Diarios de viaje > Resistencia, América del Sur

Mi debilidad es RESISTENCIA

Escribe: DANIEL76ARG
El viajero debe tener sentido de orientación, sentido común o de adaptación y sentido del humor para romper momentos tensos. Pero me encontré con alguien que cada tarde, en algún momento de la conversación que sosteníamos, me hacía sentir vulnerable con sus respuestas suaves y breves, sinceras y quebrantadoras a la vez, esa es la concisa historia que te invito a leer.

 

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Capítulo 1
 

Un día en la vida de Atilio

Resistencia, Argentina — martes, 20 de julio de 2010

Los miembros más experimentados de esta comunidad estarán de acuerdo conmigo y serán capaces de distinguir la estrecha franja que diferencia  a un turista de un viajero. Este último toma cada trayecto como una enseñanza y se perfecciona para el próximo. Ciertamente ser viajero es toda una filosofía de vida; desde que se advierte el inevitable llamado interior de ir a ese destino, hasta el momento de introducir un poco menos que lo indispensable en la mochila, y aún más allá: cuando atrapa momentos y los guarda donde anidan los sentimientos más puros.

Siguiendo ese impulso profundo por escapar del gentío y encontrar historias genuinas, caminaba entre Puerto Tirol y Colonia Popular, a pocos kilómetros de Resistencia, cabecera de Chaco, una de las provincias norteñas más olvidadas de mi país. El sol se dejaba ver tímidamente, de a ratos llovía fino y las bajas temperaturas inexplicablemente habían llegado hasta allí. No recuerdo que iba pensando, pero sin duda apareció en el instante menos pensado, de la forma más extraña. Me miró por una fracción de segundo y luego se escabulló por entre los pastizales que bordeaban el pantanoso camino. Esa mirada causó un éxtasis, detuvo mi tiempo, y sin pensarlo decidí seguirlo. Mis pasos se detuvieron en una vivienda precaria e intenté ganar su confianza con un chocolate, pero fue en vano porque no sabía lo que era.

Una vez más quedé atrapado por esa mirada. Numerosas historias, y no precisamente de las buenas, habitaban en sus difíciles ojos azabaches. Presentía que en cualquier momento mis piernas iban a temblar de frío, sin embargo él vestía un delgado buzo azul de algodón con pequeños agujeros de quemazón, seguramente por estar demasiado cerca de las brasas que chisporrotean de aquella perpetua fogata bajo su alero, a la cual recurre regularmente para comprobar la cocción de lo que hoy será su almuerzo: testículos de ternero. Al verlo caminar percibo que sus rodillas se escapan por sendos huecos del pantalón, como así también parte de sus pies lo hacen por entre las zapatillas de lona. Atilio tiene 4 años, es bajito y de pocas palabras, la extrema pobreza en el monte chaqueño así lo forjó, quizá también el nulo contacto con personas más allá de su círculo familiar. Aparecen Abel y Carmen, sus padres. Facundo y Jeremías son sus hermanos. Este último cuelga de un improvisado catre bajo el ala del tosco refugio. Por dos días consecutivos regresé y después de jugar futbol, mientras engañábamos el frío cerca de la hoguera, le preguntaba detalles de su vida. Sin querer dañarme, más de una vez su voz aguda respondió algún dato relevante que hizo doler mi garganta y empañar mi vista…

Cómo dije, no conocía ni chocolates, alfajores u obleas, tampoco el billete de alta denominación que le di al despedirme, el cual entregó diligentemente a su madre, mientras yo emprendía un largo camino de regreso. De miles de momentos como estos están hechos los viajes.

