Diarios de viaje > Rusia, Europa

Érase una vez Rusia.

Escribe: babydollspain
Duerme, chiquilla, duerme; duerme, chiquilla, duerme. Te voy a contar una historia: ¿era bueno Lenin? Bueno, chiquilla, bueno; duerme, chiquilla, duerme. Te voy a contar una historia: ¿era bueno Stalin? Malo, chiquilla, malo…, muy malo; duerme, chiquilla, duerme. Te voy a contar una historia: ¿es bueno Jruschov? Lo sabremos cuando haya muerto, así que duerme, chiquilla, duerme. Canción de cuna que en los 60´s susurraban las madres rusas a sus niños para ahuyentar en la noche los malos espíritus.

 

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Día 7: San Petersburgo y sus noches blancas.

San Petersburgo, Rusia — viernes, 16 de julio de 2010

http://www.youtube.com/watch?v=cUPUf9cnQsQ

Situada a 800 km del Ártico, San Petersburgo es la más septentrional de las grandes ciudades del mundo.
Resultado de los sueños de Pedro el Grande, se erigió sobre 44 islas unidas por 50 canales y ríos (el principal, el Neva).
Fue Pedro I quien trasladó la corte del Kremlin a San Petersburgo en 1.713 para evitar las intrigas y asesinatos que tuvieron lugar en el interior de la fortaleza moscovita.
 
La arteria principal y más animada de San Petersburgo es la calle Nevski, la más suntuosa y bulliciosa de la ciudad.
Nuestro primer paseo es por ella.
Hemos vuelto a la estación de trenes para comprar los billetes de vuelta a Tambov (no queremos arriesgarnos a quedarnos sin ellos) y los hemos comprado para el lunes 19/07 por la tarde.
Tenemos por delante 3 días que prometen ser intensos en una ciudad soñada tantas veces en los textos de grandes maestros literatos.
 
Paseamos simplemente por el placer de hacerlo.
Nos avisaron que en S.P. el clima es traicionero, que igual hace calor, que se nubla y llueve, que hace viento y frío.
El día está medico cerrado y, sin previo aviso, comienza a llover aunque el calor no remite.
Pensamos en comprar un paraguas, pero al final optamos por caminar bajo la lluvia, como si no importara (es tal la felicidad que sentimos de estar en esta maravillosa ciudad, que un poco de lluvia no es ni siquiera un contratiempo).
 
Pedimos indicaciones de los lugares que queremos visitar, todo el mundo es amable, todo el mundo nos indica, pero sorprendidos nos sugieren que tomemos el bus porque caminando es lejos…
Yo pensaba que S.P. es pequeñita y me sorprende por lo inmensa.
Seguimos el consejo de los transeúntes y tras 15 minutos en un bus llegamos a la Iglesia de la Resurrección (también conocida como “de San Salvador de la Sangre Derramada").
Es el más ruso de los templos de la ciudad, con exterior de cúpulas de cebolla a imagen y semejanza del San Basilio moscovita.
Conmemora el atentado que costó la vida allí a Alejandro II en 1.881 y casi desentona con una ciudad de templos y palacios construidos mirándose en el espejo de Europa.
Numerosos turistas y curiosos se concentran en sus alrededores.
Escapamos de la ajetreada multitud y nos damos un vuelta por el mercadillo que hay justo enfrente (oímos hablar español, cosa que no ocurrió en Moscú).
Admiramos los canales surcados por infinidad de embarcaciones y volvemos hacia la Iglesia, para desde ahí cruzar a los Jardines de Verano.
Nos sorprende una misa que están oficiando en plena calle, una multitud devota escucha mientras porta pancartas y estandartes recuerdo de otras épocas (la misa aparentemente es en memoria de los zares).
Cruzamos hacia los Jardines, pero para nuestra desolación nos dicen que están cerrados por reforma.
Una pena no poder visitar el bello parque con el que Pedro el Grande quiso recrear los jardines de Versalles…
 
La tarde avanza, hace rato que dejó de llover y ahora el sol empieza a mostrarse tímidamente entre nubes.
Cruzamos parques y avenidas en dirección al río Neva.
Nuestra intención es cruzarlo y visitar la Fortaleza de Pedro y Pablo.
Fundada en 1.703 es la construcción más antigua de la ciudad.
Fue cárcel de presos políticos y en su interior se halla la catedral del mismo nombre y una estatua de bronce del zar Pedro el Grande.
 
