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El Primero de nuestros viajes por Argentina: San Martin de los Andes (2006)

Escribe: yamila_maga
Con Marcelo, mi compañero de viaje y de la vida, comenzamos nuestra serie de viajes con la idea de recorrer a todo nuestro hermoso pais, en el destino que sabemos que volveremos a visitar en algunos años. San Martin de los Andes es increible por su hermosura y su calidez.... por su sencillez y espectacularidad... les comparto entonces un resumen de nuestro primer viaje juntos... conociendo el paisaje, y conociendonos a nosotros mismos tambien.

 

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Capítulo 1
 

Los ocho dias resumidos en un capitulo...

San Martín de los Andes, Argentina — sábado, 21 de enero de 2006

Día 1 Arribando
Arribamos un poco después del mediodía a San Martin De Los Andes luego de un viaje tortuoso en micro (empresa Chevallier), de algo así como unas 23hs… ese fue nuestro primer y último viaje largo en micro, somos demasiado altos como para que nuestras piernas soporten el achicamiento obligado durante el viaje.
Como es de imaginar, hicimos una parada para cenar en un restaurant de Santa Rosa, La Pampa, en donde “degustamos” de una particular pizza con papas fritas (ustedes creerán que la lluvia de papas pay es siempre un acierto, pero si lo que te ponen encima de la muzzarella es un puñado de gruesas papas bastón, sacadas mucho antes de lo necesario del aceite algo frio; lo que podía ser una gran cena se convierte en la anécdota fallida del viaje)
Ese día no hubo mucha actividad, más que hacer el check-in en la cabaña, comer unos sandwichitos, y hacer una merecida siesta (insisto, nuestras piernas necesitaban horizontalidad!!!!). Eso sí, a última hora de la tarde, nos fuimos a conocer el imponente y apacible lago Lacar. No es tampoco que había que hacer un gran viaje, tan solo 3 cuadras nos separaban del él, así que nos dio tiempo para conocer el pueblo que es muy bello, por cierto.
 
Día 2 Quila Quina
Fuimos al muelle del lago Lacar, donde el día anterior habíamos averiguado los horarios y destinos de los barcos que desde allí parten. Habíamos decidido tomar uno con destino a Quilla Quina, una playita muy linda en la mitad del lago, a la que se llega luego de aproximadamente 30 min de viaje.
El lugar está bueno, hay un bar con mucha onda, un puesto para hacerse masajes y algunas atracciones más.
Es importante aclarar que este viaje fue en enero, y llamativamente ese año hubo casi 30 grados de calor casi todos los días (los lugareños estaban sorprendidos de las persistentes altas temperaturas), por lo que pudimos aprovechar la frescura del agua del Lago y pudimos meternos en el mismo, sin sentir que era como meter la mano en freezer.
Ya con el mediodía encima, tomamos un momento de relax en la playita, aprovechando para almorzar… el sol estaba lindo, así que no sentíamos que en realidad nos estábamos rostizando (el sol del sur pica fuerrrrte y no te das cuenta!)
Con el descanso encima, nos dirigimos al sendero que tras unos 30 minutos de caminata nos llevo a una cascada con una muy buena vista.
Resolvimos el regreso hacia la playa y de ahí al barco, que tiene varios horarios de partida por lo que aprovechamos uno que estaba pronto a partir. 
Al llegar a la ciudad, aprovechamos para ir a consultar en las agencias de turismo, por las distintas excursiones que podíamos realizar durante nuestra estadía en la ciudad. Nos decidimos por contratar la de 7 lagos hasta Bariloche, la de Volcán Lanin y la del rafting en Hua Hum.
Vale aclarar que como fue nuestro primer viaje, no hicimos el “trabajo de inteligencia previo” que en los siguientes viajes comenzamos a hacer, llegando siempre a los destinos con ideas bien claras de a dónde queremos ir.
 
