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Santa Clara (Cuba): Parque Vidal y sus alrededores

Escribe: Cosmos99
En el centro de Cuba, apacible y dinámica al mismo tiempo, te espera una ciudad que resultará inolvidable y distinta; no te la pierdas, intenta alejarte de las playas y te aseguro que no morirás en el intento, así los recuerdos serán más diversos.

 

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Capítulo 1
 

La gracia de un parque citadino

Santa Clara, Cuba — miércoles, 22 de diciembre de 2010

SANTA CLARA (CUBA): Parque Vidal y sus alrededores.
  Sin dudas, se presenta la posibilidad de un fin de semana feliz, pues viajaré, una vez más hacia Santa clara, a sólo 200 kilómetros al este de Matanzas, y excelentemente comunicadas ambas ciudades. Me hospedaré en el, para mí, mejor hostal posible, de los numerosos y bien situados de que dispone la ciudad centro de Cuba: muy bien situado, a unos pasos del céntrico Parque Vidal habitaciones confortables, posibilidades de comer a la hora que se desee, y lo que se desee, postres deliciosos, cientos de libros disponibles, TV, video, ordenadores, personas solícitas y agradables, siempre dispuestas a garantizar una estancia feliz…  en fin, estoy en casa de mi madre.

Bueno, en plan más serio: lo reitero, abundan en la zona céntrica de la ciudad, y más allá, magníficos hostales de dos y tres habitaciones, donde el servicio se hace como en familia, y si bien, no negarlo, se conciben como una actividad económica de cierta solvencia, hay amplios márgenes para que la amistad surja, y los deseos de volver se hagan efectivos. Soy del criterio de que aquel turista o viajero que desee conoces una ciudad cubana al margen de hoteles, sitios de escenografía turística con aires artificiales e insertarse como uno más en lo cotidiano de de una urbe de mi país, lo recomendable es esta ciudad apacible y culta que, tal vez sin proponérselo, a día de hoy ofrece al viajero una infraestructura al margen del turismo oficial estrecho que nada tiene que envidiar a países donde la tradición es mucho mayor. Además de los hostales y las casas de alquiler, se pueden obtener a muy bien precio taxis, coches por un día, o  para toda la estancia, con chofer o sin él, en magnífico estado técnico y con el necesario apoyo disponible en todo momento.

Para comer las opciones son múltiples y para todo bolsillo: en los últimos meses ha aumentado el número de los pequeños restaurantes privados, las famosas “paladares” de Cuba, unos más glamurosos que otros, con trato más profesional, en dependencia de la experiencia que tengan en el giro sus dueños, algunos de los cuales, es justo decirlo, no se encontraban suficientemente preparados para desarrollar una actividad cuyo fin, no se puede olvidar, es complacer a ese cliente a la mesa y garantizar su regreso. Desafortunadamente, algunos empresarios de nuevo tipo sólo piensan en el dinero fácil, y descuidan los detalles que le pueden garantizar el éxito. En justicia también, decir que son los menos, y si se busca la recomendación de hospederos y taxistas, es difícil equivocarse, ya tendré tiempo de recomendar cenas estupendas sin que el bolsillo termine sangrando, y la satisfacción prevalezca.

  Tengo la fortuna de que mi familia vive a menos de 400 metros den Céntrico Parque Vidal, en sí mismo una atracción de la ciudad, bien arbolado, con múltiples monumentos interiores, glorieta central donde la banda de música municipal ofrece conciertos cada jueves y domingos en la noche, y rodeado de múltiples sitios de interés, los cuales iré mencionando sin mayor orden o concierto. Comienzo por el Hotel “Santa Clara Libre”, edificio de diez pisos que en su parte más elevada dispone de un bar mirador que permite una panorámica vista, en 360 grados, de toda la ciudad y sus alrededores. En las mañanas y tardes permanece muy tranquilo, con una clientela que se dedica a conversar en voz baja, leer, hacer fotos, acompañado de cualquier bebida y dejando que el tiempo pase; se pueden ver con frecuencia españoles, argentinos, alemanes, nórdicos en general… 

