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Cuatro Jóvenes y Un Viaje
Escribe: SUPERELVID
Se aproximan las vacaciones fin de otro semestre más, razón suficiente para tomar tus ahorros, hacer tu equipaje y partir a tierras lejanas... Con el simple motivo de dejar a un lado la...
Cuatro Jóvenes y Un Viaje
Sabana Grande, Venezuela — sábado, 27 de septiembre de 2008
De esta manera cuatro jóvenes viajeros: Alfonso Plaza, Luís Moser ambos estudiantes de Derecho, Carlos Meza de Ingeniería y Elvid Santiago de Comunicación, decidimos agarrar nuestras mochilas y partir a eso que el novelista, poeta y dramaturgo británico Arthur Conan Doyle llamó: Lost World (El Mundo Perdido), pero no si antes hacer nuestro itinerario y documentación previa de nuestra ruta a seguir, por cierto vario mucho desde el primer día de viaje...
Nuestros primeros destinos: El poblado de Pacaraima en Brasil y La Gran Sabana en Venezuela
Día 1 Por la Carretera
Partiendo desde el Terminal de Barinas, rumbo a la ciudad de Puerto Ordaz en un recorrido aproximado de 18 horas de carretera, para luego seguir hasta Santa Elena de Uairen y sumarle 7 horas más, para un total de 25 horas de camino.
El trayecto comenzó a las 10:00pm tomando la autopista José Antonio Páez desde la ciudad de Barinas, una vez estando en marcha observar el paisaje era casi imposible solo podíamos contar con la luz de la luna y el reflejo de uno que otro vehiculo que alumbraba la noche, luego de avanzar unos cuantos kilómetros una fuerte lluvia se apodero del camino, decidí acostarme para no hacer tan tedioso las varias horas que aun faltaban para llegar a Puerto Ordaz, cuando desperté nos encontrábamos en el estado Guárico muy cerca ya del Estado Anzoátegui, momento en donde el conductor hizo una parada que aproveche para intercambiar el puesto, debido a que estaba en la parte alta del bus y mis compañeros de viaje estaban abajo; me comunique a través de señas y una que otras palabras en ingles con un japonés que se dirigía a conocer una de las maravillas naturales del mundo el Salto Ángel. El joven asiático estaba sentado justo a lado de los muchachos, hicimos el cambio y el resto del camino la pasamos juntos en la planta baja del expreso.
Llegamos al Terminal de Puerto Ordaz en horas del mediodía, cuando ya nos íbamos a bajar nos dimos cuenta que los conductores seguían hasta el poblado de Upata, decidimos pagarle la diferencia y seguir para acortar distancia, como el bus había quedado prácticamente solo sin pasajeros aprovechamos y almorzamos durante el recorrido atún con vegetales y pan árabe acompañado de una bebida instantánea.
Una vez en el Terminal de Upata, eran las 2:00pm, compramos los boletos para Santa Elena de Uairen en 55 Bs., pero nos informaban que el bus llegaría de 8:00 a 9:00pm por lo que decidimos buscar un lugar dentro del Terminal para descansar y pasar el tiempo en espera, aprovechamos en cargar nuestras baterías de las cámaras fotográficas y filmadora dentro de la oficina de la venta de boletos, ya en la noche volvimos a repetir el mismo menú de almuerzo y continuar con nuestra espera que llego a su fin a las 10.00pm, cuando tomamos el bus que nos llevaría a Santa Elena de Uairen, resignados de que no observaríamos el paisaje de entrada a La Gran Sabana por la hora de viaje y cansados de tanta espera no era para más, nos quedamos dormido una vez estando el bus, desperté en la alcabala de San Ignacio en donde tuvimos que bajar para que revisaran nuestras mochilas y mostrar nuestros documentos personales, estábamos a 30 minutos de Santa Elena, estando allí notamos que habíamos pasado por toda esa inmensa sabana que todavía continuaba.
Día 2 Por Pacaraima
Iniciamos el día con la llegada al Terminal de Santa Elena de Uairen, por lo que decidimos aprovechar la mañana para cruzar la frontera con Brasil a conocer el poblado de Pacaraima que se encuentra a solo 20 minutos desde el Terminal. Louis un brasilero taxista nos hizo la carrera en su ford fiesta; mientras íbamos en camino nos hablaba sobre algunos sitios a conocer, entre tantas palabras acordamos con él para un paseo por La Gran Sabana, al siguiente día por 250 Bs.
