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Ronda, ciudad soñada

Escribe: huhugirl
No sé, ciudad soñada -ronda del aire inhiesta- qué altisimo milagro perenne, en tí se eleva. no sé, más yo adivino, cuando en tu roca fúlgida te alejas, qué estático misterio te sostiene, qué voz divina y sola te recrea.

 

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Capítulo 1
 

Ronda, ciudad soñada

Ronda, España — martes, 2 de diciembre de 2008

A principios de diciembre, como tenía algunos días de descanso, decidimos visitar Ronda. Yo había ido una vez de pequeña, por lo que no la recordaba así que decidimos hacer una escapadita a la bella ciudad malagueña, situada en la serranía de Ronda.

Salimos de Sevilla a las 9:00 y llegamos a Ronda a las 11:15. Disfruté mucho del viaje gracias al paisaje tan bello entre montañas y árboles que te encuentras hasta la subida de la ciudad.

Lo primero que hicimos cuando llegamos a Ronda fue dejar la mochila en el hostal. Nos quedamos a pasar la noche porque yo quería ver la ciudad iluminada y no me apetecía conducir de nuevo a casa por la noche. En mi opinion, la luz nocturna artificial otorga a los monumentos medievales un encanto especial, prueba de ello son las fotos del puente nuevo.

El hostal donde nos alojamos se llama Biarritz, en la calle Almendra. La habitación, con una cama de matrimonio, un baño cutre (con toallas pero sin jabón, lo llevamos de casa) y sin televisor ni calefacción nos costó 28 euros.

Una vez dejada la mochila en la habitación, nos fuimos a recorrer la ciudad. Al lado de la plaza de toros (no la visité porque no me gustan los toros, y viviendo en Sevilla jamás he pisado la Maestranza, por lo que no lo iba a hacer en Ronda) encontramos la oficina de turismo, donde cogimos un plano de la ciudad.

Con el plano en mano, nos encaminamos hacia la Alameda del Tajo, un pequeño parque con fuentes, árboles, un estanque con patos y una gran jaula con varias aves, como dos pavos reales. A la izquierda de la Alameda está el teatro Espinel. Al final de la Alameda llegamos a la cornisa del Tajo. Hay varios balcones para observar el gran abismo que hay....cuidado si tienes vértigo!!! Desde estos balcones se ve a lo lejos montañas con las cimas nevadas, hermoso!!!.

Rodeando el tajo por el paseo de Ernest Hemingway llegamos al paseo de Blas Infante, donde hay una estatua del padre de la patria andaluza y junto a éste está el paseo de Orson Welles. Seguimos rodeando el tajo y llegamos al parador de Ronda y siguiendo un poco más adelante llegamos al famoso Puente Nuevo de Ronda, el alma de la ciudad. Este puente mide 98 metros y tiene 3 arcos, es precioso. El puente sirve de unión entre la parte antigua de Ronda y la parte moderna o Mercadillo. Una vez en el puente podemos bajar al Centro de Interpreteción por 2 euros. Merece la pena porque te internas en el puente y gracias a una serie de fotos te haces una idea de cómo fue su construcción. La visita está acompañada del sonido de la guitara andaluza.

Decidimos cruzar el puente antiguo e internarnos en la parte antigua de la ciudad. A medida que paseábamos, vimos la gran cantidad de museos que podías ver. Nosotros no teníamos ganas de ver museos, queríamos pasear y pasear, así que la visita cultural en los museo la dejaremos para la próxima vez que visitemos la ciudad. En la parte antigua pudimos ver el Ayuntamiento, varias iglesias y las murallas de la ciudad.

Ya iba siendo hora de comer y regresamos a la parte del Mercadillo y encontramos uno de los muchos bares que ofrecen un menú por menos de 10 euros, así que allí que nos fuimos. Para el café, decidimos ir a la cafetería Chocolate, donde hay una gran variedad de chocolates y tés para entrar en calor en una fría tarde de invierno. Tanto mi marido como yo pedimos un chocolate blanco, exquisito, aunque un poco empalagoso.

Una vez entrados en calor, decidimos volver a cruzar el puente, andar por la calle Tenorio (donde está la casa de San Juan Bosco) y bajar una inmensa cuesta por la puerta de los Molinos para tener otra vista del puente nuevo. La vista merece la pena, pero lo malo es volver a subir esa pendiente. Una vez arriba, nos quedamos en la plazita (Plaza Mª Auxiliadora) que hay allí para descansar un poco.