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Capítulo 1
 
 


Últimos comentarios

falca dice:
Excelente!!! sin duda sos un viajeros con todas las letras! me gustó la dura historia de las que tantas hay no sólo por nuestro país, sino por todo el mundo y no siempre estamos dispuestos a ver...
Con las características del viajero coincido con todas excepto con esa de "meter un poco menos de lo indispensable en la mochila" jajaaj abrazos

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Leila_1 dice:
Son esos momentos y esas vivencias las que enriquecen nuestros recuerdos y los hacen valiosos!
Por tu sensibilidad hacia estas realidades que son nuestras, que están presentes y son tangibles, te digo gracias!!!

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un viajero dice:
gracias Pablo dos veces gracias.
que lindo como escribiste y que emocionante sentir lo que sentias tu.
un beso
malena

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anilou dice:
la realidad de nuestros pueblos....
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Vientopatagonico dice:
Pablo tu ser siempre a flor de piel...
y como dice Ani "la realidad de nuestros pueblos".
Un beso.
Mar.

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dyssithu dice:
que lindo..
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Lau-70 dice:
Muchas Gracias por compartir esto ..
Sldos. Laura

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clau-dia dice:
Pablito, un gusto que nos encontraramos aqui en el camino...lamento la lluvia y la poca gente de la BIENAL.pero me alegro que en esos dias , esa sensibilidad y pacividad con la que te conducis te llenara los sentidos. Es cierto lo olvidados que estan las familias del interior. por eso, gracias por tu diario !
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gretamozo dice:
Muy importante mostrar todas las realidades de nuestro mundo.
Saludos.
Gabriel

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elisabethcarreraspaz dice:
Mira yo siempre viajo por Puerto Tirol ya que tengo unos amigos alla y me encanta un abrazo.
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MARCEDIAZ dice:
Terminé de leer tu diario con un nudo en mi garganta...
vi tantos niñitos como este cuando pasé por Chaco no hace demasiado tiempo...
y es así...no conocen muchas cosas que para los de acá de Buenos Aires son tan comunes,y tienen una inocencia que conmueve....

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marcea dice:
Excelente relato, hay tanta gente postergada...
¿Esto fue cerca de la Bienal de Escultura?

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Marcechikita dice:
Ufff.... sin palabras.
La verdad es que me quedé pasmada al leer tu diario. Tienes una sensibilidad especial, digna de captar bajo tu flash de piel... hasta esas emociones que el nene escondía.
Tienes razón, de eso se tratan los viajes, de poder sacar experiencias, vivencias, vida, amistad y amor, y en base a eso... sentir que la vida ha sido justa y benevolente con nosotros, para que de esta forma, podamos hacer por el otro lo que nos gustaría que hicieran por nosotros.
Felicidades Pablo Daniel, y gracias por compartirlo a la comunidad... es un relato lindísimo

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GANDHI13 dice:
Hicistes un viaje a tu alma....Gracias por tu diario.
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salfita dice:
que lindo diario de viajes!
gracias por compartirlo!

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jimenez225 dice:
Conmovedor....!
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rioroute4 dice:
muy buen relato, las fotos hablan por si solas. excelente !
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Anitacba09 dice:
hermoso relato...da que pensar y reflexionar sobre la existencia de otras realidades diferentes a las nuestras.Muy bueno!
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callovelasquez dice:
Cresta amigo, me gusto este diario, se agradece, sabes muchas veces aparecen lugares como este en mis viajes, se agradece recordar que tambien somos humanos, en realidad, en chile hay mucha diferencia en lo scial, un gran abrazo
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Saira-rodriguez dice:
muy lindo relato! me conmovio! gracias por compartirlo
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crespin dice:
muy bien contada tu experiencia, nosotos tambien conmovidos por esa realidad argentina que no hay que esconder-
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Nekko dice:
silencio, mucho silencio.. uno solo puede quedarse así... con estas situaciones... Silencio y mirada perdida
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leylasoraya dice:
Què Lindo escribís, Pablo. Espero que en la editorial donde trabajás,, no desaprovechen esas condiciones. Tus fotos cuentan del mundo, tus escritos cuentan de vos.
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