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A Quives en Bicicleta
Escribe: mecalme
Sali de mi casa a las 6:15 am. No tenia ni un centavo en el bolsillo por lo que era necesario que fuera al cajero urgentemente. Cuando Llegue al cajero automatico, me salio un mensaje que decia...
Capítulo 1
A Quives en Bicicleta
Santa Rosa de Quives, Perú — miércoles, 14 de septiembre de 2005
Sali de mi casa a las 6:15 am. No tenia ni un centavo en el bolsillo por lo que era necesario que fuera al cajero urgentemente.
Cuando Llegue al cajero automatico, me salio un mensaje que decia " No hay Plata te jodiste", asi que no me quedo otra que pedalear hasta el proximo cajero que estaba en el Metro de San Juan de Lurigancho a unos 10 km mas o menos.
Desde alli tome mi taxi hasta el punto de encuentro (Habich con Av. Tupac Amaru). Llegue exactamente a las 7:00. En el Punto ya estaba en espera Andres, mientras que Fernando Yucra y Piero llegaron 3 minutos despues.
Despues de unas fotos para saciar nuestros impetus figuretis y seguir la camara de Fernando para el recuerdo, empezamos el recorrido a paso lento para dosificar nuestras fuerzas mas adelante.
En el trayecto, mas o menos en el Km. 9, se nos unieron cuatro ciclistas mas, que tambien se dirigian a Quives. Aparentemente el grupo iba creciendo. Mientras tanto todo iba a la normalidad hasta que mas o menos en el Km. 19, unos de estos muchachos nos aviso " Hey a tu amigo se le pincho una llanta". Hicimos la cuenta y faltaba Fernando. Asi que regresamos para ver lo que pasaba.
Encontramos a Fernando parchando sullanta. Piero aprovecho en Filmar el suceso. Una vez resuelto el problema seguimos la marcha. Los cuatro cilistas que encontramos en el Km 9 nos habian tomado ventaja, asi que nosotros continuamos solos hasta el Km. 21 donde un grupo de 6 ciclistas se nos unieron, y nuevamente el grupo vilvio a crecer.
Ya por el Km. 26 auxiliamos a uno de los 6 ciclistas que se nos unio en el km. 21 porque se le habia pinchado una llanta. Luego de resolver el problema seguimos peldaleando, mientras yo sin presagiar lo que se me venia iba tranquilo y sin preocupaciones.
Por el Km. 30 ya empeze sentir cansancio en mis piernas. La ruta aunque de asfalto se me hacia dificil porque la subida se hacia cada vez mas pesada, asi que pedi a Fernando hacer un receso para descansar un toque. Piero se habia adelantado bastante y no vio que nos habiamos detenido, pero despues al rato regreso para ver lo que sucedia. Luego de de unos minutos continuamos la marcha y yo un poco recuperado retome el ritmo de pedaleo como en el inicio.
Antes de llegar a Trapiche el astro rey hizo su aparicion. Piero y yo habiamos adelantado a Fernando, mientras en el puente habia una congestion de autos porque unos metros mas adelante hubo un derrumbre de piedras que felizmente no ocasiono ningun accidente, ni mucho menos cayo encima de algun ciclista (creo que tuvimos suerte). Fue entonces que mientras nos haciamos paso entre la congestion, puede ver que a unos tres metros, justo en el puente, dos pirañas corrieron a cerrarnos el paso por delante de una Couster. Yo le meti turbo a mis piernas, mientras al mismo tiempo le hacia señas a Piero quien felizmente me la entendio y pudimos libranos de esos maldtos. Tuvimos que parar como a cinco metros del puente y vimos que los pirañas nos miraban con dudas entre querer y no querer alcanzarnos, pero nosotros paramos alli esperando a Fernando quien por fin hizo su aparacion haciendose paso entre la congestion filmando muy campante con su camara. Ahora que lo pienso los pirañas dejaron pasar a Fernando porque vieron que Piero y yo lo estabamos esperando y de suceder algo hubieramos corrido en su ayuda, asi que no tomaron riesgos. Una vez juntos y pasado el susto seguimios la marcha hacia Quives.
Antes de llegar Yangas, mi cuerpo ya me pedia piernas de respuesto. Asi que descansamos en una bodega para tomarnos unas gaseosas y picar papitas fritas. Un ciclista que iba solo se nos unio por el camino, se llamaba Jimmy. Mientras tanto yo le decia a Fernando "uds. sigan nomas yo chapo mi carro y los espero en Quives para la bajada, pero la insistencia y el animo que dio me hizo seguir sacando fuerzas de donde no habia.
