Diarios de viaje > América del Sur
Mis primeros pasos por Sudamérica...
Escribe: Xavierette
Este es un recuento de un viaje, que hace algunas décadas, podría haber sido toda una aventura…..Este es el recuento de mi primer viaje al mando de mis destinos por parte de la llamada tierra sudamericana, completamente solo en los miles de pasos que di, pero seguido de cerca por muchos que apoyaron, caminatas bajo el sol y la lluvia sin compañía definitiva, pero siempre con amigos en el camino, ¿qué duda cabe?, esta es solo la primera experiencia, eso espero, eso anhelo...
El día que conocí el Cristo Redentor
Río de Janeiro, Brasil — lunes, 4 de mayo de 2009
...ya habían pasado varios días y pensé que era el momento de un encuentro que no podía seguir postergando, había un visita imposible de cancelar y decidí hacerle frente ese mismo día, luego de caminar algunas cuadras, llegue a la oficina de turismo de Rio de Janeiro, me aconsejaron muy bien, me indicaron como llegar a todas partes y me regalaron un mapa mucho mas practico que el que tenia, todo marchaba bien y eso era un buen presagio...
...Cruce la calle para esperar el Ómnibus que me llevaría desde Copacabana hasta los pies del cerro Corcovado, luego de un trayecto en el que dedique mi tiempo a mirar por la ventana y comprobar nuevamente los hermosos y contrastantes paisajes, llegue a los pies de mi destino, con el correr de la mañana la ansiedad comenzaba a ser visible en mi, aun cuando ya estaba cerca, aun faltaba llegar a la cima de esa montaña, donde me estarían esperando...
....alguien muy relevante en la vida de Rio de Janeiro, y de millones de personas en todo el mundo, suele hacer un espacio en su agenda y recibir a todos quienes quieren visitarlo, yo no sería la excepción, como a cualquiera peregrino también me recibiría, era una reunión imposible de rechazar, no quería llegar tarde, no podría perderme, a pesar de que pensé en subir a pie, no quería llegar demasiado sudado ni perder el tiempo recuperando el aire en su presencia, cada minuto debía ser muy bien aprovechado, entonces, y aunque parece poco emocionante, tome la opción de tomar uno de los típicos ternes que llegan hasta la cima del corcovado, para llegar a tiempo, para pensar mis preguntas...
...El tiempo que tarde en llegar a mi destino fue un momento muy placido, el ejercito de arboles que descansa a los costados de los rieles de ese avergonzado tren, como escoltas, vigilan el paso de los viajeros que viene de todas partes del mundo, cual guardias de palacio del reino que existe en las alturas, nos reciben con la calma propia de los sabios, no por nada pablo Neruda escribía sus poemas con tinta verde, para relajar la vista, para calmar el alma, para sentir la confianza, yo los contemplaba y avanzaba mientras poco a poco llegaba a mi destino, me baje del vagón junto a otros peregrinos que coincidían en diligencia, unos pasos mas allá nos encontramos con unas escaleras, muchos como yo habían sido citados ese día y comenzamos a caminar juntos en procesión, de pronto, un rayo de luz pego en mi cara y me hizo mirar al cielo, una sombra enorme solo dejaba pasar un rallo de luz por un costado de su cabeza, el sol estaba oculto detrás de él, quien nos aguardaba de espaldas, apure el paso, camine su alrededor, antes que me notara le tome todas las fotografías que pude y de pronto, como un viejo amigo que me extrañaba, abrió sus brazos y me dio la bienvenida...
...estaba parado ahí, había llegado la hora de conocernos, o volver a encontrarnos después de tanto tiempo, la verdad es que él y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo, solo que habíamos dejado de hablarnos, nos habíamos distanciado, pasaron tantas cosas por mi cabeza, muchas preguntas sin respuesta, muchas explicaciones que pedirle, quería pasar pronto por lo difícil para llegar cuanto antes a lo más fácil, para descansar de la tensión de ese reencuentro, pero él no me hablo y yo también guarde silencio, no fue capaz de huir de mi boca el mas mínimo sonido, ¿para qué?, ya conoce todas mis preguntas, pensé después, fue entonces que decidí no desperdiciar la oportunidad de quedarme callado, aunque no creo que fuera necesario decir nada. Paso un rato y comencé a seguir su mirada, lo acompañe a mirar la cuidad, a vigilarla, observe como concentradamente cumplía con su misión, velar por Rio, velar por Brasil, Velar por el mundo entero, de la tensión del reencuentro pasamos rápidamente a la complicidad, como dos niños que vuelven a jugar después de haberse peleado, el y yo, volvimos a compartir juntos esa tarde, como viejos amigos, aun cuando seguiremos pensando distinto, ya no seremos tan indiferentes, el seguirá en su mundo y yo continuare en el mío, el respetando mi silencio y yo respetando su distancia...
