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Bolivia I

Escribe: dgdb
Ya casi una añito de viaje y ahora toca Bolivia, no se ni por donde, ni cuanto tiempo, ni nada, solo que entramos...

 

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Visita al Fuerte de Samaipata

Samaipata, Bolivia — sábado, 19 de febrero de 2011

El día amaneció lluvioso y queríamos subir al fuerte hoy, si o si. Nos preparamos con calzado para barro y a la plaza del pueblo. Mientras Javier se quedó negociando con los taxistas que suben al fuerte, yo me acerqué a ver si hoy me atendía el técnico de la compu, pero estaba cerrado, y eso que le preguntamos ayer que si hoy abría y nos dijo que si con toda certeza, en fin.
 
Regresé a la plaza y allí arreglamos el precio con un taxista que nos subiría y esperaría máximo 2 horas y de nuevo nos bajaba al pueblo por 70 pesos. Aquí lo malo es el acceso al fuerte, porque no está cerca y la subida es de unos 7 km, así que o pagas un taxi o alquilas caballos por unos 25 pesos el día (eso nos dijeron) o subes andando. Lo de los caballos no es mala opción y Javier andaba animado en hacerlo, pero yo no me he subido en una fiera de esas en la vida, y menos sin alguien cerca que la controle, no me veo dirigiendo al bicho por un tramo de carretera con tráfico y luego subir al monte 7 km, eso se me desboca y acaba aquí el viaje, así que mejor un poco de sensatez y subir sobre ruedas, que me juego el tipo.
 
Lo de jugarme el tipo resultó también con el carro, porque la carretera estaba enlodada. Un par de días antes, subió la maquina a raspar el camino y lleva casualmente dos días sin parar de llover, por lo que esto es un barrizal de cuidado, tanto que los coches no podían subir. Por suerte en el que nosotros fuimos, era un 4x4 y aun con balanceos y arrimadas al abismo un tanto peligrosas, conseguimos hacer cima, el único coche que subió en todo el día. Incluso un 4x4 mas grande lo dejamos a medio camino y no tenia forma de subir (al pasajero le tocó subir caminando y vaya tela).
 
La entrada para visitar el fuerte fue de 50 pesos por extranjero al que se le añadía el guía (opcional). Nosotros decidimos tomar uno, porque hay veces que sin guía solo ves una piedra y poco mas, al menos hoy nos enteraríamos de la historia. El precio oficial del guía es de 55 bolivianos, pero es negociable.
 
Diré que la visita me gustó pero mas su historia. En si lo que se visita es una piedrota de unos 220 metros de largo, 60 de ancho y 10 m de alto y algún resto de lo que fue un asentamiento en otros tiempos. Decían que aquí llegaron a vivir unas 3000 personas y la piedra era un santuario religiosos a la que tallaron decenas de figuras, asientos, hornacinas, etc. Hablan de la cultura Chané (500 A.C.) como creadora y luego se fue mestizando con otras, los incas anduvieron por aquí y hasta los españoles.
 
Dicen que esto era un punto estratégico que unía las tres regiones más importantes, el Chaco, la amazonia y los andes y por ese motivo alcanzó la importancia que tuvo, además de ser un buen lugar de defensa (por su buenas vistas de los valles aledaños) e incluso como observatorio astronómico.
 
Mas o menos eso es lo que nos contaron y lo que visitamos, la verdad que las vistas son preciosas y en parte me recordó algo a la ubicación del Machu Picchu, por estar en una montaña rodeada de otras muchas y con una visión perfecta de lo que te rodeaba.
 
Tras la visita (1,5 horas más o menos y sin prisa), de nuevo al encuentro con el chofer, que había aprovechado a bajar a por mas gente y a estos ya los cobraba 100 pesos por el mal estado de la vía, así que tuvimos suerte en ser los primeros. El regreso al pueblo sin tanta complicación como la subida, la verdad que hubo un momento que lo vi mal en el ascenso, muy mal!!.
 
Sanos y salvos en la plaza del pueblo, nos dirigimos al mercado y allí nos dimos un banquete por unos 12 pesos el almuerzo y como éramos los únicos y estábamos fuera de horas, fue prácticamente a la carta, así que de maravilla. Luego unas compras allí mismo, otro paseo hasta la panadería La Ranita y a la habitación a reposar, el día estaba hecho y mañana proseguimos camino.
 
Está claro que aquí hay mucha naturaleza y se puede visitar cascadas, paseos a caballo y demás, pero aun nos queda mucho por delante y a parte de seleccionar, descartamos mucho, así que en otro destino será. Este pueblo mayormente está habitado por gente acomodada de Santa Cruz que vienen aquí a descansar unos días o a pasar el fin de semana, a parte de los moradores habituales y como adjetivo para describir el pueblo, todo el mundo dice “muy tranquilo”, así que el que quiera desconectar y tranquilidad, aquí hay un destino recomendable.

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Últimos comentarios

rioseco dice:
Menos mal que todo salio bien al final.
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