Caminamos y caminamos, las avenidas no acaban, el puente sobre el Neva es bastante largo, con un intenso tráfico rodado.
Algo que me sorprende es las orillas del Neva convertidas en improvisada playa y centro de reunión de los jóvenes de la ciudad.
La entrada a la fortaleza está muy animada, multitud de gente paseando y sacando fotos a lugares tan emblemáticos.
La Catedral de Pedro y Pablo oculta entre árboles su magnificencia.
Allí se hizo enterrar Pedro I y allí fueron sepultados todos los zares Romanov posteriores (excepto Pedro II).
También allí fue enterrado en 1.998 el último zar Nicolás II y su familia (entre ellos, la famosa Anastasia) fusilados 80 años antes por un pelotón bolchevique en los Urales.
 
Subimos a la muralla de la fortificación y obtenemos como premio unas vistas preciosas de la ciudad y del río y los canales.
Al frente distinguimos las chimeneas del crucero Aurora, símbolo de la Revolución de Octubre (uno de sus cañones disparó el proyectil de fogueo al Palacio de Invierno marcando el inicio de los “10 días que estremecieron al mundo").
 
El sol arriba de nuestras cabezas juega entre las nubes y dibuja arabescos.
Estamos en la ciudad de las “noches blancas” y en el momento justo del año en que el sol apenas se pone un par de horas, en los que la oscuridad nocturna nunca llega a ser absoluta, en la que a las 2 de la madrugada se produce el izado de los puentes para que los barcos de gran tonelaje pasen, en la que las iglesias y atracciones turísticas permanecen abiertas hasta las 5 a.m. para su visita… estamos en San Petersburgo!!!
 
Bordeamos la isla donde se alza la Fortaleza de Pedro y Pablo y caminamos de vuelta hacia el río Neva.
Una larga avenida discurre paralela a los canales.
Nos topamos con galeones anclados al río, cuidados primorosamente y reconvertidos en restaurantes y lugares de ocio.
En la explanada del mercado, junto a los dos faros que se levantan vigilantes del río en otros tiempos, encontramos gente bailando salsa y bachata (ritmos caribeños tan cercanos al Ártico ¿?).
 
Son más de las 10 de la noche y no termina de atardecer del todo.
La ciudad adquiere un tono dorado que embelesa y nosotras (cansadísimas de un día tan intenso) aún no queremos rendirnos y volver a casa.
Cruzamos de nuevo el puente, en dirección al Almirantazgo, buscando su esbelta aguja dorada que es un símbolo de identidad de la ciudad.
Un poco más abajo, hallamos la Catedral de San Isaac, con su enorme cúpula que recuerda al Vaticano.
Es el templo más grande de la ciudad y fue cimentada sobre 24.000 troncos de árboles.
Se acerca la medianoche (aunque aún hay claridad) y decidimos volver a casa.
Caminamos buscando una estación de metro, admirando calles señoriales que encontramos a nuestro paso.
Calles llenas de vida y de ajetreo y de gentes que se disponen a disfrutar de las noches de San Petersburgo.
Nosotras estamos derrotadas, imposible alargar más el día en esta maravillosa ciudad.
Tomamos la línea azul y en minutos estamos en casa, sonrientes, satisfechas, dichosas de tanto visto y vivido en tan pocas horas!!
Y pensando en el próximo destino mañana: el impresionante Palacio de Peterhof, a 30 km de la ciudad y sus espectaculares jardines.
“Buenas noches Péter, hasta dentro de un rato”

