Finalmente, el tan esperado dia llego. Mi aventura despega en Toronto, Canada. Tras cinco horas de vuelo llegamos a esta pequeno pais isla llamado Barbados ubicado en la parte occidental del caribe. Mi proposito era principalmente relajarme. Despues de un frio invierno en Toronto necesitaba un poco de sol, playa y tranquilidad, huir del estres que provoca el vivir en una ciudad grande y agitada.
El tramite en el aeropuerto fue rapido porque no hay mucho trafico de pasajeros. Despues de pasar por migracion y aduana, la oficial pronuncio las palabras magicas. Bienvenido a Barbados, disfrute su estadia.
Me recibio un dia muy caluroso y humedo. A la salida del aeropuerto estan los taxistas esperando a los turistas. Tome un taxi que me llevo hasta mi hospedaje en el sur de la isla en la localidad de Christ Church y despues de la ducha casi obligatoria y el descanzo, estaba listo para salir a explorar.
A pesar de que se oscurecia temprano, tipo 6 de la tarde, se veia mucha gente y turista en las calles. Claro, luego comprendi el porque. El calor intenso hace que la gente no salga en las horas de sol, sino cuando ya esta atardeciendo. Alla teniamos unas amigas que nos ayudaron a ubicarnos, teniamos todo cerca y lo mejor de todo, la playa a 5 minutos caminando del hospedaje.
Ya mas ubicado, nos fuimos a barcito en la playa a tomar tragos hechos con la especialidad de la casa: ron. Dia martes, no mucho ambiente ni aires de fiesta. Solo un grupo de turistas americanos e ingleses nos acompanaron esa noche. Caminamos un poco por la playa, y ya luego nos fuimos a descanzar y recobrar energias para empezar el siguiente dia.