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Mochileros en San Juan y La Rioja
Escribe: florcazaban
Este diario cuenta las aventuras del primer viaje de Flor y Wal como mochileros. Los destinos? San Juan y La Rioja, región de Cuyo, Argentina. Con recomendaciones prácticas y precios actualizados (viajamos el 26-12-08 y volvimos hace 3 dias!) para quienes planeen viajar con carpa y mochila al hombro... y no mueran en el intento. Que lo disfruten!
Primera parada: Valle de la Luna y Talampaya.
San Agustín de Valle Fértil, Argentina — miércoles, 14 de enero de 2009
Como el presupuesto era acotado, decidimos que lo mejor sería ir en carpa. Además, no ibamos a quedarnos quietos en una sola ciudad, así que el camping era una buena opción. La idea era visitar algunos puntos clave que ya teniamos en vista, y dejar que el resto se fuera dando solo. Bajamos datos de la web acerca de campings y alojamientos posibles (que después no servirían demasiado...), nos imprimimos unos mapitas y ya casi casi estabamos subiendo al micro...
Partimos desde Retiro, Buenos Aires rumbo a San Juan. Tras 15 agotadoras horas de viaje, llegamos a la capital de la provincia. En la terminal de omnibus el viajero se puede orientar en la oficina de turismo, donde te dan mapas, folletos y direcciones de alojamientos y horarios de partida de los micros. Nosotros queriamos ir primero a San Agustín de Valle Fértil, para poder visitar desde allí el Valle de la Luna. Nos informaron que el único micro disponible es el de la empresa Vallecito, que tiene tres salidas diarias: una alrededor de las 7.30 am (siempre restar una hora al horario porteño), otro a las 14 y el último a eso de las 19 hs.
Teniamos 1 hora hasta el de las 14, asi que compramos los pasajes ($34 pesos cada uno, solo ida) y nos fuimos a almorzar. En la terminal hay una confiteria al fondo (en otra oportunidad desayunamos allí a razón de $8 pesos cada uno), y muchos kioskos que venden comidas rápidas (se puede comer un sandwich por $2.50). Nos recomendaron tener cuidado con los "punguistas" (niños que roban el equipaje chico) aunque nosotros no tuvimos ningún problema. Es notable que muchos sanjuaninos viajan medias distancias, quizás haya sido por la época de las fiestas, lo cierto es que también nos sugirieron comprar los pasajes con antelación siempre que fuese posible. El micro iba casi lleno!!
Llegamos a San Agustín después de casi 4 hs de viaje (los caminos de ripio exigen a los conductores ir bastante despacio, en realidad son aprox 250 kms hasta Valle Fértil). En el camino pasamos por Caucete, Difunta Correa (lugar al que lamentablemente no nos alcanzó el tiempo para ir) y Astica, un pueblito de casas de adobe y jardines floridos, al pie de las montañas. Al bajar del micro te interceptan los empleados de las dos agencias de viaje que existen en San Agustín, para ofrecerte sus servicios de guía para el Valle de la Luna. Ciertamente uno termina mareado con tantos datos, es feroz la competencia, y todo adelante tuyo (que no entendés que incluye, cuanto sale, etc).
Lo mejor es tomarle los folletos a cada uno, y con mas calma visitar las dos agencias (Turismo Vesa, a dos cuadras de la terminal y Paula Tour, a 6 cuadras). Previamente pasar por la oficina de turismo del lugar, ubicada en la plaza principal, a 3 cuadras de la terminal (te indican hospedajes, campings, como siempre te dan mapas, etc). Entonces, ya mas tranquilos fuimos a una de las dos agencias a consultar por el servicio.
Existen diferentes opciones y temas a tener en cuenta: uno puede visitar solo el Valle de la Luna (del lado sanjuanino), combinarlo con Talampaya (del lado riojano) en el mismo dia, o hacer los dos parques en dos dias diferentes. Nosotros decidimos hacerlo en dos dias (para "dosificar" lo monumental de los parques, y que quedase mas para después) aunque por la cantidad de horas que lleva cada recorrido, es perfectamente factible hacerlo en un mismo dia.
