Samaipata, un descanso en las alturas...

Escribe: Franzz
Año nuevo del 2007 Visitar Samaipata, es como hacer varios viajes a la vez... Partir de una ciudad agitada como Santa Cruz de la Sierra y llegar a un pueblito que parece que se quedó en el...

 

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Capítulo 1

Samaipata, un descanso en las alturas...

Samaipata, Bolivia — jueves, 13 de marzo de 2008

Año nuevo del 2007 Visitar Samaipata, es como hacer varios viajes a la vez... Partir de una ciudad agitada como Santa Cruz de la Sierra y llegar a un pueblito que parece que se quedó en el pasado, de la Avenida Grigotá y 3er anillo salen buses que por 20 bolivianos nos transportan al pasado y a un cercano contacto con la Naturaleza...

Tras 4 horas de viaje (incómodo, porque pillé el asiento más incómodo del bus, peor era no viajar) llegué a la plaza principal de un pueblito de calles empedradas, con ese aire denso por la humedad y el calor, encontré un hotel (ya no recuerdo el nombre, pero se encuentra a media cuadra de la plaza). Cena y a recargar energías para explorar este hermoso lugar. La palabra Samaipata viene del idioma quechua y significa "Un descanso en las alturas". Lo primero que hice al día siguiente fue recorrer el pueblo, la plaza, el mercado, las callecitas angostas y que parece que se quedaron un siglo atrás, el templo, la carretera, el museo arqueológico y otras calles que si bien están empedradas parecen el césped de un campo de fútbol. Después de comer algo decidí ir al Fuerte de Samaipata, un lugar increíble declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es una piedra enorme (es todo un cerro monolítico) que está tallada, primero en sus faldas habitaban los Chiriguanos, tiempo después fueron conquistados por los Incas, quienes construyeron el Fuerte y que después fueron conquistados por los españoles quienes utilizaron esta fortaleza en su conquista.

El fuerte de Samaipata es la piedra tallada más grande del mundo 200x60 mts., y para visitarlo se debe contratar un taxi que por 50 Bolivianos te lleva, te espera y te regresa al pueblo no importa si en el taxi va una persona o van "10". Está a 10 Km. del pueblo te tomo como 20 minutos llegar. Recorrer el fuerte es toda una experiencia ya que aparte de caminar entre las ruinas de asentamiento inca se disfruta de exuberante vegetación, el recorrido te toma por lo menos unas 4 horas (si se quiere recorrer todo).

Lo que más me llamó la atención fue la Chinkana, un hueco perforado en espiral con unos 30 mts. de profundidad. Hay 3 teorías sobre su uso: 1 un pozo de agua, 2 una fosa común 3 un lugar donde castigaban a quienes cometían delitos. También los templos y los cimientos de una pequeña aldeatedejan boquiabierto. Algunos científicos sostienen la teoría de que el fuerte era una plataforma de despegue de ovnis. Regresé al pueblo y decidí recorrer los alrededores, las colinas que circundan al pueblo son increíblemente hermosas, al lado este existe una zona habitada por muchos extranjeros quienes decidieron quedarse a vivir en Samaipata, aduciendo que el lugar se asemeja mucho a las colinas de los Alpes sólo que sin invierno...

Esa noche era Noche Vieja y el pueblo estaba de fiesta, la plaza fue el centro de celebración... Al día siguiente (resaca de por medio) decidí ir a comer algo típico del pueblo, el delicioso "Chancho a la Brasa", un manjar no apto para vegetarianos y que es típico del pueblo. En el lugar donde lo preparaban conocí un par de amigos franceses con quienes después fuimos a Cuevas.

Cuevas está en mi top5, sin exagerar, de los lugares naturales más bellos de este planeta, es un bosque atravesado por un río, que con los años ha formado varias cascadas, la más alta tiene 15 metros, en la base se ha formado una especie de playa de arena roja que es todo un deleite para los ojos, como el río no es muy caudaloso, la experiencia de pararte en la orilla, al borde de la cascada es increíble...

Regresar fue toda una aventura ya que no teníamos transporte, incluso ya pensábamos regresar los 25 km. que os separaban del pueblo a pie, más cuando nos unimos a un grupo de unos 15 amigos brasileros quienes con su habitual y bulliciosa alegría hicieron que el tiempo pasara sin darnos cuenta, afortunadamente pasó una vagoneta vacía en la cual cupimos todos. De regreso al pueblo y en ridículos intentos de aprender samba, dejé que pasara la noche. Samaipata es también el ingreso al Parque Nacional Amboró, una reserva de vida natural donde aparte de la diversa fauna se pueden ver con suerte: pumas o al "jukumari" el mítico oso andino, entre otras especies.

También está La Pajcha otra serie de cascadas, donde se puede acampar, otra opción es Mataral, una comunidad a uno 65 km. de Samaipata, en el lugar se encuentran cuevas en las cuales se pueden apreciar pinturas rupestres y restos arqueológicos, también está el desierto de Mataral donde crecen unos extraños cactos gigantes. Además Mataral es uno de los lugares por los que pasó la guerrilla del Ché. Estos últimos lugares quedaron para otro viaje sin embargo, con lo que te ofrece Samaipata y sus cercanías tienes para llenar tu espíritu para todo el año...



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