Leningrado
San Petersburgo, Rusia — miércoles, 21 de julio de 2004
Salimos del hotel a temprana hora y nos dirigimos en metro a la estación de tren Leningradsky en Moscú. No fue difícil ubicarla ya que en el mapa era fácil su localización por estar en el centro de la ciudad. Al llegar a la estación de tren notamos una gran cantidad de gente que apresuraba el paso buscando el tren que los llevaría a su destino.
El boleto que teníamos a la mano tenia referencias en idioma ruso dificultando localizar el tren que nos llevaría a San Petesburgo. Preguntaba a empleados y gente en ingles, ellos me respondían en ruso sin lograr entender una sola palabra. Mostré a una persona el boleto y me señalo el lugar indicado, pero había demasiada gente y trenes conformados en varias vías que no lograba atinar cual era el correspondiente. Trate de comparar el boleto con el tablero que indicaba las vías pero no lograba descifrar le escritura soviética. Tras varios intentos una persona me auxilió y me informo en ingles cual era el correspondiente por lo que respiré con tranquilidad ya que se acercaba la hora de salida.
Al llegar al tren le mostré a un empleado el boleto y me dijo en ruso que no era el indicado por el ademan y gestos que veía en su rostro, señalando la dirección apropiada. De nueva cuenta tuvimos que preguntar y preguntar, hasta que la buena suerte estuvo de nuestra parte encontrando una chica rusa que era maestra de español auxiliándonos en ese momento llevándonos por fin al tren apropiado. Nos comento que a última hora hubo un cambio de vía de salida y que lo habían anunciado en repetidas ocasiones en idioma ruso, lengua que no entendía ni una sola palabra, solo vodka.
El viaje fue aproximadamente de 7 horas llegando a San Petersburgo antes Leningrado alrededor de las 8 de la noche. De inmediato nos dirigimos en metro al hostal. Esperaba ver las estaciones del metro austeras y sobrias, pero no fue así, todo lo contrario, la mayor parte de las columnas se encuentran recubiertas de mármol y esculpidas de estrellas haciendo referencia de los símbolos del comunismo. También se encuentran espectaculares lámparas haciendo más llamativas y vistosas las diferentes estaciónes.
Al anochecer llegamos al hostal sin reservación pero con camas disponibles, queríamos pagar con tarjeta de crédito pero solo aceptaban dinero en efectivo el cual no teníamos en ese momento. La recepcionista nos indico el lugar en un mapa donde se encontraba un cajero bancario para retirar el dinero pero ella le indico al guardia de seguridad que nos acompañara para evitar posibles asaltos. En efecto al estar retirando dinero se acerco una persona quizá con la intención de pedir dinero o algo más pero el guardia se interpuso hablándole enérgicamente por lo que la persona se retiro de inmediato.
El hostal era sencillo pero limpio con el desayuno incluido, 20 dólares estadunidenses por persona. Debido a que ya era de noche optamos por cenar en los alrededores a un precio aceptable.
En el hostal conocimos a un estadunidense que hablaba perfectamente el español y era originario de Nueva Orleans. Viajaba solo y comentaba que tomaría el tren hacia el norte a un poblado cercano al círculo polar: Nos invitó en su viaje sin necesidad de pagar hospedaje ya que su amigo era nativo de esa región pero debido a que retrasaría nuestro itinerario optamos por seguir nuestra ruta original.
El boleto que teníamos a la mano tenia referencias en idioma ruso dificultando localizar el tren que nos llevaría a San Petesburgo. Preguntaba a empleados y gente en ingles, ellos me respondían en ruso sin lograr entender una sola palabra. Mostré a una persona el boleto y me señalo el lugar indicado, pero había demasiada gente y trenes conformados en varias vías que no lograba atinar cual era el correspondiente. Trate de comparar el boleto con el tablero que indicaba las vías pero no lograba descifrar le escritura soviética. Tras varios intentos una persona me auxilió y me informo en ingles cual era el correspondiente por lo que respiré con tranquilidad ya que se acercaba la hora de salida.
Al llegar al tren le mostré a un empleado el boleto y me dijo en ruso que no era el indicado por el ademan y gestos que veía en su rostro, señalando la dirección apropiada. De nueva cuenta tuvimos que preguntar y preguntar, hasta que la buena suerte estuvo de nuestra parte encontrando una chica rusa que era maestra de español auxiliándonos en ese momento llevándonos por fin al tren apropiado. Nos comento que a última hora hubo un cambio de vía de salida y que lo habían anunciado en repetidas ocasiones en idioma ruso, lengua que no entendía ni una sola palabra, solo vodka.
El viaje fue aproximadamente de 7 horas llegando a San Petersburgo antes Leningrado alrededor de las 8 de la noche. De inmediato nos dirigimos en metro al hostal. Esperaba ver las estaciones del metro austeras y sobrias, pero no fue así, todo lo contrario, la mayor parte de las columnas se encuentran recubiertas de mármol y esculpidas de estrellas haciendo referencia de los símbolos del comunismo. También se encuentran espectaculares lámparas haciendo más llamativas y vistosas las diferentes estaciónes.
Al anochecer llegamos al hostal sin reservación pero con camas disponibles, queríamos pagar con tarjeta de crédito pero solo aceptaban dinero en efectivo el cual no teníamos en ese momento. La recepcionista nos indico el lugar en un mapa donde se encontraba un cajero bancario para retirar el dinero pero ella le indico al guardia de seguridad que nos acompañara para evitar posibles asaltos. En efecto al estar retirando dinero se acerco una persona quizá con la intención de pedir dinero o algo más pero el guardia se interpuso hablándole enérgicamente por lo que la persona se retiro de inmediato.
El hostal era sencillo pero limpio con el desayuno incluido, 20 dólares estadunidenses por persona. Debido a que ya era de noche optamos por cenar en los alrededores a un precio aceptable.
En el hostal conocimos a un estadunidense que hablaba perfectamente el español y era originario de Nueva Orleans. Viajaba solo y comentaba que tomaría el tren hacia el norte a un poblado cercano al círculo polar: Nos invitó en su viaje sin necesidad de pagar hospedaje ya que su amigo era nativo de esa región pero debido a que retrasaría nuestro itinerario optamos por seguir nuestra ruta original.
Tips:
Llevar en verano ropa ligera el verano es muy cálido.
Tiene que ver con: Clima, Qué llevar
En San Petersburgo, Rusia
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Moscu, Rusia
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San Petersburgo, Rusia | 21 de julio de 2004
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San Petersburgo, Rusia | 22 de enero de 2012
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