Ya por Km 55, yo sufria mucho en las subidas, con unas piernas que ya no respondian caballero me tenia que bajar de la cleta y empujarla algunos km, pero el reto de llegar y el hambre me hacia avanzar de poco en poco.
En el km 66 habia llegado a Quives!, hasta hoy no lo puedo creer, cansado y maniatado me hacia paso entre los autos. En una casi me caigo por el barranco. Me pare, subi a mi caballo de aluminio y continue la marcha hasta la entrada de Quives. Ya en el punto nos encontramos con Andres quien nos habia adelantado desde el km. 28 y se habia unido con un grupo de once cilcistas que eran del barrio de Los Olivos.
Con estos chicos nos fuimos a buscar algun comedor popular que vendiera menu de a sol, pero por mala suerte el mas barato valia 15 soles. Tanta fue nuestra mala suerte que cuando encontramos menu de 4 soles a la tia se le habia acabado. Asi que a insistencia de la mayoria no quedo otra que bajar a Yangas a buscar un lugar donde comer tranquilos, bajo sombra y asientos para descanzar. Asi que en mancha bajamos a Yangas.
En el trayecto, la ventaja de la bajada a muchos nos hacia sentir que volabamos. Era justo, despues de todo el sufrimiento lo reconfortante era pedirle el vuelto a la madre altura, pero no todo fue bacan, ya que por alli alguien se le cayo su camara fotografica y los de atras para evitar atropellarla casi crean un accidente colectivo. A otro chico la velocidad le gano tanto que casi se estrella contra un cerro en una curva, y a mi se me enrredo el pasador en el pedal pero no me paso nada (Obvio).
En Yangas le dimos curso al rico almuerzo. Creo que la tia del restaurant se doblo con nosotros. Nuestros frejoles con asado estuvo muy rico y la patasca se hizo humo. Risas, fotos, "camara", mientras yo sabia que por ese dia habia sido suficiente el pedaleo.
Terminado el almuerzo, el grupo en su totalidad fue a bañarse al rio. Mientras que yo habia finalizado mi dia de cleta tomando mi bus de regreso a Lima. No regrese desmotivado, al contrario, me gusta sacarme el clavo y ya habra tiempo para ello. Ahora mas que nunca creo en el "si se puede" porque yo pude a pesar de mis 15 años de inactividad en este deporte, pero creo mas aun, que cuando hay ganas y gente que te motiva a ello, no solo en ciclismo las cosas pueden salir adelante. Ya para el proximo año juro que subire a Quives a 60 km/h.
Cuando Llegue al cajero automatico, me salio un mensaje que decia " No hay Plata te jodiste", asi que no me quedo otra que pedalear hasta el proximo cajero que estaba en el Metro de San Juan de Lurigancho a unos 10 km mas o menos.
Desde alli tome mi taxi hasta el punto de encuentro (Habich con Av. Tupac Amaru). Llegue exactamente a las 7:00. En el Punto ya estaba en espera Andres, mientras que Fernando Yucra y Piero llegaron 3 minutos despues.
Despues de unas fotos para saciar nuestros impetus figuretis y seguir la camara de Fernando para el recuerdo, empezamos el recorrido a paso lento para dosificar nuestras fuerzas mas adelante.
En el trayecto, mas o menos en el Km. 9, se nos unieron cuatro ciclistas mas, que tambien se dirigian a Quives. Aparentemente el grupo iba creciendo. Mientras tanto todo iba a la normalidad hasta que mas o menos en el Km. 19, unos de estos muchachos nos aviso " Hey a tu amigo se le pincho una llanta". Hicimos la cuenta y faltaba Fernando. Asi que regresamos para ver lo que pasaba.
Encontramos a Fernando parchando sullanta. Piero aprovecho en Filmar el suceso. Una vez resuelto el problema seguimos la marcha. Los cuatro cilistas que encontramos en el Km 9 nos habian tomado ventaja, asi que nosotros continuamos solos hasta el Km. 21 donde un grupo de 6 ciclistas se nos unieron, y nuevamente el grupo vilvio a crecer.
Ya por el Km. 26 auxiliamos a uno de los 6 ciclistas que se nos unio en el km. 21 porque se le habia pinchado una llanta. Luego de resolver el problema seguimos peldaleando, mientras yo sin presagiar lo que se me venia iba tranquilo y sin preocupaciones.
Por el Km. 30 ya empeze sentir cansancio en mis piernas. La ruta aunque de asfalto se me hacia dificil porque la subida se hacia cada vez mas pesada, asi que pedi a Fernando hacer un receso para descansar un toque. Piero se habia adelantado bastante y no vio que nos habiamos detenido, pero despues al rato regreso para ver lo que sucedia. Luego de de unos minutos continuamos la marcha y yo un poco recuperado retome el ritmo de pedaleo como en el inicio.
