Diarios de viaje > San Pedro de Casta, América del Sur

Aventura en el bosque de piedras de Marcahuasi

Escribe: oswaldo_olq
Necesitaba estar en un lugar solo lo necesario para pasarla ese dia pero nunca pense en sentir un afecto importante y menos descubrir que no tendria sentido mi vida sino existieran los lugares especiales como el que visite, es por eso que a continuación relato esta experiencia para ustedes amigos de la comunidad de viajeros.com

 

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Capítulo 1
 

Viaje a Marcahuasi

San Pedro de Casta, Perú — jueves, 1 de abril de 2010

Estando yo solo en mi casa en vísperas de mi onomástico alrededor de la media noche enciendo mi ordenador y escucho un tema especial que me acompaña en todos mis viajes y que por motivos nada explicables  pudo paralizar todo mi cuerpo e inmediatamente después mi mente se bloquea y empieza a dibujarse las imágenes de todos los lugares que visite y que marcaron una huella en lo mas profundo de mi, sentí como una parte de mi abandonaba mi cuerpo y sentí como esa misma parte de mi no estaba en este mundo pues me encontraba en el mundo de mi imaginación es decir yo me encontraba por fin en casa.

Luego de despertar de ese trance empecé a buscar desde mi ordenador  algún sitio especial que yo aun no haya recorrido pues para ese entonces yo tenia la decisión final del lugar a elegir puesto que contaba con la aprobación de mi grupo de viaje pues en mi grupo manejamos una tradición muy especial donde aquel que es el conmemorado tiene la ultima palabra a elegir el lugar que le gustaría que nosotros lo acompañemos.

Recuerdo que por comentarios de terceras personas donde mencionaban palabras como: “fue la muerte ese viaje” “no me arrepiento de haber ido” “que frio mas bravo” “que caminata mas dura” “fue toda una aventura” me dejaron siempre una duda e interrogante sobre dicho lugar y me preguntaba yo mismo ¿algun dia ire donde suceden todas esas cosas?  y asi estuve desde el año 2000 hasta el 2010 donde me libre de las indecisiones  que me rodean y me di una oportunidad de hacerlo y asi pues sin saber a lo que me enfrentaba  tome mi decisión final donde esta vez mi destino sería Marcahuasi ubicado en la provincia de huarochiri del departamento de Lima.

Luego de mi decisión procedi a informarle a cada uno de mis compañeros motivo por el cual pude notar en ellos una afirmación temeraria pero yo vi la manera de comprometerse conmigo indicándoles lo que nos esperaba por allá y recordándoles que yo estuve con ellos cuando me lo pidieron, ellos no pudieron negarse.

Pasaban los días y los sueños me invadían por la noche mostrándome imágenes futuras por asi decirlo de lo que podría esperarme para aquel día y no solo eso sino también entre sueños me veía ya reunidos con ellos caminando largas rutas pero al despertar del sueño entendía que mis emociones y ansias  invadían mi mente.

Por fin el día llego y les propuse vía email como un detalle el encontrarnos alrededor de nuestra alma mather para tener un buen inicio y que mejor que el lugar que nos acogió y nos dio la oportunidad de profesionalizarnos y conocernos.

El grupo poco a poco se fue completando hasta que alrededor de las 10pm nadie mas faltaba y asi con la misma tomamos un taxi desde la CT de san juan de Miraflores hasta el puente Santa Anita puesto que de ahí encontraríamos movilidad que nos lleve hasta la portada del sol de chosica donde pernoctaríamos, el cobrador de la movilidad nos avisa que ya llegamos y empezamos a bajar para luego ver a nuestro alrededor solo plantaciones, casas, pistas, oscuridad y nada de gente a quien podamos preguntar hacia donde hay que ir para poder entrar al club campestre, bueno caminamos hacia una parte donde la plantación era escaza y dimos con una de las entradas del club pero no había nadie que nos atendiera asi que no nos quedaba otra que adentrarnos en la oscuridad del club pues ya era muy noche y el grupo quería descansar.

