Diarios de viaje > Departamento del Quindío, América del Sur

Colombia: Moliendo café!

Escribe: aristofennes
"Cuando la tarde languidece, renace en las sombras; y en la quietud los cafetales vuelven a sentir, esta triste cancion de amor de la vieja molienda que en el letargo de lanoche..... parece decir una pena de amor une tristeza lleva el zambo Manuel en su amargura pasa incansanble la noche, moliendo café. (extraido de la cancion de Hugo Blanco)

 

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Salento: el pueblo de mil colores!

Salento, Colombia — lunes, 28 de junio de 2010

Dejando atrás la hermosa ciudad de Armenia,  seguimos nuestro camino, aún con el sabor de Café entre labios….
Íbamos solo con una reseña, un nombre de un pueblillo que alguien  nos murmulló: “SALENTO”.
 
Existen pueblos en el mundo, de todos los colores y sabores, pero “Salento” es uno de los más bellos de este planeta. Su parque central es un abanico multicolor, casas de colores con balcones atiborrados de flores, y allí mismo en sus balcones: señoras o señores invitándote a seguir, con un acento cordialmente hipnotizador. Me sentí en un cuento, me sentí irreal.

                       “Pueblito de mis cuitas, De casas pequeñitas
                            Por tus calles tranquilas corrió mi juventud”
 
Ignoro cuantos habitantes tiene Salento, creo que los conocí a todos en 48 horas de estadía. Y acepto el riesgo y el arrojo de decir que este encanto de pueblo tiene la gente mas amable del mundo”,  nos trataban cariñosamente de “misters” , contándonos su bonita historia de “arrieros” ( campesinos que cruzaban media Colombia en mulas, para transportar sus productos, incluido su gran “café”).
Almorzamos en casa de doña “Maruja”, una dama septuagenaria con aires y coquetería señoritera; Ella nos propuso y efectivamente nos sirvió una  Trucha al vapor = Éxtasis gastronómico acompañado de licor de café como digestivo. ¿Quién dijo que la felicidad no existe?. (Millones de gracias dama maruja).

Embriagados de felicidad, partimos en un jeep willys al valle de cócora, el paradisiaco paisaje natural sacado de un libro francés de pintura abstracta.  Díganme quien de ustedes ha visto palmeras enormes acariciando un cielo azul-nublado en una montana a mas de 2.800 metros sobre el nivel del mar?
Curioseando un poco de tan extraño suceso natural, nos confirmaron que estábamos en frente de una especia endémica y única: La palma de cera del quindìo, el árbol nacional de Colombia.
Cabalgata para conocer este parque natural, quebradas o riachuelos vírgenes y aun todavía esa gente culta y deliciosa.
El retorno fue doloroso, como un niño arrancado de los brazos de su madre, de la madre Cocora. Y en medio de sollozos el sueño profundo con el arrullo del ruido de la nada, la música de la noche natural.
Que mas pedir!, Un bravo para “Salento y su gente”, así se hace turismo, con amor, naturaleza y humanidad!

                        Quiero pueblito viejo, morirme allí en tus suelos
                                Bajo la luz del cielo, que un día te vio nacer!



salento,Quindio, Colombia
Ubicacion: 45 minutos en microbus,desde la ciudad de Armenia
tiquete: 6.000 pesos colombianos/persona.
clima: 15° C promedio.
precio hotel: 20.000 COP (el mas barato, buena calidad)
Valle de Cocora: se toma el jeep Willys en el parque, cuesta 2.000 COP ; se encuentra a 1 hora aprox desde el pueblo, una vez llegando encuentran comida, caballos, zona de acampar y trayectos a lo profundo del parque natural que pueden durar dias o semanas.

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