En Rio Mayo la ruta 40 pasa dentro del pueblo, y vamos pasando del asfalto al ripio, de la zona urbana a mas descampado, y en la curva de re-ingreso a la 40, nos metemos en la Patagonia de los pioneros, con el viento cruzando el camino, un ripio espantoso durante 100 km hasta Perito Moreno, sin señal de celular, la YPF tiene Internet por línea de teléfono, y solo los guanacos y ñandúes cruzan en la ruta.
El cambio llega, cerca de Perito Moreno, al ir hacia Los Antiguos. Buen asfalto, buen paisaje bordeando el lago Buenos Aires, y al llegar al pueblo, las chacras, los frutales y las sonrisas amables de estos esforzados lugareños que cada día cuidan y trabajan su tierra. Al otro día vamos por buen ripio hacia la Cueva de la manos, por el camino que pasa por Bajo Caracoles. Las pinturas rupestres, relatan gran parte de la vida de los tehuelches, su alimentación, migraciones, los grupos de caza de los guanacos, etc.
Al atardecer llegamos a Gob. Gregores, y al día siguiente hacemos los 200 km hasta el Lago Viedma, donde un asfalto excelente nos lleva a El Chaltén. La ruta de acceso, es un paisaje de tarjeta postal. Cielo límpido con sol pleno, los cerros nevados, un pueblo chico dentro del valle, una sensación de libertad para andar caminando hacia donde quieras, con variedad de gente amable, sonriente, hablando variedad de idiomas. Y como si fuera un vigía, la roca pura del cerro Fitz Roy, imponente. Hermoso.
Por recomendación fuimos al albergue Condor de los Andes, un hostel muy confortable, buen ambiente y atención, con edades muy variadas, y gran espíritu juvenil.
Seguimos hacia El Calafate.