Valle de la Luna (o Ischigualasto) es un parque provincial. Salvo que uno esté en vehículo propio, no hay forma de llegar hasta allí (son 45 kms aprox) en transporte público.
La única opción es, así, contratar un transfer (este es el servicio que te brinda la agencia) que te lleve y te traiga. El valor de esto es de alrededor de $60 pesos por persona (nos dijeron que la otra agencia cobraba lo mismo). Sumado a este monto, una vez en el parque se paga una entrada de $20 pesos por persona (para argentinos). El valor baja para sanjuaninos, y sube -obviamente- para extranjeros. No hay descuento para estudiantes, solo para estudiantes de San Juan. Esa entrada incluye la visita guiada por el parque (que se hace con guía de ellos pero en la camioneta de la agencia de viajes que cada uno contrató).
Por otra parte, Talampaya es un parque nacional (está concesionado). Esto quiere decir que, para desgracia del viajero, los precios se multiplican por 3! Son 70 kms hasta el lugar desde Ischigualasto, y tampoco hay transporte público desde San Juan (si desde La Rioja).
El transfer de la agencia cuesta $70 pesos por persona + entrada al parque $7 por persona (idem lo anterior para extranjeros, aunque si hay descuento para estudiantes argentinos -$4-) + la visita dentro del parque y el guía (las camionetas de las agencias se quedan en la puerta, la visita se hace con combis de ellos) cuyo valor puede ser $35, $55 u $85 por persona (depende el recorrido, mas adelante explico cada uno). Ufffff.... muchos números!
En fin, como decía, partimos el recorrido en dos días: primero Valle de la Luna, después Talampaya. Nos esperaba una gran experiencia al día siguiente, pero primero teníamos que pasar la noche.
Paramos en el camping Valle Fértil, en Rivadavia y Alem. Por $15 pesos por carpa, podíamos hacer uso de los baños y duchas (mas o menos modestos, y con agua caliente) y de una piletita al fondo del terreno. Hay otros dos camping mas en San Agustín, uno a siete cuadras de este (la misma tarifa, sin pileta) a la vera del Dique San Agustin, y el Municipal, mas entrado en la montaña (con una tarifa mas o menos similar).
Sobre la calle Rivadavia se ubican la mayoría de los comercios, lugares para comer y mercaditos (cenamos una muzza grande a $17 pesos). En la ciudad hay cabañas y un hostel de la cadena Hostelling International (que según nos comentaban unas chicas, "está bastante bueno"). En el camping conocimos a unos australianos que viajaban por Latinoamerica "hasta que se les terminase el dinero" (ellos calculaban de 6 a 9 meses de viaje, quien pudiera!!!!!). Muchos extranjeros parando cerca (sobre todo suizos)...
A las 7 am nos pasaron a buscar para ir a conocer el parque. Llegamos a pocos minutos de las 8, pagamos la entrada y arrancamos!! La guía, Lucy, nos contaba que el parque tiene cerca de 17.000 hectáreas (el vecino Talampaya, unas 200.000). En el recorrido, de 3 horas de duración, veríamos lo que ellos llaman "geoformas", imponentes figuras en la roca que el tiempo y la erosión habian modificado. Las más conocidas: El Gusano, Valle Pintado, La Esfinge, La Cancha de Bochas, el Submarino y el Hongo.
Lucy nos explicaría algo de las eras geológicas (el parque se ubica en el periodo Triásico), de la composición del suelo, de los helechos y restos fósiles encontrados en el lugar (todos los años se realizan expediciones para encontrar ejemplares). Como nota curiosa nos contó acerca de la formación de La Cancha de Bochas (previo aviso de que en realidad, las que veríamos no eran tan grandes como aparecían en las fotos) y las comparaba con cálculos renales. También aclaró que el parque es originalmente llamado Ischigualasto, y que se lo conoce como Valle de la Luna por un periodista que asemejó en un artículo, al Valle Pintado con un paisaje lunar.