...antes de partir, me tome una foto junto con él haciendo un gesto de bienvenida, luego tome mi mochila y partí, dejando al Cristo Redentor seguir con su trabajo, vigilar la vida y recibir a los viajeros con los brazos muy, pero muy abiertos.
Tips:
Si quieres visitar el Cristo Redentor recomiendo que lo hagas durante las horas de la mañana, que es cuando el sol le da al monumento de frente, asi no tendras problemas con las fotografias, pues si tomas las fotografias con el sol pegando a espaldas del Cristo, solo saldra la silueta del objetivo y sin detalles, pues todo la figura estara negra.
En Río de Janeiro, Brasil
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Últimos comentarios
peladilla dice:
Esta experiencia mistica me recuerda un Año Santo Compostelano en el que caminé 140km. a pié con mi hijo mayor (el tenia 14 años mas o menos y acababa de confirmarse), hasta el apóstol Santiago y le abracé, ganamos todas las indulgencias merecidas por la peregrinación, pero lo que más me emocionó fue el camino, la fe con la que algunos peregrinos se acercaban al apóstol... Fué una experiencia reconfortante, muy clara, la fe llega a mover montañas. A mi me llevó a sufrir ampollas. Todo valió la pena.
¡Enhorabuena!. Te felicito por tu encuentro.
A mi me gratificó el camino.
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un viajero dice:
Me has dejado sin aliento! Es increible la ternura como describes este encuentro. Me has dejado sin palabras. Me alegra de haberte leido. Te felicito, y gracias por invitarme a leerlo.
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un viajero dice:
"Antes que me notara le tome todas las fotografías que pude y de pronto, como un viejo amigo que me extrañaba, abrió sus brazos y me dio la bienvenida..." Lo que hasta este momento he leido de tu diario me parece espectacular; pero, este capítulo me ha llegado al alma. Tomé estas palabras tuyas, porqué con ellas me has hecho llorar... ¡Gracias! Por compartir tus sueños conmigo.
Besitos, ![]()
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jimenez225 dice:
Muy tierno tu encuentro con un viejo amigo. Le diste ese toque especial a tu encuentro. Sigue por ese hilo conductor de sentimiento.. Gracias por darme tan agradable lectura.
Saludos desde Panamá
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buvar dice:
Me encanto tu diario ya que habla de una de las ciudades mas queridas para mi de Brasil, y tienes razón cada uno ve el encuentro con el Cristo Redentor desde una perspectiva distinta. A ni me impresiono mucho la primera vez que lo vis hace ya 34 años...
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kuriak dice:
exelente encuentro, y muy grande de verdad, te felicito espero poder hacer lomismo el año entrante.. saludos
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maratial dice:
Al leer tu relato me pregunto: hay alguna ciudad más cautivante que Rio? Un beso!
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martuska dice:
Que bonito fue leerte amigo, íntimo.
No dejes de invitarme a tu página.
Un saludo.
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Her_2004 dice:
Muy buen diario, gracias por compartirlo. Saludos.
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EAH dice:
Una historia muy interesante, una vision de la vida muy profunda, y tus fotografis excelentes, felicidades amigo y gracias por compartirlas ....
saludos
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lourdinia dice:
La increible complejidad del ser...parafraseando al libro de Milan Kundera (La insoportable levedad del ser). Lo mas bello de viajar por paisajes, son los caminos que se abren en el alma, no?
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natz_restre dice:
Leyendote tambien me reencontre con ese viejo amigo, gracias por compartir tu experencia...
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CHARLYPOA dice:
Muy interesantes tus diarios, a propósito sabias que la MITAD de los cariocas NUNCA subieron al corcovado o al pan de azucar????
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punger dice:
es increible como puede cambiar la visión de un lugar o un relato cuando nuestros sentimientos entran en él....
Me gustó mucho ese dialogo de silencio.... tan distinto al que yo experimenté cuando subí al Corcovado.
Sigo.....
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valegaia dice:
Me sorprendió la emotividad que le imprimiste... creí que leería una descripción del recorrido hasta llegar a uno de los monumentos más visitados del mundo...y me encontré con el relato de un encuentro casi íntimo, que me sensibilizó muchísimo y me deja pensando... en un mes estaré por ahí. Muchas gracias por compartirlo...
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AraucariaViajera dice:
Que bello el capítulo!
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