Nosotros entramos confiados al lugar sin saber que a lo lejos nos estaban observando pues en cuestión de segundos unos canes nos cercaron y empezaron a lanzar ladridos ensordecedores y casi al momento aparecieron los dueños del lugar  pero los ladridos no cesaron hasta que le pagamos lo que correspondía por hospedarnos en el terreno.

Pasado el susto armamos la carpa en el club campestre y procedimos a descansar pero había un problema pues en la carpa no podíamos entrar todos de manera comoda asi que se mando un grupito a dormir afuera con los sleeping que se llevo y asi solucionamos el problema.

Al amanecer todos nos acicalamos y las chicas improvisaron un desayuno que todos merendamos, acto seguido muy temprano eso de las 8am tomamos una movilidad que nos dejo en el paradero de los carros que van para Marcahuasi, el paradero queda en un lugar llamado el parque Echenique, entramos y encontramos carros que cobraban 10 soles hasta un pueblo llamado san pedro de casta ya que de ahí se tiene que caminar.

Desde lo mas profundo de mi no me sentía bien pues desde que se inicio todo este viaje yo había salido con el temor de no responder la exigencia de esta aventura y que tal vez no podía lograrlo, yo dentro de mi sentía que tenia que hacerlo pues la paz interna que se busca con uno mismo tiene diferentes vías y mi via yo lo estaba construyendo para encontrarme conmigo mismo.

A veces pienso que el mundo que busco no lo puedo ver ni observar pero si lo puedo sentir y eso es lo que hago y si el instinto viene de lo mas profundo de uno lo mas seguro es que no me equivocare de camino.

Al estar yo dentro de la movilidad que nos llevaba al pueblo de san pedro de casta observe como los pueblos desaparecían en el trayecto del camino y como las pistas se hacían mas angostas, los cerros cada vez uno mas grande que el otro, los precipicios que me mostraba sus profundidades, las nubes que parecieran que bajaban a recibirnos, el sol que brillaba para mostrarnos el camino y el aire de la altura que dejaba que lo respiremos para poder sentir su aroma y poder ser junto a ella la criatura formada de sus aires.

Demoramos alrededor de 2 horas y media para llegar al pueblo de san pedro de casta, la movilidad paro y baje a observar a mi alrededor, se veía un pueblo muy sencillo y humilde tal como me agradan sin mucha grandeza pues por experiencia propia puedo decir que los lugares humildes  sensibilizan a la gente y los pueblos que presentan buena infraestructura los convierten a uno en personas con su ego elevado por estar en un lugar donde pocos pueden estár.

Mi grupo tenia hambre asi que buscamos un lugar para almorzar, luego compramos en el mismo pueblo todo lo necesario para empezar la caminata hacia Marcahuasi, pero antes las mujeres del grupo nos avisaron de un mirador que se encontraba cerca y que la vista era espectacular, agarramos las cosas y las seguimos hasta el lugar y valla sorpresa todo era cierto las nubes estaban frente a mi, me sentí agradecido de estar vivo por ver y sentir esta experiencia.

Ahora lo que tocaba era subir y llegar al objetivo todo un reto para mi, empezamos a subir todos de manera grupal pero eso solo fue cuestión de momentos pues la exigencia y el cansancio fatigaba a muchos y yo no era la excepción. Yo estaba entre los últimos junto a personas extrañas que solo nos mirábamos de reojo, los burritos que muchos se negaron a pagar para aligerar el bulto ya estaban siendo pedidos a la cuarta parte del camino, ahora mi consuelo era que donde paraba a descansar había mucho que ver, escuchar  y sentir.

A cada paso que yo daba podía sentir las exclamaciones de cansancio de muchas personas quienes también se habían propuesto subir aquel camino y también pude observar en sus ojos esa expresión característica que uno manifiesta y da la impresión que todo esta consumado pero que en la realidad solo reúne las fuerzas necesarias para dar un golpe mortal y acabar con todo esto. Perdi la cuenta de cuantas veces pare a descansar pero se que fueron muchas pues fui uno de los últimos que llego al objetivo llamado El Anfiteatro de Marcahuasi.

