El día 5 nos tocaba ir al wild animal park que es también parte del zoológico de san diego pero el enfoque es mas como de safari y se encuentra también en las afueras de san diego. Son como 40 minutos en carro hacia el lugar. Al llegar tampoco había mucha gente en el parque por lo que puedes recorrerl gran parte sin presión de tiempo y/o gente. Es un parque un poco aburrido para los niños porque no tiene mucho, lo mas interesante es el safari que te dan en un camioncito y te adentran en las llanuras para vistar animales (jirafas, ñus, elefantes, cebras, etc.) Es un parque que si no te gustan mucho los animales o no tienes presupuesto, puedes omitirlo no tiene nada de espectacular, pero si tienes tiempo pasa un rato caminando por ahí.... eso si lleva tu bloqueador solar porque el calor era muy fuerte, por lo menos en esos días de agosto.
Después de recorrer practicamente todo el parque y tras el cansancio acumulado de los otros días, decidimos regresar al hotel a darnos un buen baño e irnos al estadio de los padres de San Diego, el Petco park.
He de confesar que me gusta el beisbol y que fue un día especial porque de pequeño siempre quise asistir a un estadio de ligas mayores y ese día lo conseguí!!
Teníamos entradas muy buenas, nos costaron 50 dolares, y las compramos previamente porque como la mayoría de eventos en USA, se agotan y son caros...
El estadio está en el centro por lo cual aprovechamos para caminar y conocer un poco el centro y los grandes edificios que hay en la zona, y porque no, alguna compras también.
El partido lo ganaro los padres de San Diego, por fortuna, y no deja de sorprenderme que aun y cuando iban en el último lugar de la liga, el estadio estaba casi lleno. Una experiencia muy divertida, en especial si eres fan del beisbol. No falto el souvenir y las cervezas, que aunque caras, valieron la pena...