Diarios de viaje > Colombia, América del Sur

Santander extremo y mojado

Escribe: pedroapoveda
Yo nací en Boyacá en límites con Santader en una población llamada Garavito distante tres horas de la región de San Gil, Barichara y el Chicamocha, pero siendo prácticamente santandereano de corazón no conocía esta hermosa región ya que desde niño siempre cogíamos hacia Chiquinquirá ó Bogotá pero jamás por la ruta de Santander. Con mi familia hace tiempo deseábamos hacer el viaje al Chicamocha y finalmente estas son mis impresiones del viaje.

 

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Rafting en el Rio Fonce, Parque Gallineral

San Gil, Colombia — sábado, 3 de julio de 2010

Día del partido de Argentina contra Alemania  en octavos de final de Sudáfrica 2010 y por el antecedente del día anterior donde los holandeses eliminaron a Brasil, en el ambiente a orillas del Fonce se huele que los argentinos de la mano de Maradona van a pasar las duras y las maduras con Alemania. Decidimos dejar el Rafting (Canotaje) para después del partido. A los diez minutos de mis acompañantes estar en la piscina me llegan con la noticia que Nicolás mi hijo casi se rompe la nariz contra el piso de la piscina ya que el muy imprudente se lanzó en clavada y no revisó antes la profundidad del estanque, pero creo que a Maradona le dolió más el gol que a los 2 minutos le hizo Alemania. Nos sentamos a ver el partido, Nicolás con una bolsa de hielo en la nariz, yo con una cerveza en la mano y Maradona colgado de la espalda de uno de sus jugadores  de la banca en Sudáfrica.

 Antes del cuarto gol de Alemania pasó el transporte que nos llevaría 5 kilómetros arriba rio Fonce y dejamos a Maradona que siguiera sufriendo pues nosotros estábamos en otro plan. Claro que no sé si la brisa del Fonce era más fresca en ese instante al saber que Alemania le hizo comer sus palabras al Maradona crecido que siempre hemos conocido.
El río Fonce es un afluente del Río Suárez quien Junto con el Río Chicamocha forman el río Sogamoso quien finalmente va a morir en el gran río Magdalena principal río de Colombia . El rafting que se practica en el Fonce es nivel 3, en el río Chicamocha Nivel 4  y 5 y en el río Suárez Nivel 5. Después de las recomendaciones iniciales nos pusieron nuestro equipo  y nos subimos a la balsa. La mañana estaba esplendorosa pero el río para nosotros novatos parecía nivel 10. Contratamos por $30,000 (US$15)  la toma de fotos ya que allí no podíamos llevar nada que se pudiera estropear. Nestor fue nuestro timonel escogido por la empresa "Aventura Total" para llevarnos a buen recaudo hasta el parque Gallineral lugar de desembarco. Desde Hace 6 años, el rafting ha tomado forma en esta región y ya existen empresas serias y organizadas que permiten a cualquier novato aventurarse en esta actividad llena de adrenalina y diversión. Realmente es gratificante saber que podemos hacer este tipo de comunión con la naturaleza sin necesidad de buscar sitios remotos. Están aquí cerca de casa y al alcance de todos.

 El valor por persona fue de $25,000 pero valen la pena. Durante el recorrido aprendimos técnicas de rescate, como remar para avanzar girando el bote, sincronizar la remada en equipo, botarnos al agua para la foto, aprendimos lo más importante: técnicas de risa en grupo. Muchas gracias a Nestor, muy profesional quien se esforzó por mostrarnos y explotar todas las variantes de rafting que ofrece el río Fonce.  Después de almuerzo salimos para la población de Curití distante 30 minutos de San Gil, vía Bucaramanga, allí se practica el vuelo en Parapente y existen dos cuevas para practicar la espeleología. Desafortunadamente el cielo se encapotó y cuando llegamos a las 2:30 p.m. empezó a llover dando al traste con nuestra intención de volar. Aunque existía la opción de visitar una de las cuevas,  no llevábamos la ropa  apropiada para esta aventura. Aprovechamos para conocer un poco la población y me di cuenta de algo curioso, la iglesia conserva  su fachada original de la época colonial y 5 metros atrás tiene la nueva fachada, así que si usted va a entrar a la iglesia, primero entra por un pórtico sin puertas y luego si a la iglesia final, eso es lo que noté desde el carro, no sé si es correcto. No entramos a la iglesia pues a esa hora estaba cerrada. Nos devolvimos a San Gil y aprovechamos que dejó de llover, para entrar al Parque El Gallineral, sitio turístico de esta población que se caracteriza por sus ceibas gigantescas cubiertas de un musgo milenario que le da la apariencia característica a este sitio.

El nombre Gallineral viene de un pequeño arbusto típico de la región llamado gallinero. Precio de entrada $5,000 por persona. Se recorre en una hora. Se debe llevar cámara ya que el sitio es espectacular. Decidimos a modo de cena buscar un sitio de ensalada de frutas y en medio del torrente aguacero que empezó justo saliendo del hotel, buscar la plaza principal de San Gil donde después de varias vueltas y desempañar el panorámico con las manos (Con tanta gente dentro del carro el sistema no alcanza a eliminar la bruma del vidrio) encontramos un sitio tranquilo donde cada cual pidió su ensalada a gusto. Nos volvimos al hotel, mis hijos y primos  se fueron a la piscina un rato. Afuera a las 11:30 p.m. llueve a cántaros. Noche sin música. Esperemos que mañana mejore el clima.

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