Personalmente una de mis estaciones preferidas fue La Esfinge. El terreno varía mucho en colorido a lo largo de la caminata: al principio predomina el ocre y los dorados. Luego los grises y blancos, finalmente los rojizos y violáceos. En esa estación, uno siente que estuviese en una salina: es casi una planicie blanca/grisácea.
Otra estación majestuosa es El Submarino: en primer plano la roca, y por detrás un fondo de tierra colorada, con altos, bajos y surcos. Flora y fauna? Vimos muchisimos cactus, algarrobos, algunas maras (como unos ratones de campo) y lagartijas. A veces se avistan cóndores (los hay de 3 metros de envergadura), nosotros no tuvimos esa suerte...
Al final de los 40 kms que dura el recorrido, se puede visitar un pequeño museo, en el que colaboradores del parque explican como se extraen fósiles y enseñan restos originales y algunas réplicas. En el parque hay sanitarios, una confiteria y wi-fi. Como opciones al recorrido tradicional se puede hacer un circuito en bicicleta, o un trekking con escalada de un cerro y quizás la mejor: un recorrido nocturno (solo en noches de luna llena).
Con el "corazón lleno" de tanto paisaje emprendimos la vuelta para San Agustín...
Esa noche sería la última en Valle Fértil, al otro día luego de Talampaya nos acercariamos hasta el pueblo de Villa Unión, en La Rioja. Teniamos información que desde allí se podían visitar otros destinos interesantes de la provincia vecina, y además, un transporte público pasaba por la puerta del parque y nos dejaba en el pueblo.
Nuevamente a las 7 am, nos buscaban para llevarnos a Talampaya. Esta vez, en remis, porque eramos solo nosotros y una pareja de suizos (cero interacción, no nos dieron pelota en todo el camino). Pasadas las 8.30 estabamos allí.
Previamente comenté que el parque está concesionado, y que el turisa puede optar por tres recorridos distintos para conocerlo. El más económico: $35 pesos por persona (se llega a la puerta del cañón y se visitan 2 estaciones: el Jardín Botánico y la Catedral Gótica). El intermedio: $55 pesos por persona, que dura 2 horas y recorre todas las estaciones. El tercero: $85 pesos por persona, que recorre las estaciones e incluye un trekking por Los Cajones.
Casi todos nos recomendaban el de $55, nos decian que el el más caro no valía la pena. Aún así lo decidimos hacer (no porque estuvieramos para derrochar, pero en realidad el comentario era porque el guía de la agencia te tenía que esperar en la puerta del parque para volverte a San Agustín, y el recorrido de $85 llevaba una hora más -y el tipo cobraba lo mismo asi que no te esperaba-).
Para el que no pueda pagar estos valores, existe la opción de una combi (sale una a las 9 am y otra a las 16 hs) que te deja en la entrada del cañón (sin guía ni visita a las estaciones). Este servicio está incluído en la entrada al parque (la de $7 pesos).
El micro para Villa Unión pasaba por la puerta a las 16 hs, con lo cual nos daba el tiempo para alcanzar a hacer el recorrido mas largo. Las combis del parque parten cada hora, la nuestra, a las 10 am. Teníamos casi una hora para aclimatarnos. Las instalaciones del lugar incluyen una confiteria, una sala tipo living (con unos sillones enormes, ideales para cuando uno termina el paseo) y sanitarios. Para quienes vayan con carpa, por $3 por persona pueden acampar en un predio que tienen (no así en Valle de la Luna). Había algunas carpas armadas, sin embargo creo que no es lo ideal acampar ahí: tienen duchas y servicios, pero no hay un solo árbol (y con temperaturas que superan los 42°, mejor pensarlo dos veces).
Nuestro guía se llamaba Oscar. En la combi, otros 10 turistas: algunos porteños, una estadounidense, unos franceses. Respecto del nombre del parque, Talampaya, él decía que no existe traducción literal. Para algunos es "río seco del tala", pero él no estaba de acuerdo. La primera estación que visitamos fue la entrada del cañón, con sus imponentes paredes de 150 metros de altura, donde vimos petroglifos. Estos son como las pinturas rupestres, pero no están pintados sino cincelados en la piedra.
