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Mi primera caminata, Marcahuasi 88, a lo bestia

Escribe: iechega
Más que una guía de como llegar e ir a Marcahuasi, esta es una guía de que no hacer en una caminata. Éramos jóvenes aún y con licensia para ser inmensamente idiotas.

 

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Aquisito nomás

San Pedro de Casta, Perú — lunes, 17 de agosto de 2009

Los tres amigos con los que fui eran tan inexpertos como yo y cometieron errores similares sino peores. Sin embargo, lo que nos consagró en los anales de la estupidez campística fue la estupenda idea de llevar dos bidones de agua San Antonio, a puro pulso, además.

Como a los veinte metros de intentar cargar los bidones nos dimos cuenta que era imposible llevar a pulso tamaños mamotretos hasta los cuatro mil metros de altura de Marcahuasi. Demostrando que la estupidez es infinita y obstinada, que siempre se puede hacer las cosas de peor manera, decidimos usar los palos de la carpa, las mochilas y algunos trapos para confeccionar una especie de camilla para llevar uno de los bidones mientras mi amigo Pepe se encargaba de cargar él sólo uno de los bidones, dándose maña para perder su pala en el proceso, lo cual no fue necesariamente malo si es que uno se detiene a pensar cual sería la razón para llevar una pala de construcción en primer lugar. 

Nosotros nos creíamos super bacanes con nuestra proeza, íbamos avanzando con relativa rapidez, en realidad debido a que un porcentaje considerable de los peregrinos del "Encuentro por la paz" en realidad se habían encontrado por la marihuana, la cerveza y Dios sabe que brebajes más, los cuales impacientemente habían comenzado a consumir durante la subida.

En más de una oportunidad dejamos atrás a gentes en tremendos vuelos y mayores malestares. Esto ayudo mucho nuestro ego y evitó la risotada general ante el espectáculo circense de 4 chicos de 18 años cargando bidones en camilla. Eventualmente, Fabrizio consiguió contratar un arriero con un burro, esto fue bueno para casi todos porque pudimos dejar los bidones y fue malo para Fabrizio que tuvo que seguir al arriero que se arrancó corriendo como sólo la gente de esa zona puede hacer a esas alturas.

Fabrizio y después nosotros aprendimos rápidamente el significado de la expresión "aquisito nomás" que significa "falta un huevo y vas a sufrir como nunca, limeñito".

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