Rio de janeiro y alrededores

Escribe: victoria80
Viaje realizado del 1 al 10 de diciembre de 2012

 

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Playas

Río de Janeiro, Brasil — lunes, 3 de diciembre de 2012

Desayunamos en el apartamento. Ese dia decidimos ir a hacer un recorrido a lo largo de las principales  playas de Rio, asi que salimos de Copacabana, pasamos por Arpoador, Ipanema y llegamos hasta Leblón. Caminada un poco dura por la cantidad de kilómetros a recorrer y también por la hora de intenso calor, pero fue espectacular y hay que hacerlo. En algunos trayectos nos metíamos al mar para refrescarnos y una de las mayores sorpresas es que el agua es helada, no pensé que fuera así. Pero otra cosa curiosa es que uno se mete y rápidamente se climatiza y puede disfrutar mucho.

Llegamos a Leblón alrededor de las 5 de la terde y ya nos regresamos por el malecón que es un mosaico de piedras blancas y negras que caracteriza todo el malecón de las playas de Rio y que es un símbolo de la ciudad. En las playa de Leblón se hace mucho deporte. Hay canchas de voleybol y de futbol y allí nos dimos cuenta por qué los brasileros son tan buenos futbolistas. Desde pequeños, 4 o 5 años los empiezan a entrenar. Había canchas y canchas de enseñanza de futbol para los niños. En el trayecto comimos algo sabroso que se ve mucho en las playas. Sacan mazorcas de agua caliente y les echan mantequilla y saben muy sabroso.

Ya cansadas y de noche fuimos a comer y a buscar un restaurante que nuestro anfitrión Rafael nos había vuelto a repetir la dirección pues no lo habíamos encontrado la noche anterior. El restaurante se llama el Pavão Azul. Es un bar restaurante donde van especialmente los brasileros, muy bueno. Queda en la rua Hilario de Gouveia 71, dos locales arriba de la rua Barata Ribeiro. Excelente comida y buen precio. Ya nos habían dicho de comer patanisca, que son unas bolitas fritas de bacalao absolutamente deliciosas, unas empadas de Queijo y otras de camarão exquisitas y luego pedimos el plato principal que fue un rissoto de camarão que yo nunca me lo había comido tan delicioso en ninguna parte. Pedimos dos para las tres y nos sorprendimos con la cantidad que sirvieron, tanto que en otra oportunidad que volvimos pedimos uno para las tres. Quedamos encantadas con el sitio y allí volvimos varias veces.


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