Día 3 Mirador Arrayanes
Este día lo dedicamos a llegar hasta el mirador Arrayanes, al que se puede llegar caminando o en vehículo… obviamente nos decidimos por hacerlo a pie.
El camino  se inicia al borde del lago Lacar y se bifurca hacia la izquierda, dejando atrás al comienzo de la ruta de los 7 lagos.
La verdad es que el caminito terminó siendo más cansador de lo que creíamos, hay que andar bastante y por momentos se pone bastante empinado, con diversas curvas y contra curvas. Y a eso le sumamos que hay que estar atento a los autos que te pasan al lado y marchan en ambos sentidos.
De todos modos, las vistas que se van teniendo de la ciudad a medida que se va ganando altura son impagables. Luego de algo más de una hora de caminata se llega al mirador, desde el cual se tiene una vista inmejorable de la ciudad y del Lago Lacar.
Sacamos entonces todas las obligadas fotos que corresponden y de ahí nos fuimos a una casa de té que estaba a pocos metros, y que cuenta con una ambientación muy especial, que hace que uno se llegue a sentir muy cerca de los Alpes.
Repusimos energías entonces, con una rica merienda, e iniciamos el descenso, pero con la precaución de tomarnos un taxi ya que la noche se había hecho presente.
 
Día 4 Excursión a los 7 lagos
Comenzamos la jornada MUY temprano, ya que teníamos la excursión a la ruta de 7 lagos, y la combi de la agencia nos pasaba a buscar a las 7 de la mañana.
La excursión consistía en tomar la famosa ruta de 7 lagos, en dirección a Villa La Angostura. Durante el recorrido hicimos paradas en los distintos lagos del camino (Lago Espejo, Lago Machonico, Lago Falkner, etc.)… la verdad es que en un momento perdí la cuenta, por lo que me quedó la sensación de que fueron más de siete…
Ya en Villa La Angostura fuimos a sacarnos fotos en las 2 bahías (Brava y Calma) con el Lago Nahuel Huapi de fondo, hermoso realmente. Después de eso, seguimos hasta Bariloche, en donde tuvimos tiempo libre de 2 horas, que utilizamos para almorzar, comprar chocolates y sacarnos las típicas fotos en el centro cívico y la costanera del lago Nahuel Huapi.
Tocaba emprender el camino de regreso, pero lo bueno de la excursión por esta agencia, que las otras no lo hacían, es que no se vuelve por la ruta de 7 lagos, sino que se vuelve por un viejo camino muy pintoresco y que empalma a la ruta recién sobre el tramo final de esta, llegando a San Martin.
Así, alternamos la vuelta con una gran variedad de paisajes mas rocosos, con una parada sobre el mirador Ceferino Namuncurá que nos regalo una de las mejores fotos de este viaje.
 
Día 5 Excursión al Volcán Lanín
Nuevamente, comenzamos la excursión muy temprano, rumbo al Lanín.
Realmente, tengo que hacer un párrafo aparte para la primer parte de la excursión… tuvimos una guía que con un look muy “Indiana Jones” utilizó el tiempo disponible para agotarlo en las mil explicaciones de cosas que de verdad no aportaba demasiado.
Así fue como comenzamos la excursión malgastando dos horas y más en un criadero de truchas en donde se agotaron los mil y un datos que hacían al “apasionante” mundo de la cría de un pez… tremendo.
Luego de esta tediosa actividad, finalmente nos encaminamos a Junín De Los Andes, donde conocimos su plaza y su iglesia. La verdad es que esta ciudad tiene cuestiones históricas muy interesante, mixturando la historia de los pueblos mapuches con las tradiciones más eurocentristas. Y en línea con esto, me maravillé con la iglesia del lugar que tiene, entre otras cosas, una virgen con rasgos mapuches y un Cristo no crucificado. Muy interesante además ver cómo los conquistadores incorporaron los elementos mapuches para generar la empatía suficiente para la colonización.
Acto seguido fuimos a almorzar en un restaurant  y de ahí seguimos viaje hacia el Lanín... o al menos eso creaiamos. Porque la realidad es que la excursión llega a una orilla del lago Huechulafquen, desde donde se ve el Lanín allá a lo lejos (hubiera estado bueno aproximarse un poco más, y estamos seguros que se podía estar mucho más cerca).
Aquí tuvimos un exiguo tiempo libre a la orilla del lago, en donde apenas tuvimos tiempo de ponernos cómodos para tomar mate y sacar algunas fotos… Sí, obvio, acá es donde uno piensa, “para que perdimos 2 horas en un criadero de truchas cuando se pueden aprovechar en hacer uso de la playita del lago por ejemplo…” comenzamos así con los aprendizajes de viajes que en los sucesivos íbamos a tratar de no repetir.
Durante el viaje de vuelta, aprovechamos para dormir un poco, arribando a la ciudad alrededor de las 7 de la tarde.
 