En los bajos del hotel hay un bar cafetería con comidas ligeras, cafés, cervezas y bebidas en general, algo más bullicioso y menos turístico, pero ahí está.  Situados frente al hotel, y siguiendo el sentido horario, se llega a la Casa de la Cultura, instalación no de elevados presupuestos pero sí con una cartelera para toda la semana con obras de teatro, cantantes, música tradicional y trovadoresca, ritmos más jóvenes, exposiciones de pinturas, debates literarios… muchos toman nota de su programación y la tienen en cuenta, junto a las demás ofertas a encontrar en los próximos pasos, y allí estamos frente al Teatro  “La Caridad”, joya arquitectónica y emblema de la ciudad, de excelente acústica, allí se disfrutan conciertos de la Orquesta Sinfónica Provincial, espectáculos de danza, humorísticos, zarzuelas, solistas…

Sólo no me gusta que a mí, cubano, me cobran la entrada en un tipo de moneda, y a mi amigo, de otro país, que no extranjero, se la cobran en otra moneda… ¿Por qué? Y yo me apeno, mas mi amigo comprende. En los laterales del teatro, dos instalaciones culturales más: a la izquierda, una taberna típica, animada en las noches por un septeto, formato musical para la interpretación de la música tradicional cubana, con bajo, guitarra y bongó, además de trompeta, tres y percusión menor. La animación es elevada, y la disciplina aceptable, no es raro escuchar de continuo el ofrecimiento de “taxi, taxi”. Y a la derecha, la tienda de bienes culturales, es el nombre que recibe, mercado de llaveritos y postales, no pocos de dudosa calidad artística, mas entre todo lo expuesto, siempre hay algo que pueda constituir un bonito recuerdo.

Seguimos andando como las manecillas de un imaginario reloj, y llegamos al Museo de Artes Decorativas, museo en sí, y con una pequeña sala de conciertos, allí por ejemplo disfruté de la actuación de la Orquesta de Guitarras de Santa Clara, jóvenes y talentosos músicos con un repertorio de privilegio. Seguimos, y aquí está la Biblioteca Provincial, y formando parte de la misma la Sala Caturla,  en esta oportunidad, y en dos noches consecutivas, disfruto de dos magníficos conciertos, uno de la Orquesta de cámara, con obras de Litz, Mozart, Lecuona y otros;  y a la siguiente noche está el guitarrista concertista Víctor Pellegrini… luces y sombras, blancos y negros: la entrada es gratuita, incluso, creo yo, hasta para los foráneos, no pocos de los cuales están atentos a la cartelera, y allí se aparecen… bien por la cultura santaclareña. Más adelante, y para un paseo diurno, queda reservada la librería “Pepe Medina”. Decirlo es un lugar común: los libros en Cuba son muy, muy baratos, y para un lector habitual le es fácil encontrar allí obras clásicas universales, novela contemporánea cubana, poesía de todas partes y de todas las épocas, incluso hay un rinconcito para libros de segunda mano. Mi recomendación: si le gusta leer, reserve tiempo y presupuesto para comprar libros en Cuba.

  La cuarta manzana del Parque Vidal está ocupada en lo fundamental por los puestos de los floristas. Flores bellas, lozanas, bien arregladas y sin conflictos de precios, y algo oculto y como discreto, el Café Literario, donde, tal vez, echen su parrafada los Cortázar y Borges de la ciudad, los bohemios que trasnochan hasta las diez de la noche, y los que simplemente hacen un tiempo para luego dirigirse a la Sala Caturla, el Teatro la Caridad, el Museo de Artes Decorativas, la Casa de la Cultura o a ocupar uno de los bancos del hermoso parque de referencia. Allí puede enterarse de los lugares a visitar en la ciudad, que pueden ir desde los monumentos a Che Guevara o al Papa Juan Pablo II, la Loma del Capiro, otro mirador magnífico no muy lejos del centro, la Catedral y otras iglesias de particular atractivo, otros museos y galerías, y un poco más allá, las excursiones a ciudades cercanas como Cienfuegos, Trinidad, Sancti Spiritus, incluso se puede llegar hasta Varadero, o La Habana, con retorno garantizado a Santa Clara, a seguir andando por las calles de una ciudad de embrujo que resultará inolvidable, lo aseguro. 

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Últimos comentarios

Magui_arg dice:
Euge! que buen relato! Pude pasear de tu mano por esos lugares tan bonitos! Muchos besitos!
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babydollspain dice:
Eugenio se te nota enamorado de la ciudad de tu familia, no dudo que Santa Clara ofrece todo eso que nos cuentas y mucho más!!
Felicidades.

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