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Últimos comentarios

Athito dice:
Una vez había leído que durante San Petersburgo alguna vez había dejado de ser santa y era sólo Petersburgo. No recuerdo el motivo. Luego fue Leningrado, puede ser?
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AERM dice:
Este es un lugar muy nombrado y famoso en muchas páginas de libros, muy lindas fotos también mostradas de esta nueva visita a esta ciudad ...
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babydollspain dice:
Cristina posteriormente a la época de los zares, a S.Petersburgo le "rusificaron" el nombre en la I Guerra Mundial para pasar a llamarse Petrogrado.
Posteriormente fue "sovietizado" por el de Leningrado (sabemos por qué personaje histórico verdad?) y con la caída del Régimen Rojo se volvió a recuperar su nombre inicial: San Petersburgo.
Aunque en realidad todos los rusos le llaman Peter por abreviar.

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babydollspain dice:
Gracias Alvaro, llevas razón, es un lugar de esos mágicos y con un encanto que todos hemos conocido, aunque sea sólo a través de la literatura.
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pejotavalencia dice:
En aquella epoca, los Zares y Zarinas, sabian vivir bien. Majestuosa Ciudad y de nuevo Virtudes te doy las gracias por mostrarla a los demás. Debian nombrarte embajadora de Rusia.
5*

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babydollspain dice:
Gracias Pablo, hablaremos con Putin a qué opina... ejjejeje
Saludos!!

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emmaruelas dice:
Recorde mis clases de Teorìa Politica de la facultad, hace algunos ayeres, je,je,je, linda combinacion, cultura, historia y vivencias, voy por el cap.7 nos leemos al ratin... besos
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babydollspain dice:
A mi me gusta mucho la historia de las ciudades, guarda muchos secretos, intento no llegar a la sobredosis, pero me gusta comentar siempre algo de ello...
Besos Emma.

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martindaco dice:
Magnífica la forma de interesarnos, la verdad es que son tantos los sueños en torno a San Petersburgo...
Un abrazo

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babydollspain dice:
Así es Martín, es una ciudad de leyenda...
Saludos desde Granada.

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florenci65 dice:
Gracias por este estupendo diario.
Un saludo

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babydollspain dice:
Gracias a ti Florenci por pasar por aquí, ojalá te sirva para un futuro viaje.
Un abrazo amigo!!

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florenci65 dice:
Cony!!! (versión catalana de un taco simpático) Ya me he puesto en el perfíl el viaje a Moscú el próximo año!!!
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babydollspain dice:
jajajajajaja (versión andaluza de ya sabes qué) jejejeje
Florenci, me alegro que te hayas decidido por el viaje a Moscú (y me da una envidia enorme, quién pudiera repetir!!!).

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florenci65 dice:
Nada, si te animas otra vez te vienes conmigo y me haces de guía, je,je
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babydollspain dice:
Ah mira, no sería mala idea!!! yo animada estoy siempre ejejejj lo malo es el vil metal...
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Patagonyko77 dice:
nos has traído un relato exquisito de la que bien llamas “ciudad soñada por grandes literatos”, creo debe ser difícil explicar en palabras (o en pocas) lo que es vivir esa ciudad imperial, asi como Dostoyevski recorriendo sus calles encontró los personajes que dieron vida a su primera gran obra, también imagino en la mente y los ojos de un viajero como tu se suceden incontables sensaciones. Como cansarse? Como temer de la lluvia? Si cuando un sueño nos abraza, esta no es mas que una caricia.… lo lograste Vir.
Cierro con una cita de Fedor “ mi prologo ha terminado, reconozco que es superfluo pero como ya está escrito, dejémosle”.

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babydollspain dice:
Amigo los sueños son una medicina/veneno a la cual es muy difícil marcarle el límite en que la vacuna se convierte en enfermedad del alma, pero eso es otro cuento...
Como bien dices, qué fácil y qué maravilloso a la vez recorrer calles con la excitación alocada de saber que en esa esquina se derramaba efervescente la imaginación de tan grande maestro!!, qué novedad fabulosa buscar o encontrar de improviso la vivienda en que Raskólnikov asestó el mortal hachazo a la vieja usurera, o la comisaría a la que fue a entregarse...
Estar ahí, así, como si nada...

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