Escribe: camarazu44
Hace unos años y con mi amiga de aquel entonces decidimos hacer un viaje desde Londres a la India (pasando por Egipto y Yemen), teniendo como punto final Goa (retornando por Afganistán, Turquía e Israel). El comienzo del viaje no fue del todo afortunado, ya que hubo algunos obstáculos.
Sanaá y la daga curva en el cinturón
Saná, Yemen — viernes, 11 de junio de 2010
Embarcamos por vuelta de la medianoche y el vuelo salió con un poco de atraso. Aterrizamos en Sana'a a eso de las 4:30 ó 5 de la madrugada. Un aeropuerto poco destacable, rodeado por desierto y poca hospitalidad. No era aún la época de Internet, no habíamos podido informarnos de las facilidades de esta ciudad y todo aquello que hoy es rutina en la elección de un viaje, en esos momentos no aplicaba y creo que hubiésemos tomado otra decisión si hubiésemos sabido todo esto antes. Un taxi nos condujo a la ciudad, que aún estaba, por supuesto, dormida. Nos quedamos en uno de los pocos hoteles, en la calle principal, que no era ni siquiera agradable, pero sí era caro. Descansamos un poco y descendimos a tomar el desayuno, que no estaba incluido y quiero recordar que el precio del mismo era similar al de pasar una semana en India, por ejemplo. Salimos a pasear y estuvimos mirando las preciosas casas de barro, altas, de hasta tres plantas, en donde lo único que estaba pintado con cal eran los marcos exteriores de las ventanas. Esto es lo que más nos llamó la atención, porque es lo que hoy en día distingue a la ciudad de Sana'a en todos los libros de viajes y en todas las fotografías. Otra cosa que nos llamó la atención eran las dagas curvas que cada hombre porta en la cintura. Pensamos que eran parte de una vestimenta de tradición, un accesorio relegado al uso desde tiempos ancestrales, pero no nos quedamos muy seguros. El ambiente era más que un poco hostil y ya a las 11 de la mañana habíamos decidido no quedarnos ni un día más. Fuimos a la oficina de Ethiopian Airways y quisimos cambiar nuestros billetes para salir aquella misma noche con destino a India. Nos informaron que ambos, yo con mi pasaporte alemán y Tere con su pasaporte británico, necesitábamos un certificado de confirmación de sendos consulados, indicando que los documentos eran legítimos. Eso en español se llama "chorrada" y también "comedero". Ambos consulados estaban uno casi al lado del otro en alguna calle, conseguimos nuestros certificados, que en mi caso era gratuito y en el caso de Tere costó 10 Libras Esterlinas. Ella estaba furiosa por el gasto. Le dije que ese dinero era para que la reina de Gran Bretaña también se pueda ir de vacaciones. No consideró gracioso el comentario, yo me desternillaba de la risa. Tengo que agregar que cuando viví en Inglaterra y se incendió el palacio de Windsor con muchos de sus cuadros valiosos, se descubrió que el palacio, de propiedad PRIVADA de la familia real, ni siquiera estaba asegurado. Los 60 millones de libras esterlinas que costó el daño lo tuvimos que pagar cada uno de los contribuyentes. ¿Se me puede explicar de una manera plausible lo que yo tengo que ver con la propiedad privada de la reina? Tere no me supo contestar esta pregunta.
Después de esto nos indicaron en Ethiopian Airways, que debíamos conseguir un permiso de salida de Yemen. ¿Otra chorrada? Eso también lo conseguimos en algúna oficina escondida de la ciudad en pocos momentos - parece que están más felices de ver a los turistas irse que recibirlos como se merecen, al fin y al cabo traen algo de dinero al país. Los permisos fueron gratuitos y hasta nos regalaron una sonrisa. Empaquetamos nuestras pocas cosas y nos preparamos para ir al aeropuerto a la medianoche, hora en que el vuelo de Ethiopian, procedente de Addis Abeba, aterrizaría en Sana'a para continuar el vuelo a Abu Dhabi. Allí conectaríamos con destino Bombay y Goa.
La noche en el aeropuerto se hizo larga. El vuelo no llegaba. Le pregunté al hombre de facturación si el vuelo ya había salido de Addis Abeba, y me respondió que eso no lo sabía. Me explicó que sólo sabrían que el vuelo llegaría a Sana'a en el mismo momento en que aterrizase. Ahora entiendo porqué los aviones se pierden en África.
Tuvimos la suerte de ver llegar el Boeing 707 de Ethiopian, el cual aterrizó y finalmente nos llevó a Abu Dhabi. Si hubiésemos sabido lo que era Sana'a y como nos disgustaría, hubiésemos preferido ver Luxor y Assuan en Egipto. Pero, normalmente, a los mortales no se les permite estar en dos sitios a la misma vez.
Tips:
En estos momentos (2010), es muy inseguro viajar a Yemen. Los grupos de Al Qaida se interesan por secuestros de turistas, esperando que los países de orígen les compensen por su libertad. Ha ocurrido y ocurre actualmente en varias partes del mundo. Desaconsejo viajar a Yemen, informarse en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en su página web.
Tiene que ver con: Seguridad
En Saná, Yemen
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Últimos comentarios
Uau, que chasco tan maluco con lo de los pasaporte...y luego permiso para salir del país. Afortunadamente hoy con internet podemos hacer todas las averiguaciones del caso antes de escoger un sitio.
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Capítulos de este diario
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1
Destino final: Goa
Haywards Heath, Reino Unido | 11 de junio de 2010
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Cairo, alabastro, pirámides y camellos
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3
Sanaá y la daga curva en el cinturón
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Abu Dhabi y un árabe en busca de compañía
Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos | 11 de junio de 2010
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Finalmente Goa y las samosas que nos esperan
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Kabul, Bamiyán, Band-e Amir y el aerosol de agua
Kabul, Afganistán | 11 de junio de 2010
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Estambul, paraíso sobre dos continentes
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Tel Aviv, pitta con falafel, y hummus
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