Al momento de cruzar la línea en la alcabala de la aduana de Venezuela, nos pidieron nuestros documentos y revisaron nuestras mochilas, notamos que Alfonso había perdido las varillas de la carpa y Moser había dejado también su koala el suéter, los militares llamaron por radio a sus colegas a ver si estaba lo extraviado en el Terminal de Santa Elena y así fue, nos dijeron que nos mandarían las cosas en un taxi, estuvimos esperando por unos 20 minutos y estaba todo en su lugar, tuvimos mucha suerte gracias a los militares de la aduana, seguimos avanzando en el carro y le preguntamos a Louis si podíamos guardar nuestras mochilas en un sitio seguro para conocer el pueblo de Pacaraima y cordialmente nos llevo a la "Churrascaría" Casa Mister W, un lugar muy agradable atendido por su propio dueño el señor Fabio, que muy gentilmente nos guardo nuestro equipaje, no si antes prometerle que almorzaríamos en su restaurant.
Salimos a caminar las calles de Pacaraima, desde un principio pudimos notar que su gente es muy hospitalaria con los turistas el trato es sumamente agradable un pueblo pequeño donde el calor del sol y el humano están siempre presentes, se hacen ganar a los visitantes que cruzan la frontera para llevarse un recuerdo de Brasil o alimentarse en cualquiera de sus tantas "Churrascaría" que sin duda es su mayor fuerte turístico, ya que no hay mucho que conocer en el pueblo.
Luego de andar por el pueblo y hacer unas compras para llevar recuerdos, fuimos almorzar a la "Churrascaría" Casa Mister W como se lo prometimos a Fabio, Allí por 20 Bs. podíamos comer literalmente todo lo que quisiéramos por tan solo ese precio, ofrecían distintos tipos de carnes, como de res, pollo, calabresa y el que más nos deleito el chorizo de pollo, acompañado de diferentes contornos como arroz, ensaladas, casabe rallado. Después de comer y de hacer la siesta el calor que hacia era sofocante así que pedimos unas cervezas de 600ml para refrescarnos mientras conversábamos un rato y hablamos con Fabio para que nos recomendara un sitio donde acampar y sin dudarlo mucho nos dijo que no había problema que nos quedáramos en la "Churrascaría" pues complacidos aceptamos.
Después de cerrar el negocio acomodamos nuestras bolsas de dormir dentro del local para mas tarde salir a caminar por la noche con Dian un joven de 22 años cuñado de Fabio que nos enseñaba algunas palabras en portugués, seguidamente al llegar preparamos unos espagueti con nuestra cocinilla para después cerrar nuestra noche en Brasil, conversando de todo las cosas que habíamos vivido ese día y planificando lo que serian los días próximos, de repente el silencio se adueño de nuestro diálogo y el sueño paso a ser protagonista.
Día 3 Por La Gran Sabana
Despertamos temprano por la mañana amaneciendo en otro país, de una vez notamos que el sol sale mucho antes que en nuestra ciudad, así que preparamos una avena con cereal y nos alistamos para hacer el recorrido por la sabana con Louis, Nos despedimos muy agradecidos con todos en la "churrascaría" intercambiando información de contacto y tomándonos algunas fotografías para el recuerdo de nuestra estadía en Pacaraima, destino que no estaba en nuestros planes pero que sin duda no olvidaremos jamás.
Salimos a eso de las 7:30am Daniel, el Hermano de Louis nos paso buscando por la "Churrascaría" Casa Míster W como habíamos acordado el día anterior, llegamos a casa de Louis y de allí partimos a recobrar el paisaje que no pudimos notar al momento de ingresar a la sabana por la oscuridad de la noche.
