Primeramente, y tras disfrutar de tres semanas de vacaciones en Norteamérica, donde se supone empieza la novela(en Seattle para ser más exactos) llegué a Roma el 7 de julio pasado para comenzar mi aventura novelesca por Europa y el norte de África , Oriente Medio incluido. En Roma, siempre con el beneplácito del Papa Benedicto XVI, empecé a visitar el Vaticano con más profundidad de lo que lo había hecho en diferentes visitas, ya que el protagonista de mi libro es secretario de Estado primero y luego pasa a ser Papa. Pero mi conocimiento de los escenarios romanos donde se desarrolla el libro no se limitó al Vaticano, sino que también callejeé por las calles, plazas y avenidas próximas a la casa generalicia jesuita, ubicada en el Borgo Santo Spirito. Para no quedarme varado, tres días después me desplacé al lago de Como, donde reside la familia del hipotético protagonista.