Día 6 Lolog
Este día lo usamos para recorrer y sacarnos fotos durante la mañana en la ciudad, sus calles y plazas.
Luego del mediodía, fuimos a la terminal de micros desde donde salen colectivos hacia el Lago Lolog (empresa Ko-Ko). Nos subimos al primero que salía en dicha dirección y después de algo menos de una hora de viaje arribamos a dicho lago.
Teníamos toda la tarde por delante, así que nos decidimos por buscar un lindo lugar en la orilla para descansar, mojarnos un poco y tomar unos mates en total estado de relajación contemplando el hermoso paisaje allí presente.
Recorrimos un poco más del lago, vimos mucha gente practicando pesca con mosca, paseando en bote y antes que empezara a oscurecer nos fuimos a tomar el colectivo para regresar hacia la ciudad.
Realmente, Lolog es una de los paisajes agrestes más impactantes y bellos que vimos en este viaje. Te inundaba la vista semejante hermosura.
 
Día 7 Hua Hum
Por fin llegaba el día de los deportes de aventura… hoy teníamos planificado hacer el rafting en Hua Hum. Como siempre que hay excursión, nos levantamos temprano ya que la combi nos pasaba a buscar tipo 7 de la mañana.
Luego del viaje de más de una hora, llegamos hasta el lago Hua Hum en donde nos explicaron todas las medidas de seguridad y cómo es la técnica para realizar el rafting.
Este viaje en bote consistía en tomar los rápidos del rio Hua Hum hasta cruzar la frontera con Chile y hacer el desembarco en el país vecino.
Ya informados del recorrido y las técnicas, procedimos a ponernos el equipo (casco, remo y chaleco salvavidas) y subirnos al gomón para emprender el viaje, el cual tuvo sus buenos sacudones y momentos llenos de adrenalina al atravesar los rápidos.
A mitad del camino hicimos una parada en una mini playa que hay al costado del rio y aprovechamos para nadar un rápido tan solo con el chaleco puesto… pura adrenalina, buenísimo!!
Seguimos camino, ya dentro del bote, hasta llegar al hito que indica la frontera con Chile, lo cruzamos y seguimos adentrándonos en la selva Valdiviana, comenzando a notar el cambio de paisaje por la presencia innegable de la insoportable humedad. Llegamos finalmente al final del recorrido e hicimos el desembarco.
Cansados pero contentos, relajamos un poco la tensión de ir en la balsa y nos subimos a la camioneta que nos llevaba, luego de pasar la aduana, nuevamente a territorio argentino.
Aprovechamos entonces el tiempo libre para comer algo en un restaurant que se ubica a la orilla del Hua Hum, en nuestro punto de partida de la excursión, y de ahí nos fuimos a un espacio verde en el borde del rio, mirando el hermoso horizonte y vista que nos regalaba este lugar. Una gran despedida de San Martin de los Andes, diciéndonos en nuestro interior que en algunos años íbamos a volver.
 
Día 8 La despedida
Aprovechamos la mañana para terminar de comprar los últimos regalitos que nos quedaban pendientes y para sacarle fotos a la cabaña. Al mediodía tomamos el micro de Chevallier con destino a Buenos Aires. A la altura de Zapala tuvimos que hacer un cambio de micro ya que en el que íbamos presentaba  problemas. Por suerte no esperamos más que una hora hasta que llegó el micro de reemplazo. Seguimos el viaje con normalidad y tuvimos una parada para cenar en General Acha, La Pampa. Arribamos a la mañana luego de unas agotadoras 23hs de incomodo viaje, pero en definitiva nos sentíamos felices por nuestro primer viaje… y contentos también de haber elegido al sur como el puntapié inicial para la recorrida de Argentina que continuamos en los sucesivos años y que les iré contando en los próximos diarios de viaje.

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