También observamos los "morteros comunitarios": agujeros en la roca en donde se molían semillas o alimentos. Lo más mágico fue pensar que aquello que teniamos en frente de nuestros ojos había sido creado por habitantes del lugar hace millones de años. Que eso que contemplabamos habian sido sus intentos por comunicarse con alguien más, con otras civilizaciones, con sus dioses. Que no se sabe a ciencia cierta como, cuando ni quien los hizo, pero definitivamente estaban allí. Y tener la posibilidad de verlo en vivo era increíble.
La segunda estación fue el Jardín Botánico, donde estaban plantadas diversas especies de árboles y arbustos. Una muy interesante es una variedad de algarrobo cuyo tronco y ramas son color verde manzana: según Oscar, este arbol fotosintetiza en los tallos, lo que le da su tonalidad característica. Después, nos acercamos a Las Chimeneas: espacios cóncavos en las paredes, producto de la erosión. A la cuenta de tres, nos pidió que todos gritaramos "Hola" y que luego nos mantuvieramos en silencio para escuchar lo que pasaba: el eco chocaba en las paredes del cañón, repitiéndose 3, 4, 5 veces... A-LU-CI-NAN-TE!!!! Nos reímos todos y volvimos a hacer lo mismo algunas veces más para salir de nuestro asombro. De ahí a la tercera estación: la Catedral Gótica.
Las formas de la piedra parecían derretirse, creando la ilusión optica de columnas. Paramos para sacar fotos y seguimos... vimos algunos guanacos antes de la siguiente parada. Conocimos La Torre y El Monje, en donde la panorámica ya era completamente diferente a lo anterior. Un par de kilometros en la combi y bajaríamos en Los Cajones, donde nos prometían una caminata de media hora entre un cañón que en esa parte, se reducía a 6 metros entre pared y pared. No fue tan así (duró mucho menos que 30 minutos), pero no hubo que arrepentirse.
Bajamos todos y emprendimos la caminata. Realmente las paredes se angostaban. La temperatura ya era distinta: había bajado unos cuantos grados. Por el camino, bajaba una pequeña vertiente de aguas cristalinas. Lo único molesto eran los jejenes (recomendación: ponerse mucho mucho repelente para no querer volverse a la camioneta en la mitad de la expedición). Caminamos unos metros, nos sacamos mas fotos y volvimos...
El recorrido ya estaba terminando... La mitad durmiendo, la otra mitad disfrutando por ultima vez el paisaje, nos acercaron en la combi hasta la entrada del parque. Nos despedimos de Oscar, nos quedarían dos horas para el transporte público. Aprovechamos para almorzar y descansar un poco. El próximo capítulo continúa en nuestra estadía en La Rioja...
Como conclusión: los dos parques son indescriptibles. Aunque me esfuerce por relatar vividamente lo que se siente estando allí, aunque haya sacado mil fotos, no se puede explicar realmente como son, si no se está en el lugar.
A pesar de que la extensión de los parques es contigua, son totalmente diferentes uno del otro. Los paisajes, únicos. Los colores, un espectro amplísimo. Recomiendo no dejar de visitar los dos (muchos piensan que son iguales, pero esto está lejos de ser cierto).
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Últimos comentarios
HORNI dice:
Lindo recorrido han elegido para mochilear,muy bueno tu primer capitulo las fotos demuestran las bellezas del lugar..
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maratial dice:
Hola, mira como cambian las fotos, cuando yo fui en el Valle de la luna nos hicieron descuentos para estudiantes y en Talampaya no, justo al reves. Y que suerte que no padeciste el viaje con Vallecitos, para nosotros no fue nada grato! Es verdad lo que decis hay que visitarlos a los dos, aunque me impacto mucho más Talampaya, igual me falto hacer Los Cajones y la excursión Arco Iris, asi que voy a volver seguro!