Ya iba oscureciendo y decidimos volver al hostal a darnos una ducha. Una vez duchaditos, nos fuimos de nuevo a pasear por la cornisa del tajo para volver a ver el puente nuevo esta vez iluminado. No me decepcionó. Si por el día el puente es majestuoso, por la noche simplemente te quedas sin palabras.

Después de empaparme de la belleza de uno de los símbolos rondeños, nos fuimos a pasear por la calle Espinel. Esta calle peatonal está llena de tiendas de regalos, de ropa, de zapatos, etc. Había mucho ambiente, supongo que por la cercanía de las fechas navideñas la gente ya estaba comprando regalitos.

Una vez en el final de la calle Espinel, la empezamos a bajar para volver al centro pero nos desviamos en una paralela. Empezamos a bajar y nos encontramos una parte de la ciudad que no la habíamos visto durante el día. Entre otras cosas, vimos la fuente de los 8 Caños y el puente Viejo, todo iluminado y muy bien conservado. Cuando empezamos a subir nos dimos cuenta de todo lo que habíamos bajado sin saberlo porque las cuestas eran muy empinadas.

Volvimos al Mercadillo para cenar y acostarnos, aunque era temprano, porque estábamos muy cansados, las piernas nos dolían porque no habíamos dejado de pasear.Cenamos en otro de los bares a un módico precio.

Al día siguiente, pagamos la habitatación del hostal, y desayunamos cerca de la estación de tren, que fue donde aparcamos el coche. Los cristales del coche estaban helados, una capa de hielo que por suerte ya estaba descongelada cuando cogimos el coche rumbo a Sevilla. Antes de nuestra partida, yo quería volver a ver el puente viejo esta vez de día, y aunque a mi marido no le hizo mucha gracia por todas las cuestas que teníamos que subir, al final accedió.

Antes de coger el coche y decir Hasta luego, Ronda (nunca le diré a un lugar Adios) nos paramos en una confitería para traernos los dulces típicos de Ronda, las yemas del tajo.Ahora sí poníamos punto y final a nuestra visita a Ronda, una ciudad mágica que te atrapa por su encanto y por su historia.

NO SÉ, CIUDAD SOÑADA-RONDA DEL AIRE INHIESTA-QUÉ ALTISIMO MILAGROPERENNE, EN TÍ SE ELEVA.NO SÉ, MÁS YO ADIVINO,CUANDO EN TU ROCA FÚLGIDA TE ALEJAS,QUÉ ESTÁTICO MISTERIO TE SOSTIENE,QUÉ VOZ DIVINA Y SOLA TE RECREA.

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Últimos comentarios

Cosmos99 dice:
Está bonito... el relato y el lugar, como toda España.

Felicidades, por publicar, y por el Año Nuevo.

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GANDHI13 dice:
Comparto contigo el encanto de Ronda, pues la he visitado varias veces y nunca me canso de ella.... Feliz año Nuevo
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Aintzanetxu dice:
Me ha traido recuerdos estupendos, cierto que es una ciudad encantadora y bonita y me la imagino de noche a traves de tus
palabras.
Sigue contando cosas
Feliz año nuevo

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Graveran dice:
Ademas de muy bonitas fotos muy detallado tu diario, GRACIAS.
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huhugirl dice:
muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Feliz año 2009, espero que este año pueda contar muchas cositas, señal que he visitado varios lugares.
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ARTE-SANO dice:
que lindo diario, tus fotos estan bien buenas... feliz año...saludos desde mexico...
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escapadadefinde dice:
Esa ciudad tiene para mi un encanto especial,me trae recuerdos inolvidables y tu diario me ha hecho sentirlos de nuevo.
Gracias por comparti con todos tu viaje.
!Feliz Año y Felices viajes!.
Voy a ver las fotos....

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Dimaz dice:
Ronda...uno de los tesoros andaluces...gracias por el diario)
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REDXIII dice:
Visitaste la cueva del Gato y el Hundidero de la Sierra de Ronda?
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Acuario64 dice:
Me ha gustado mucho tu relato, del que he tomado algunos datos pues tenemos previsto ir a Ronda en marzo.
Un saludo.

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