Llegué a Rotterdam en tren desde Bruselas.El viaje duró pocas horas, quizá unas tres horas teniendo que bajar del tren en una estación de menor importancia y esperar la llegada de otro tren con destino a Amberes (Antwerpen).Desde Amberes hasta Rotterdam se llega directamente.
La ciudad de Rotterdam es desde hace mucho tiempo una importante ciudad europea, por lo que uno está tentado de esperar ver muchos monumentos y edificios antiguos, pero no es así. Desgraciadamente durante la guerra mundial esta ciudad fue destruida y poco hay de antiguo que ver, al contrario de Amsterdam y tantas otras ciudades holandesas. Pero ofrece un perfil interesante de construcciones modernas que se reflejan en las diferentes dársenas del puerto, el más importante de Europa según leí.
Pensaba visitar la ciudad viajando con el metro, pero la dificultad que encontré es que no hay otra manera de comprar los tikets que con unas máquinas automáticas un poco complicadas y por supuesto con las instruciones en lengua holandesa.Además había que pedir una tarjeta previamente no pude aclarar bien donde, por ello, no visité mucho la ciudad, solo algo usando taxis y a pie.En cambio hice dos excursiones, una a Amsterdam y la otra a Utrecht.
Como no estoy acostumbrado a temperaturas bajo cero, estar en el tren era confortable y un modo de ver el paisaje.Amsterdam estaba preciosa cubierta de nieve.Creo que volveré si puedo pero en verano.