Diarios de viaje > Salamanca, Europa
Salamanca: culta y fiestera
Escribe: cibeles
Hace años que quería volver a Salamanca. En mis tiempos mozos había hecho una escapadita nocturna para visitar los numerosos locales, a cuál más original. También hice una pequeña visita a la Universidad. El resultado: dos asignaturas pendientes.
De la Universidad... al bar
Salamanca, España — martes, 15 de diciembre de 2009
Hacía un frío que pelaba. Yo tenía las manos heladas, pues una vez saqué la cámara de fotos… los dedines se me congelaban. Entramos por la calle Toro, repleta de tiendas, a la Plaza Mayor, que está preparándose para las fiestas venideras. Y nos dirigimos hacia la Universidad, a ver si por fin veía la rana.
Se dice de todo acerca de este mítico símbolo: que es símbolo de la sexualidad; que el que no la ve, no se casa (de éste doy fe que no es así, pues en mi anterior visita a Salamanca no la vi, y casada estoy); que los universitarios deben encontrarla para aprobar (supongo que al estar en una Universidad… este beneficio sería el más propio).
Esta vez sí la vi. Una asignatura menos.
Después nos fuimos a la Catedral, “que hay que encontrar un astronauta y un dragón comiéndose un helado de tres bolas”, y allí nos plantamos en la plaza Anaya… en la portada… norte… pues… no lo vemos, y venga mirar y remirar… “pero, tú estás segura que aquí hay un astronauta?” –me pregunta mi marido, un poco escéptico. “que sí, que sí, segurísima” –pues yo vi la foto en el diario de mi amiga Paloma (Escapadadefinde), y seguía sus indicaciones. Menos mal que a la portada de al lado llegó un grupo de gente y uno de ellos gritaba “miraaaa, miraaaaa, ahí está el astronauta”, ajajajajaja, lo del norte y sur, y esas cosas siempre se me dieron mal. Vimos el astronauta, un toro, un perro, el dragón con el helado (que a mi me parecía más bien un gato montés –con pinta de mitológico-), al otro lado de la puerta había un hombrecillo en bolas… sí, sí, ¡¡en bolas!! ajajajajajajaja. Fue divertido ir encontrando cosas.
De ahí, y puesto que ya era hora del aperitivo, nos fuimos a unos soportales en la Plaza del Mercado, para ver si aún seguía “el hombre de la bandeja”, que mi marido había visto en el 97’, cuando celebraron la despedida de soltero de un amigo, allí, en Salamanca. El bar se llama La Covachuela, pero de él sólo queda ya eso, el nombre, pues está cerrado. Nos metimos en el bar de al lado, Bar Mundo, y el camarero nos cuenta que ya murió su dueño, Antonio Mesonero Briones, y desde entonces está cerrado.
Este salmantino era famoso –salió incluso en la televisión- por sus piruetas con la bandeja y las monedas (me explica mi marido que de la bandeja lanzaba la moneda y se la metía al bolsillo; la gente le dejaba propina, o bien le pagaba en monedas, para ver el espectáculo que Antonio ofrecía, gustoso); y también, por lo que cuentan, en horas punta con el bar a tope se le oía gritar ”¡Baldosa número veinticuatro libre!”.
El aperitivo fue ligerito: Farinato, morcilla de Zamora (con un extraordinario sabor a comino), chafaina, patatas revolconas… acompañado todo ello con las cañitas, fresquitas y con espuma, ¡riquísimas!.
Comimos en el Restaurante Isidro. Probamos más productos típicos: un surtido de ibéricos, Tostón (es cochinillo asado, y el nombre le viene porque su corteza está súper crujiente) y de postre zurrón del pastor (más que un postre era otra comida: manzana, nueces, queso curado, miel y nata).
Tras la “frugal” comida decidimos ir a echar la siesta, para poder salir a la noche.
Seguía haciendo mucho frío. De camino entramos en un centro llamado Mercado Continental. Compramos un pañuelo para el cuello y… ¡anda! ¡ahí hay una tiendecita argentina!. Compramos un gorro para mi marido, unos guantes de piel para mi, y… un mate y una bombilla, ajajajaja (actualmente soy “matera en prácticas” en el foro matero, y puedo afirmar una cosa: todo lo que dicen del mate es cierto).
Nuevo paseo al levantarnos de la siesta, para cenar unos bocatas, y luego de ronda: la Hacienda, el gran café moderno, Camelot… Quería ver el Submarino (que en la otra ocasión no encontramos), pero estaba cerrado, y nos dijeron que no sabían por qué, ni cuando lo volverían a abrir, ¡vaya! ¡qué mala suerte!. Aún tengo una asignatura pendiente.
A eso de las 02:00 ¡a la cama!, que los cuerpos no están ya para muchos trotes.
Si quereis ver las fotos: http://www.viajeros.com/fotos/editar-album/de-la-universidad-al-bar-2
Opiniones:
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| Precio/calidad |
Bar Mundo
Comida: Cervecería/Bar de Tapas en Salamanca, España
Está metido en los soportales. Es ideal para el tapeo. Decorado con fotos de toreros, pequeñito, con solera. Tiran las típicas cañas de toda la vida, con el vaso corto, el “de caña”, y su espumita. Una caña y la tapa que elijas 1.50€
| Servicio | |
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| Limpieza | |
| Precio/calidad |
Ibis Salamanca
Alojamiento: Hotel en Salamanca, España
Estaba lo suficientemente alejado del ruido y lo bastante cerca del centro histórico y de lo que no lo es, resumiendo… céntrico de todo.Un cártel a la entrada de la ciudad anuncia que cuesta 45 € (diario), 65 € (fin de semana), pero siempre hay ofertas: www.accorhotels.com/es/hotel-3672-ibis-salamanca/index.shtml El personal muy amable, la habitación cómoda y, aunque el baño es prefabricado (las paredes son como de plástico), no estaba mal.
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Últimos comentarios
caminante44 dice:
Muy buena descripcion de tu visita a Salamanca.
Publicado
babydollspain dice:
Un día bien aprovechado!!! Enhorabuena.
Publicado
cibeles dice:
caminante, baby... muchas gracias. Y sí que lo aprovechamos, ajjajajaja, hasta con siesta y todo!!!
Publicado
escapadadefinde dice:
Me da la impresión de que has disfrutado de Salamanca
...Me alegro.
Sigo leyendo.....
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Capítulos de este diario
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1
De la Universidad... al bar
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2
De puente a puente... y tiro porque me lleva la corriente
En Salamanca...
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