Dejábamos atrás Pacaraima, seguidamente Santa Elena de Uairen, la luz del día era perfecta, la inmensa geografía natural que se observaba en el camino era digna de admirar, grandes lomas verdes que subíamos y bajábamos una tras otras hacían que la mirada se perdiera infinitamente, de frente solo se dejaba ver el asfalto que tomaba forma de una larga serpiente pavimentada, el cielo chocaba con los tepúes que se veían en el horizonte, mientras rodábamos podíamos divisarlos detenidamente algunos más cercas que otros entre ellos: Wadaka-piapo, Ivarkarima, Matawi avanzamos unos kilómetros más y se podía observar el Roraima de lejos a lado estaba el Kukenan, gigantescos realmente merecedores de un retrato, en ese momento aprovechamos para realizar una parada en un mirador a lado de la carretera para contemplarlo a distancia, a sabiendas que estaríamos ahí en los días próximos.
Continuamos con nuestro paseo por la enorme sabana, nos dirigimos a la quebrada de Jaspe, o Kako Parú como originalmente la llaman los nativos de la zona los aborígenes Pemones, a la hora de ingresar pagamos 2 Bs por persona para colaborar con el mantenimiento del lugar, nos tomaron los datos en el punto de Inparques(Instituto Nacional de Parques) y nos adentramos a la hermosa quebrada que bien lleva su nombre: Quebrada de Jaspe este lugar es muy gustativo para quienes lo visitan, da una sensación de paz y tranquilidad es recomendable andar con medias porque su plataforma de piedra es resbaladiza.
Luego de bañarnos seguimos nuestro recorrido hacia el río Suruapé, pero no si antes hacer una parada sobre el puente de metal que pasa sobre el Yuruaní donde se puede apreciar de lejos las cortinas de aguas que caen ante la quebrada, momento ideal para sacar tu cámara y fotografiarlo. Seguimos hacia Suruapé, otro lugar muy ameno donde hay sitios donde acampar y/o pasar el día relajado bañándote en sus piscinas naturales, Allí aprovechamos a cocinar nuestro almuerzo en una churuata(vivienda indígena) que están disponible para los turistas.
Después tomamos nuevamente camino para visitar Quebrada Pacheco, nos adentramos a su pozo por unos minutos para luego seguir a Kawi, esta es una quebrada similar a Jaspe pero se diferencia de ella, porque posee un pozo hondo donde reposa el agua que cae de su cascada, su estructura parece tañada por la mano del hombre realmente impresionante.
Ya la luz del día se empezaba a disminuir por lo que decidimos no durar mucho tiempo en Kawi para finalmente dirigirnos a conocer el Salto Kamá, el más alto de todos los visitados ese día, con una altura aproximada de 50 a 60mts; su caída es realmente sorprendente, el agua baja con potencia y produce un fuerte sonido cuando impacta sobre su base."Sí esto es el Kamá, cómo será el Salto Ángel" esto fue lo primero que nos preguntábamos estando allá, no queríamos ni imaginarnos semejante maravilla, mejor quisimos dejarlo como una asignatura pendiente.
Alrededor del Kamá se encuentran campamento donde alquilan habitaciones y un mirador para apreciar su caída con mayor visibilidad, allí los nativos de la zona aprovechan para vender sus productos artesanales; lindo lugar que no se puede pasar por alto.
Con la llegada de la noche, se acababa nuestro recorrido por La Gran Sabana, ya agotados de las andanzas del día, nos despediríamos de Louis que nos dejaría en la comunidad indígena de Kumarakapay también conocida como San Francisco de Yuruaní, lugar donde acamparíamos para el día siguiente partir hacia nuestro principal destino: El Roraima.
Continuara...
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Publicado el 27/sep/2008, 20.09 |
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Últimos comentarios
nehomarm dice:
Saludos pana ese viaje es una tripa a decir verdad las cervezas de brasil son gigantes yo me tome 5 nova shin y andaba loco jejeje
Publicado el 28/sep/2008, 19.00
viajeroivan dice:
Un viaje que cambia el espiritu....
Publicado el 25/oct/2008, 00.45
SUPERELVID dice:
Totalmente de acuerdo con sus comentarios, es un viaje realmente fascinante, queda marcado en el recuerdo...
Publicado el 25/oct/2008, 02.10
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Capítulos de este diario
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1
Cuatro Jóvenes y Un Viaje
Sabana Grande, Venezuela | 27 de septiembre de 2008
En Sabana Grande...
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