Corredor transoceánico y más (Chile-Bolivia-Brasil-Paraguay)

Escribe: victoriamontero
Mi idea partió con hacer el corredor transoceánico que cruza desde Arica (Chile) a Santos (Brasil) pasando por Bolivia. Pero con mis amigas hicimos unas cuantas modificaciones que hicieron de este recorrido aún mejor!

 

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Santa Cruz y cruzando la frontera hacia Brasil!

Santa Cruz de la Sierra, Bolivia — miércoles, 25 de enero de 2012

Llegamos tarde, con hambre, muertas de sueño y asquerosamente traspiradas a Santa Cruz. El viaje, como muchos en Bolivia y ya muchos han visto, son un caso. Los buses van llenísimos, hasta con asientos centrales, y la gente cuando es de noche, saca unas frazadas y se acuestan en el pasillo por debajo de los asientos... así que abajo mío tenía los pies de una niña que se había acostado en el suelo, porque claro, encontramos solo asientos centrales (en el pasillo).

 Teníamos alojamiento en Santa Cruz donde un conocido, que nos había dado su dirección, asi que al llegar tomamos un taxi hasta su casa, saludamos y nos dormimos.
Al día siguiente nos despertamos con la voz de un sobritino de él que se había quedado esa noche con ellos, así que temprano nos duchamos, comimos algo y él nos llevó a donde nos quedaríamos el resto de las noches. Diego (el que nos alojaba), era dueño de unas canchas sintéticas de fútbol, que en el segundo piso de lo que era la recepción, baños, cocina, etc., tenía una especie de sala de estar bien grande con un baño y una terraza. Muy cómodo! Así que ahí nos instalamos, y nos presentó a uno de sus amigos para que nos llevara a almorzar.

Nosotras necesitamos cambiar plata o sacar, porque estábamos 0 pesos, o mejor dicho 0 bolivianos. Pero el amigo se portó un 7 y nos invitó él el almuerzo. Nos llevó a "La Casona", que es un restoran de comida alemana muuuuy rico, estaba en el centro, pero no sabrá decir si era caro o no, él fue tan simpático, que como no sabíamos qué pedir, pidió por nosotras, así que ni vimos los precios. Pero si se pueden dan un gusto, lo recomiendo.

Ese día amaneció y se mantuvo lloviendo todo el día. Y ellos nos explicaron que cuando llueve todo cierra o funciona mucho más lento. Por lo que no había mucho para hacer o ver durante la tarde. Ivo (el amigo de Diego), nos llevó a la estación de trenes a comprar los pasajes hacia Quijarro, que es la frontera con Brasil. Costó 127 bolivianos y salía a las 16 hrs y llegaba a Quijarro a las 8 am del día siguiente (Expreso Oriental).

Más tarde fuimos a ver un partido a un bar (jugaba el Real Madrir) y nos pasaron a dejar a nuestro alojamiento. Comimos, nos arreglamos un poco, y más tarde nos pasaron a buscar para salir a tomar algo. Fuimos al bar "Lorca" al frente de la plaza principal...era muy piola. De ahí nos fuimos un bar reggae con música en vivo que se llamaba "Duda", muy buena onda, cerca de la plaza, bailamos hasta que nos aburrimos. 

Al día siguiente amaneció precioso, así que no fuimos a recorrer el centro el cual es bien bonito. Al lado de la casa de gobierno (o algo así), hay un centro de información turística que dan buenos mapas de la ciudad y alrededores, pero la mujer encargada no supo darnos muy buena información. Lo que pudimos sacar en limpio y nos tincó, pero por tiempo, distancia y plata no pudimos ir fue:
- Aqualand: a 8km de Sta Cruz, la entrada cuesta 60 bolivianos, es un parque acuático.
- Zamaipata: a 3 hrs de Sta. Cruz  es un lugar con minas incas, dicen que es muy lindo. 

La Panceta: en la esquina de la plaza 24 de Septiembre (plaza principal),  tiene wifi, salteñas muuuy ricas de carne o pollo (6 bolivianos). 

En muchas esquinas hay gente con carritos que pelan y exprimen naranjas por 3.50 ó 7 bolivianos según el vaso, puro jugo, sin agua, sin azúcar, muy ricos!

Recorrimos el centro, hicimos un par de comprar y volvimos a nuestro alojamiento. En la noche nos pasó a buscar Ivo y fuimos a comer a "La Bella Napoli" que es un lugar bien rico  de pizzas, grandes y baratas. Después fuimos a un pub un rato, pero nos fuimos temprano.

Al día siguiente hicimos las últimas compras y nos fuimos a tomar el tren. El tren nos pareció una maravilla después de haber andado en los buses. Dormimos casi todo el camino. Cómodo, tenía aire acondicionado, películas, no daban comida, pero sí vendían.

Desde Quijarro se toma un taxi hasta la frontera, y estoy segura de que nos cobró más caro por ser turistas. El trámite de la aduana es fácil, pero DEMASIADO lento, tanto el lado boliviano como el brasilero.
Mientras se espera en la cola para la aduana, se acercan personas a cambiarte plata, a ofrecerte  tours y posadas en Corumbá, Bonito y Campo Grande.
Nuestra idea era ir a Bonito, pero los buses salen desde Corumbá todos los días a las 7 am (viaje de 7 hrs), excepto los Domingos, nosotras llegamos un Sábado en la tarde, así nos quedamos en Corumbá y no iríamos a Bonito (aparte que estaba carísimo). Entre ambas aduanas hay una distancia de 50 mts, no es más que eso. Desde la aduana de Brasil tomamos una micro por 2,25 reales. Ya empezábamos a ver el cambio de lo barato que era Bolivia y lo caro que se ponía Brasil. La micro nos llevó hasta Corumbá.


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