Diarios de viaje > Colombia, América del Sur

No hay espera que dure 100 años: ¡Colombia tierra querida!

Escribe: Dimaz
...un sueño hecho realidad...mi paraíso... 30 de Jul - 25 de Ago de 2010

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 8 9 Capítulo 10 11 12 ... 16 Siguiente >
 

El Eje Cafetero o cómo me encontré en una verdadera casa de los Buendía (“100 años de soledad”, G.G. Márquez)

Salento, Colombia — viernes, 13 de agosto de 2010

Primeramente quiero agradecer muchísimo a Camilo y a su familia por toda su grandísima cordialidad y amabilidad que ellos me dieron.  Antes de mi viaje un viajero colombiano, Enrique, me dijo que en Colombia suceden cosas mágicas. Quién se iba a imaginar que ellas me pasarían? jeje 

  Los días en Bogotá pasaron muy rápido, la ciudad me encantó y de verdad no quería dejarla (lo único que me alegraba era el que volvería en unos días jeje). No pensé que la capital colombiana me encantase tanto! Pero tuve que seguir mi rumbo. El día siguiente, con algo de resaca jeje me desperté y tuve que arreglar mi maleta que como a la 1PM me encontraría con Camilo, Alba y su sobrina Abril, una chica muy amable de 5 años en el Puente Aéreo. Me encantó volver a verlos. Para Abril fue un día especial porque fue la primera vez que iba en avión, la chica quedó muy impresionada jeje

Fuimos desde Bogotá a Armenia donde nos encontraron los papás de Camilo y nos llevaron a su casa, más bien e suna casa de campo, que queda en aledaños de Armenia. Al llegar me mostraron la casa, jardines. Todo es muy verde, lleno de flores, cantan aves, a lo lejos vuelan guacamayos bravos (aras) y se vislumbran montañas. Se nota una tranquilidad inmensa. Ya nos habían servido el almuerzo.

Nos sentamos y la mamá de Camilo empieza a leer una oración...antes lo ví sólo en películas jeje Mi cabeza dejó de percibir  la realidad y entendí que estaba en una verdadera casa de los Buendía. Cuando leía esta obra, me imaginaba su casa así! Así como fue la de la familia de Camilo. Todos estos sabores, vistas, texturas, olores, sonidos, todo lo encontraba en “100 años de soledad” y en ese momento lo viví! Me sentía el otro protagonista de esta obra. El estar en la casa de Camilo fue relamente una experiencia maravillosa y espléndida!  Luego descansamos un poco y Camilo, Alba, Abril y yo fuimos a conocer Armenia. La ciudad fue reconstruida tras un terremoto. En Armenia destaca un museo de oro, también muestra la cultura de quimbayas, un pueblo autóctono de Colombia.

El día siguiente por la mañana nos reunimos en una terraza pa desayunar. Pero antes me ofrecieron un café realmente exquisitísimo! Con una vista bella a montañas, con canto de pájaros y disfrutando de buena compañía comimos con mucho gusto. Luego nosotros todos fuimos al Parque del Café. Es un parque grande, muy verde, con árboles y, desde luego, arbustos de café. Hay un museo que cuenta de la producción de café y su papel en Colombia.

También, en el parque hay muchas atracciones. Pasamos el día entero allá disfrutando de nuestra compañía, naturaleza y lo cultural que ofrecía el sitio.

El próximo día por la mañana Camilo me llevó a Salento, regresaría como a las 5 PM. Salento es un pueblo encantador, autóctono, donde el Tiempo paró también. Allá venden mucha artesanía preciosa. Al pasear por sus calles fuí rumbo al Valle de Cocora, donde crecen los árboles nacionales de Colombia – palmas de cera. En Salento conocí una familia italiana y decidimos ir al Valle juntos. Fuimos en un jeep, el camino fue hermoso. Las montañas empezaron a vislumbrarse y se parecían un reino nublado. Al llegar al Valle acordamos que montaríamos caballos. La cabalgata fue espectacular, nos ofreció un recorrido alucinante, unas vistas preciosas e inolvidables. Hacía algo de frío y llovía un poco pero todo eso hacía que nuestra percepción del lugar fuera más misteriosa.  

Llegó el último día y tuve que dejar a la familia de Camilo. Eso relamente me costó mucho porque sus papás son muy amables, me atendieron muy bien y de verdad me trataron como si hubiera sido su hijo. Y ese sabor colombiano del lugar, de “100 años de soledad”.

Publicado
Modificado el
Leído 639 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 8 9 Capítulo 10 11 12 ... 16 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

carmenparis dice:
Yo también estuve en casa de Camilo y conocí la gentileza y encanto de su padres. Un abrazo cariñoso para ellos... !!
Publicado

Aleleani dice:
Qué lindo capitulo! Armenia no es lo mismo sin la familia de Camilo!
Qué gente maravillosa!
Me alegro mucho de que los conocieras y pasaras unos días tan hermosos en la capital del café.

Publicado

Dimaz dice:
amigas, coincido con ustedes)
Publicado

valeriorock dice:
bonitas fotos..campeon
Publicado

Paola0207 dice:
superrrr todo lo que cuentas, armenìa es hermosa y su gente es mejor aùn, muy lindas tus fotos.
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

es donde está una casa de los Buendía jeje

   

Capítulos de este diario