Antes de llegar a Trapiche el astro rey hizo su aparicion. Piero y yo habiamos adelantado a Fernando, mientras en el puente habia una congestion de autos porque unos metros mas adelante hubo un derrumbre de piedras que felizmente no ocasiono ningun accidente, ni mucho menos cayo encima de algun ciclista (creo que tuvimos suerte). Fue entonces que mientras nos haciamos paso entre la congestion, puede ver que a unos tres metros, justo en el puente, dos pirañas corrieron a cerrarnos el paso por delante de una Couster. Yo le meti turbo a mis piernas, mientras al mismo tiempo le hacia señas a Piero quien felizmente me la entendio y pudimos libranos de esos maldtos. Tuvimos que parar como a cinco metros del puente y vimos que los pirañas nos miraban con dudas entre querer y no querer alcanzarnos, pero nosotros paramos alli esperando a Fernando quien por fin hizo su aparacion haciendose paso entre la congestion filmando muy campante con su camara. Ahora que lo pienso los pirañas dejaron pasar a Fernando porque vieron que Piero y yo lo estabamos esperando y de suceder algo hubieramos corrido en su ayuda, asi que no tomaron riesgos. Una vez juntos y pasado el susto seguimios la marcha hacia Quives.
Antes de llegar Yangas, mi cuerpo ya me pedia piernas de respuesto. Asi que descansamos en una bodega para tomarnos unas gaseosas y picar papitas fritas. Un ciclista que iba solo se nos unio por el camino, se llamaba Jimmy. Mientras tanto yo le decia a Fernando "uds. sigan nomas yo chapo mi carro y los espero en Quives para la bajada, pero la insistencia y el animo que dio me hizo seguir sacando fuerzas de donde no habia.
Ya por Km 55, yo sufria mucho en las subidas, con unas piernas que ya no respondian caballero me tenia que bajar de la cleta y empujarla algunos km, pero el reto de llegar y el hambre me hacia avanzar de poco en poco.
En el km 66 habia llegado a Quives!, hasta hoy no lo puedo creer, cansado y maniatado me hacia paso entre los autos. En una casi me caigo por el barranco. Me pare, subi a mi caballo de aluminio y continue la marcha hasta la entrada de Quives. Ya en el punto nos encontramos con Andres quien nos habia adelantado desde el km. 28 y se habia unido con un grupo de once cilcistas que eran del barrio de Los Olivos.
Con estos chicos nos fuimos a buscar algun comedor popular que vendiera menu de a sol, pero por mala suerte el mas barato valia 15 soles. Tanta fue nuestra mala suerte que cuando encontramos menu de 4 soles a la tia se le habia acabado. Asi que a insistencia de la mayoria no quedo otra que bajar a Yangas a buscar un lugar donde comer tranquilos, bajo sombra y asientos para descanzar. Asi que en mancha bajamos a Yangas.
En el trayecto, la ventaja de la bajada a muchos nos hacia sentir que volabamos. Era justo, despues de todo el sufrimiento lo reconfortante era pedirle el vuelto a la madre altura, pero no todo fue bacan, ya que por alli alguien se le cayo su camara fotografica y los de atras para evitar atropellarla casi crean un accidente colectivo. A otro chico la velocidad le gano tanto que casi se estrella contra un cerro en una curva, y a mi se me enrredo el pasador en el pedal pero no me paso nada (Obvio).
En Yangas le dimos curso al rico almuerzo. Creo que la tia del restaurant se doblo con nosotros. Nuestros frejoles con asado estuvo muy rico y la patasca se hizo humo. Risas, fotos, "camara", mientras yo sabia que por ese dia habia sido suficiente el pedaleo.
Terminado el almuerzo, el grupo en su totalidad fue a bañarse al rio. Mientras que yo habia finalizado mi dia de cleta tomando mi bus de regreso a Lima. No regrese desmotivado, al contrario, me gusta sacarme el clavo y ya habra tiempo para ello. Ahora mas que nunca creo en el "si se puede" porque yo pude a pesar de mis 15 años de inactividad en este deporte, pero creo mas aun, que cuando hay ganas y gente que te motiva a ello, no solo en ciclismo las cosas pueden salir adelante. Ya para el proximo año juro que subire a Quives a 60 km/h.
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Publicado el 14/sep/2005, 19.31 |
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Santa Rosa de Quives, Perú | 14 de septiembre de 2005
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