la Rúa del Vilar paramos a reponer fuerzas en el Brunch La Mora... chocolate caliente, tarta de Santiago, bombas de crema y trufas de las que no dejamos ni una miga.

Como dice mi madre: "indio comido... indio ido", y allá nos fuimos a ver la Rúa Nova, con sus puestos de artesanía (que en la ciudad conocen como "la calle de los jipis") y la Iglesia de Santa María Salomé. Esta discreta iglesia, con la curiosa escultura de la virgen embarazada sobre la puerta, nos pasaría desapercibida, si nuestro amable "guía" no insistiese en que entráramos a ver uno de los retablos barrocos más socarrones que he visto en mi vida. La gracia está en encontrar, ente tanta filigrana y pan de oro, a los angelitos con gafas... ¿quién dice que los miopes no van al cielo?

Y de Iglesia en Iglesia... nos fuimos a ver San Martin Pinario, con el propio San Martín repartiendo su capa con un pobre en el frontón de la fachada plateresca,  su impresionante escalinata de piedra, y su retablo barroco. Como curiosidad, cabe decir que las torres se levantaron sólo hasta esa altura debido a la oposición del Cabildo Catedralicio... que temía que "hiciese sombra" a la basílica.

Antes de ir a comer, aún nos tomamos un aperitivo en la preciosa terraza del Hotel Costa Vella, que está muy cerca de San Martin Pinario... y es que no parar en ese jardín era un pecado de los gordos. Comimos en el Restaurante del Hotel Balneario Compostela, porque, ya que teníamos el Club Termal incluído, quisimos aprovechar para hacer algo de turismo activo. Desde el propio hotel nos organizaron la comida (impresionante el cocido típico y la empanada) y las actividades con una empresa que se llama Itineris.

Muy cerquita del hotel jugamos al Paintball y escalamos el rocódromo en un bosque ¡Menos mal que uno de los monitores me echó un cable! ... (gracias, Oscar). Mira que no soy yo el espíritu del deporte en persona, pero como algunos ya nos habíamos "enviciado" en A Botica do Lazer... la tarde fue increíblemente divertida.Volvimos al balneario, para relajarnos en el Club Termal. De la adrenalina al relax por obra y milagro de los chorros y burbujas de agua minero-medicinal.

Yo me hubiese apuntado a un masaje... pero teníamos reservada una mesa en el restaurante de Pedro Roca. Un capricho de uno de los más sibaritas del grupo... que nos encantó a todos. Espectacular la ensalada de tomates y langostinos... y el foie. Un local moderno, con un toque diferente... y desde el que se puede ir andando hasta la zona vieja de nuevo.

Mi amigo nos llevó dando un pequeño rodeo para que pudiésemos ver San Francisco de noche... y entrar en la Plaza del Obradoiro envueltos en una mágica niebla que nos hizo sentir como en una película. Y de los momentos mágicos, a otros más prosaicos: copas y risas en los locales de la Plaza de San Pelayo (con un obligatorio mojito en A Borriquita de Belén), en el Garoa y en el Sónar.

Parece que la noche compostelana ha atravesado mejores momentos, y que el actual gobierno municipal lleva años empeñado en acabar con un ambiente nocturno que era una referencia en toda Galicia... aún así,  lo pasamos realmente bien.

Nos hubiésemos quedado hasta las mil, que parece que también forma parte de las tradiciones de la ciudad... pero al día siguiente nos esperaba la misa del peregrino, y no queríamos abandonar Santiago sin darle un achuchón al Apóstol.

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Balneario De Compostela

Alojamiento: Hotel en Santiago de Compostela, España

Ideal si se llega a Santiago en coche, pues no está en el centro de ciudad (en Brión, a 10 minutos del centro). Es un hotel sencillito, pero con muchos servicios y buena relación calidad/ precio. Posee el único balneario de la comarca compostelana y con tarifas más que razonables. Ellos mismos te reservan también las actividades de turismo activo que te interesen directamente con Itineris.

Mi calificación promedio:
  •  
Calificación general    

Iter Itineris

Actividades: Juegos/Recreación en Santiago de Compostela, España

organizan cerca de Santiago paintball, rutas interpretativas y btt, rutas en quad, paseos a caballo, escalada en rocódromo... Son muy profesionales (y, muy importante, cumplen estrictos protocolos de seguridad) y muy majos. No importa que seas un superaventurero... siempre hay algún monitor de Itineris para echarte una mano ¡¡y hacer que te sientas como si lo fueses!! Yo los conocí en A Botica do Lazer y sigo pensando que son unos cracks

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Comida    
Ambiente    
Precio/calidad    

Restaurante Pedro Roca

Comida: Cocina de Autor en Santiago de Compostela, España

La cocina es excelente, y el local sorprendente... peca un poco de caro en una ciudad como Santiago, pero merece la pena.


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Últimos comentarios

AngelaM dice:
¡Vaya! has venido muy bien recomendado a mi ciudad. Magnífica elección de restaurantes y locales...
y lo de la multiaventura es genial. Hay muchas opciones por aquí. Me ha gustado cómo lo relatas.

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ctorralba dice:
Gracias Ángela, la verdad es que ya sabíamos que en Galicia se come muy bien...pero mi amigo es un crack.
La empresa de turismo activo, Itineris, una maravilla. Los conocimos en A Botica do Lazer y son unos máquinas

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los chicos de Itineris ayudándonos a escalar el rocódromo

   

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