Después de un largo viaje finalmente llegamos a San Martin, donde nos espera mi hermana, mi cuñado y mi sobrino, para alojarnos en una cabaña, hermosa, tenia dos habitaciones, una con una cama matrimonial y una cuna y la otra con cama marinera y una cama simple.
Todavia no emepzamos a mochilear, seguiamos viviendo el la comodidad.
En San Martin conocimos el
Lago Lacar, que se encuentra en la ciudad, a la vuelta de la terminal de micros. Quien pudiera salir de la casa y tener esas montañas rodeadas del lago, la verdad que si tuviera la posibilidad estaria viviendo ahi.
Es muy práctico contar con un vehiculo para recorrer los alrededores mas cercanos del centro de San Martin, así pudios subir por la ruta 234 (la misma que se toma para ir a los siete lagos) y parar en el mirador Pil-Pil, viendo el Lago Lacar desde arriba, mas hermoso aun y siguiendo por la ruta, bajamos hacia
Quila Quina, unos 12 km de distancia empinada, que vale la pena hacer.
Al otro día por la misma ruta y u poco mas adelante que Quila- Quina, bajamos a
Catritre, un estilo de playita, como Quila-Quina, que tambien recomiendo no perderse.