Salimos bien temprano del residencial buscando un iglesia para concurrir a la misa dominical. Como se preparaban para una fiesta patronal, encontramos una parroquia cuando terminaba la celebración, pero igual nos quedamos a dar gracias por haber llegado hasta aquí.
Retomamos la ruta hacia Calama, allí pasamos por un hipermercado y ¡al fin! conseguimos rollos fotográficos.
Llegamos a San Pedro de Atacama cerca de las 18 hs. Si bien no me tenían registrada la reserva, conseguimos alojamiento en el hotel Termas del Tatio. Chiquito, limpio, caro (70 US$)
El pueblo es muy pintoresco. Calles pequeñas, de tierra. construcciones de una planta, la mayoría de adobe.
Lleven abrigo, la amplitud térmica entre el día y la noche es tremenda. De una tarde de verano, al otro día había hielo en los charcos de agua.
Si no tienen una buena batería en el auto, protéjanla o llevénsela al hotel. Ojo, no hay estación de servicio. Nosotros cargamos en Calama y no conseguimos gas oil hasta Jujuy.
Vale la pena quedarse un par de días para conocer los atractivos de la zona.