Encantadora... Guatemala
Escribe: Bertuco
Este es uno de los mejores viajes que he realizado, por lo maravilloso del país, por las gentes que lo habitan y por las personas que me acompañaban.
Hice en su día un diario del viaje y, ahora, para estrenarme en este blog, os le muestro.
Comienza la aventura...
Santander, España — jueves, 1 de mayo de 2003
No eran aun las 4 de la mañana cuando mi cuerpo se canso de soportar los envites de un alma impaciente por emprender un viaje hacia el nuevo mundo. Después de realizar los últimos preparativos, me preparé un café cargado y salí al jardín con el perro a contemplar el cielo. Era una despedida y como una premonición quisieron estar presentes todas las estrellas que poco habitualmente están visibles en esta tierra. Coco, mi perro, extrañaba la situación y se mostraba mas nervioso de lo habitual y su instinto no le engañaba. A las 4 y media cogí la maleta y me encaminé a la entrada de la urbanización. Detrás rompían el silencio de la noche los aullidos de Coco que eran dignos del mejor tenor canino. En ese momento llegaban en la furgoneta Juan Carlos y Rocío, comenzaba la aventura. El siguiente pasajero era Darío que como es habitual se hizo esperar, hasta que en el silencio de una ciudad dormida se escuchó el sonido de las ruedas de su maleta. Próxima parada, Muriedas, donde Esther, Keker y César esperaban para incorporarse a la expedición.
Rumbo a Madrid que el avión no espera. Las que si esperaban eran Amparo y Diana para completar el grupo de nueve personas que durante 15 días compartiríamos experiencias inolvidables. En el aeropuerto nos incorporamos a la cola generada en los puestos de la "eficiente" compañía americana con la que viajábamos, AA, que paradójicamente era la mas larga.
Del trayecto en avión destacar la "excelente" comida con la que nos obsequiaron la eficiente compa....., los yanquis y el amable trato se sus azafatas/os, en especial miss Pelo Casco que nos ofreció una muestra de atenciones que nada tenía que envidiar al mas puro estilo británico. Hicimos escala en Miami, de aquí destacar la apresurada búsqueda por parte de los fumadores de un lugar para disfrutar de un cigarrillo o varios. La sala existía, carecía de aire acondicionado, olía apestosamente, pero a nosotros no nos importó y dimos cuenta de algunos gramos de nicotina.
Cuando llegamos a Guatemala serían las 6 de la tarde y habíamos ganado 8 horas respecto al horario de España. Después de poner en hora nuestros relojes y pasar el control de pasaportes nos dirigimos a la sala de espera donde nos esperaba Emilio, nuestro guía.
Una vez efectuadas las presentaciones no dirigimos al aparcamiento donde nos esperaba Antonio, el conductor, con su busito. Este era mas grande de lo que imaginábamos y puesto que iba a ser un compañero inseparable, en nuestro recorrido por el territorio guatemalteco, nos alegramos mucho. Pusimos rumbo a Antigua, antigua, valga la redundancia, capital de Guatemala. Durante el recorrido, unos 40 km., Emilio rompió el hielo contándonos algunos chistes de su repertorio que, como mas adelante comprobamos, era interminable. Nos explicó que rodábamos por la famosa Panamericana, que es la carretera principal y cruza de un extremo a otro todo el continente americano. Todavía en calles de la capital el tráfico era notable y Emilio no explicó que el claxon era fundamental para que la circulación fluyera medianamente bien. A todos nos llamó la atención los autobuses típicos, las llamadas Guaguas, que proceden de Norteamérica y eran utilizados para llevar a lo pequeños yanquis al colegio. Cuando estos estimaron que había finalizado la labor por la que fueron adquiridos, fueron donados a sus vecinos de Guatemala que, haciendo gala de sus costumbres, les pintaron de colores llamativos, les dotaron de grandes bacas en el techo y empezaron a organizar rutas que recorren las diferentes localidades del país.
Antigua nos recibió con la escasa luz que proporcionaba su precaria iluminación pública, pero dejaba entrever el encanto de una ciudad que aún conservaba vestigios de la época colonial. Por sus calles estrechas con el piso adoquinado, nuestro busito se fue abriendo camino hasta dar con el Hotel Posada Don Rodrigo, nuestra morada por las siguientes dos noches. Atravesamos su enorme puerta, recorrimos el pequeño hall de recepción y contemplamos boquiabiertos la preciosidad del patio interior. Era como si retrocediéramos un motón de años en el tiempo y es que, como posteriormente nos comentó Emilio, en otro tiempo, había sido una hacienda de una adinerada familia. En seguida, un encargado nos invitó a un cóctel de bienvenida, fue nuestro primer encuentro con "la gallo", marca de la cerveza del país y una inseparable compañera durante la estancia en Guatemala. Mientras degustábamos la cervecita elaboramos el plan para mañana y decidimos ir a descansar ya que nos esperaba un día duro. Repartimos las llaves de las habitaciones y estuvimos visitando todos las de todos. Eran todas preciosas, pero la que mas nos llamo la atención fue la de Esther, Keker y César ya que tenía tres camas y una de ellas estaba en un altillo con un balconcillo muy mono. Una vez que hubimos culminado el cotilleo, me fui la habitación con Darío, mi compañero de alcoba. Después de ducharnos, avisamos a César y a Juan Carlos y salimos a dar una vuelta por los alrededores del hotel. Era una cálida noche y aunque no andamos muy lejos, el paseo fue muy gratificante dejando entrever que esta ciudad tenía un encanto especial. De regreso al hotel, entramos en un bar restaurante a tomar algo. Estaba bastante concurrido. Uno de los camareros nos buscó una mesa y mantuvimos la habitual charla entre turista y nativo del lugar (de donde venís, de que parte, de fútbol...). Curiosamente, al comprobar que fumábamos, nos preguntó si teníamos Ducados. Por lo visto aquí no se consume tabaco negro y es muy apreciado. Terminadas las copas, alguno se tomó tequila a pelo, nos dirigimos al hotel a dormir que el día había sido muy largo.
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Últimos comentarios
HORNI dice:
Muy buena introduccion de un destino que espero conocer,por lo tanto sigo....
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Aleleani dice:
Como te dijo Horni, la introducción es muy interesante, por lo tanto , seguiré leyendo tu recorrido por Guatemala.
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Capítulos de este diario
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1
Comienza la aventura...
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2
El Volcán Pacaya
Antigua Guatemala, Guatemala | 2 de mayo de 2003
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3
El lago Atitlan
Panajachel, Guatemala | 3 de mayo de 2003
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4
Chichicastenago
Chichicastenango, Guatemala | 4 de mayo de 2003
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5
Copan (Honduras)
Copán Ruinas, Honduras | 5 de mayo de 2003
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6
Quirigua
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7
Livingston
Lívingston, Guatemala | 7 de mayo de 2003
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8
Flores (Peten)
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9
Tikal
En Santander...
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