Desde la casa de Jaume i Bianca escribimos esta pequeña crónica, con la imagen del Pic del Casamanya como telón de fondo y el murmullo del telecabina haciendo de banda sonora. Nieva, a ratos fuerte, a ratos flojo.
Nos acercaremos a la estación de La Rabassa, para tomar unas fotos y hacer una primera toma de contacto.
Parece que vamos a tener que replantearnos nuestros objetivos respecto al proyecto y dar un giro de 180 grados a nuestras vidas, por lo menos en los siguientes meses.
Por suerte tenemos recursos suficientes para seguir adelante, aunque la desilusión de no poder seguir el ritmo que habíamos planeado nos haya enturbiado un poco los sueños de cumplir con lo anunciado.
Pero hay que saber en que momento hacer un alto y descansar. Parar y darse tiempo para ver y observar lo que hay alrededor. Ya habrá tiempo de volver a las andadas. Este tiempo de "descanso" no será tal, ya que será utilizado para trabajar y volcarse en el diseño del proyecto de una forma más cómoda, por lo menos en mejores condiciones.
No penseis que se dejarán de escribir los capítulos de este diario. Al contrario, intentaremos escribir nuestras aventuras de la misma forma, o mejor, que hasta ahora.
Naturlandia nos espera. Ya os contaremos como ha ido.