Luego de 4 horas de caminata lo pude lograr, creo no exagerar que me sentí como un campeón del mundo al notar que lo pude hacer. De inmediato busque a mi grupo y con la misma nos pusimos a armar la carpa y la fogata pues ya estaba oscureciendo y el frio era congelante, sacamos las bebidas y me puse a brindar con cada uno de ellos, yo me encontraba ebrio de felicidad pues estaba en el lugar en donde en vez de pista de baile tenia un campo verde con laguna, en vez de luces de colores tenia las estrellas y la fogata que me alumbraban, en vez de los muros  de un local que me cubrieran tenia cerros de roca que me rodeaban y en vez de invitados, yo tenia mas que eso, yo tenia a mis amigos.
Pasado las horas todos decidimos descansar pues al amanecer nos esperaba un duro camino por sus alrededores, durante la noche la pase temblando dentro de la carpa que solo nos protegía del viento mas no del frio al igual que el resto de mis compañeros quienes la pasaron temblorosos por el frio congelante.

Por fin el sol salió desde muy temprano y todos procedimos a levantarnos, lo que vi fue un cuadro de paisaje pues todo el lugar relucía mucho mas que el dia anterior gracias a ese sol radiante, las ganas de caminar por sus alrededores me invadía pero la cabeza a la vez me dolia pues me excedi demasiado con las bebidas pues no era para menos yo estaba celebrando mi onomástico, lo que hice fue alquilar un caballo que me llevara hasta un lugar llamado la fortaleza, pensé que eso me evitaría empeorar los síntomas de la resaca anterior pero lo que no sabia era que ir a pie es mas seguro que ir montando pero ya era demasiado tarde yo ya ya estaba encima cabalgando subidas de rocas casi inclinadas y las bajadas demasiadas lisas de donde casi no se podía evitar resbalones.

Durante el trayecto observe muchas lagunas y a la vez formaciones de animales en roca que dejarían impresionados a cualquiera que se anime a ir por esos lares, su cielo celeste junto a sus nubes claras  te hacen sentir parte de un paraíso y sus abismos que lo rodean te ayudan a pensar que no estas equivocado.

Las horas pasaban volando y la hora de la retirada se iba acercando, todo el grupo nos volvimos a reunir en el anfiteatro de Marcahuasi para minutos mas tarde empezaramos a ejecutar el regreso, tuvimos que volver nuevamente al pueblo de san pedro de casta y de ahí abordamos la movilidad de regreso a lima.

Por problemas de transporte yo me regrese solo en un colectivo y créanme o no  yo me sentía muy bien solo, busque un asiento personal y luego saque mi reproductor de música con alto volumen y me puse mis gafas, abraze mi mochila muy fuerte e incline mi cabeza a la ventana mirando el lugar por ultima ves, sentí como una parte de mi se quedaba en el lugar.

El carro arranco y dentro de mi note una pena muy interna, mientras el carro se alejaba yo trataba de entender porque ese desequilibrio emocional dentro de mi, luego entendí que el afecto y el cariño no solo ocurre con los seres vivos y tal parece que aprendí a querer y sentir afecto por los lugares que visito y que nunca los olvido y recuerdo hasta el dia de hoy mientras escribo mis diarios de viaje y me prometo a mi mismo que algún dia regresare a estar juntos nuevamente y es ahí cuando me siento mas cerca a mi mundo.

Bueno amigos de la comunidad de viajeros.com espero que este relato les haya sido de su agrado pues mis viajes no quedan ahí y estare publicando un nuevo diario en los próximos días, sin nada mas que decir me despido de ustedes y hasta otra oportunidad.

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Capítulo 1
 
 


Últimos comentarios

bex dice:
ah muy buen diario,esa sensación que describes es la que yo también siento cuando dejo un lugar al que he viajado, siento como que algo de mi se queda en ese lugar, pero las fotos y sobre todo los recuerdos hacen que aquel lugar y yo siempre estemos conectados.
Dime, los custers de san pedro a chosica salen a todas horas, o hay horarios fijos? y en san pedro hay hospedajes? Gracias por tu respuesta.

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oswaldo_olq dice:
mi agradecimiento en especial para aquellos que gustan de este diario....hasta pronto viajeros y mochileros
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Por los alrededores del anfiteatro de Marcahuasi

   

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