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Exemenduko dice:
Que buen relato.... no te preocupes x no visitar Difunta Correa, sinceramente, no te pierdes de nada y encima todo es carisimo ahi...
Como el guia les va a decir q no vale la pena visitar Los Cajones??? Es muy lindo ese sitio....
Felicitaciones x este diario...
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dorisgonza dice:
Que lindo diario mochilero y actualizado con toda la info disponible para conocer estos lugares, vale la pena recorrerlos y asi como vos lo contas es una guia para todos.
No conozco ni talampaya ni el valle de la luna pero me dieron ganas de ir¡¡
Saludos.
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Lalar dice:
Me gustó mucho el diario !!!! lo voy a agendar porque es el tipo de viajes que me gusta hacer y además no conozco aún estos lugares... Ojalá que pronto pueda visitarlos.
Saludos !!!
Laura
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florcazaban dice:
Horni: muchas gracias por tus palabras!!
Maratial: nosotros viajamos bien hasta Valle Fertil, pero nos pasó lo mismo que a vos desde Jáchal a San Juan (también por Vallecito): un infierno el calor en ese micro!! Gracias por tu post!!
Exemenduko: es cierto que Los Cajones es muy lindo. Gracias por el mensaje!!
Dorisgonza: me alegro que te haya gustado el diario! Vale la pena visitar los parques, ojalá que pronto puedas conocerlos!
Lalar: creo, por lo que leí en tus diarios, que compartimos el espiritu mochilero. Tendríamos que hacer un sindicato, jajaja... Que lindo tu comentario, gracias!!
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estelista dice:
felicidades !!!!
por tu destacado y por tu diario muy bonito....
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Pampichuela dice:
Me encantaron tus fotografias. Se nota que es un hobby que manejas con muy buen gusto. Suerte y que sigas viajando. Sergio
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florcazaban dice:
Gracias estelista y Pampichuela por sus posts!!!
Me alegra saber que les gustan mi diario y fotos...
Saludos para ambos, que estén muy bien!!!
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eloreja dice:
muy pocas veces lei un diario tan bien redactado! te felicito! mucha info, y agradable 100%! voy por el 1er capitulo recien, pero merecia las felicitaciones! destaco mucho el detalle de los precios, q muchas veces suele ser mas importante q otras cuestiones! saludos desde santa fe!
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florcazaban dice:
Hola eloreja!!!! Wow!! Gracias por tus palabras! Me alegro mucho al leer que a otros viajeros les gustan mis diarios... Saludos y que estés bien!!!!
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alasnocheras dice:
Chicos, estaba buscando datos del lugar y me sirvio mucho mas su relato y la info que pasaron, que los de las paginas oficiales y de turismo. Gracias!
Publicado
florcazaban dice:
Hola alasncoheras!!!!! Me alegro que los datos de este diario te hayan servido. Precisamente la idea de poner tantos numeritos y horarios y precios es que otros viajeros puedan servirse de esas referencias. Muchas gracias por tus palabras! Saludos!!
Publicado
marioserra dice:
Flor, nos han resultado muy útiles tus comentarios, información y fotos.
Estamos por largarnos desde Uruguay dentro de unos meses y hoy comenzamos a informarnos de a poco. Gracias
Mario
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mavelucha dice:
Excelente diario: las descripciones de los sitios y el relato de las experiencias vividas son valiosísimos! Pensamos viajar a San Juan y La Rioja en julio y necesito saber datos con tiempo para programar algo. Muchas gracias por compartirlo
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Capítulos de este diario
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1
Primera parada: Valle de la Luna y Talampaya.
San Agustín de Valle Fértil, Argentina | 14 de enero de 2009
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2
Segunda parada: Villa Unión, La Rioja y Sanagasta.
Villa Unión, Argentina | 15 de enero de 2009
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3
Tercer parada: Jáchal y Agua Negra.
San José de Jáchal, Argentina | 15 de enero de 2009
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4
Cuarta parada: Barreal y Calingasta.
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5
Quinta y final parada: San Juan, Ullum y Zonda.
En San Agustín de Valle Fértil...
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