Islandia: paisajes siempre cambiantes

Escribe: Divagante
Si hay un lugar en la Tierra donde puedas sentir en cada rincón que estamos en un planeta vivo, ese lugar es Islandia. Esta isla de hielo y fuego te ofrece en sus indescriptibles paisajes un auténtico inventario de naturaleza en estado puro: cascadas, volcanes en erupción, géiseres, desiertos lunares, fallas telúricas, glaciares, fuentes termales. ¡No dejes que te lo intenten contar, ven a conocerlo por ti mismo!

 

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Capítulo 1

Islandia: paisajes siempre cambiantes

Reikiavik, Islandia — martes, 6 de abril de 2004

Islandia significa cosas nuevas y diferentes para ver y hacer, en cualquier época del año. Cada una, con su atractivo, características y encanto, ofrece experiencias distintas. Y no se deje engañar por el nombre Ísland (Tierra del Hielo): Islandia puede ser sorprendentemente calurosa en verano cuando el sol brilla casi las 24 horas del día. Y las temperaturas de enero rondan las 0°C.

Islandia es una isla de 103 km2, con una altitud media de unos 500 m sobre el nivel del mar. Su pico más alto, Hvannadalshnjúkur, se eleva hasta los 2.119 m, y más de un 11% del país está cubierto de glaciares, incluyendo a Vatnajökull, el glaciar más grande de Europa.

En el año 930, los colonos islandeses fundaron uno de los primeros gobiernos republicanos del mundo. La antigua Era de la Mancomunidad, descrita en las sagas islandesas clásicas, duró hasta 1262 cuando Islandia perdió su independencia. En 1918, logró su autonomía de Dinamarca, y en 1944, se fundó la actual República de Islandia. El país está gobernado por un Primer Ministro que goza de la confianza del Althingi (el Parlamento) cuyos miembros se eligen en sufragio universal cada cuatro años. También con un intervalo de cuatro años se elige al Presidente de la República. El Presidente actual, el Señor Ólafur Ragnar Grímsson, fue elegido en 1996, sucediendo en el cargo a la Señora Vigdís Finnbogadóttir. El Jefe del Estado no desempeña un papel activo en la política diaria.

Raíces vikingas

Estas primeras imágenes valen para todo el resto del país. Islandia es así, una nación occidental donde encontramos todos los gestos y los reflejos que inculcó esta civilización, pero acomodados a una tierra insólita, como surgida de un manual de geología y de una historia que empezó con los temibles vikingos, hace un poco más de 1100 años. En Islandia se solucionó desde hace tiempo el dilema que hoy preocupa a Europa: vivir bajo un way of life bien norteamericano, pero conservando intactos un idioma y las tradiciones culturales que se encuentran entre las más antiguas del continente europeo. En realidad, desde la instalación a fines de la última guerra mundial de la base norteamericana de Keflavik, cerca del único aeropuerto internacional del país, se vivió entre los islandeses un curioso proceso: integrar lo esencial de la cultura norteamericana y vivir en un nivel de vida aun superior a los norteamericanos, con mayores ingresos que ellos y mucho mejor distribuidos, pero rechazando todo contacto directo con estos. Es que, sin duda, los islandeses desconfían de cualquier intromisión extranjera. Además de padecer la dominación de los daneses por más de cinco siglos, lo que ellos llaman su Gran Noche, tuvieron que sortear el proyecto de comerciantes alemanes de la Liga Hanseática que quisieron a fines del Medioevo comprar la isla y deportar a todos sus habitantes.

En Islandia, la historia nunca está lejos, ni siquiera en los desiertos. Desde hace más de un milenio, cada hecho, cada familia, está consignada en libros, y por lo tanto es muy fácil saber qué pasó en cada lugar del país en cualquier momento de la historia, incluso antes del año 1000. Si se consigue traspasar la amable barrera que ponen los islandeses entre ellos y los turistas, en alguno de los varios idiomas que la gran mayoría maneja –inglés, danés o alemán y poco de francés, sueco o hasta italiano– se pueden consultar en las bibliotecas familiares estos libros gordos, que son una sucesión sin fin de nombres y fechas y van remontando los antepasados de cada familia hasta llegar en muchos casos a los primeros colonos noruegos que abordaron las costas desérticas de Islandia entre los años 880 y 980.

Festejos y ruta 1

En la Biblioteca Nacional de Reykjavík se encuentra el principal orgullo de la historia islandesa: algunos manuscritos de las sagas. Durante mucho tiempo estuvieron en Dinamarca, adonde un letrado islandés los había llevado para salvarlos del olvido en el siglo XVIII. El día en que ese país los devolvió a Islandia, se realizó una gran fiesta nacional de varios días de eventos y festejos. En este país donde la tasa de libros impresos y diarios leídos es la más alta del planeta, no es extraño que las grandes fiestas populares tengan bases literarias y culturales, aun si conviven con las prosaicas borracheras del sábado a la noche, otro de los “festejos” típicamente escandinavos, que llevó a Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia a fijar un estricto control sobre la venta de bebidas alcohólicas, en negocios manejados por un monopolio estatal. Tanto, que otro evento que dio origen a grandes festejos populares fue la legalización de la cerveza en los bares en los años 90, después de varias décadas de prohibición.

Entre una cosa y otra, bien alegres resultan las noches de Reykjavík y de Akureyri, la otra gran ciudad de la isla, sobre la costa norte. El ambiente en los bares como Gaukur A Stöng (donde se gestan las bandas que hacen de Islandia un verdadero semillero de talentos para el pop; está en las antípodas del clima que puede hacer puertas afuera. Incluso en pleno verano las temperaturas máximas no pasan de los 15 grados.

Sin embargo, es muy fácil olvidarlo. Sobre la ruta 1, la única del país que está asfaltada y que circunvala toda la isla, tomando la dirección al este de Reykjavík se llega a Hveragerdi, un pequeño pueblo al borde de un desierto de lava. En el centro, se levanta un gran centro de compras mantenido a temperatura tropical: allí, a despecho de la nieve y el viento que sopla afuera, surgen fuentes que riegan plantas tropicales, entre ellas las famosas bananas. Como para no olvidarse, sin embargo, de que el calor no pasa de la puerta, es un excelente lugar para comprar los famosos pulóveres islandeses, muy pero muy calientes.

Y si se quiere seguir rumbo al sur de Reykjavík, para comprobar una vez más que el trópico existe bajo el círculo polar, el lugar ideal es Blue Lagoon, un pequeño balneario al aire libre. Se pueden tomar baños en un agua que supera naturalmente los 40 grados y que brota de una central de procesamiento térmico gracias a la cual se calefaccionan las casas de la región. El azul intenso del agua se aprecia más en verano, cuando no hay tanta condensación y vapor por la diferencia de temperatura entre el líquido y el aire exterior. Pero en invierno, es una experiencia inolvidable tomar un baño en el lago más boreal del planeta, el cuerpo caliente y la cabeza bajo una tormenta de nieve.

Saliendo de la oscuridad invernal que mantiene cerrado su aeropuerto de Keflavik entre los meses de noviembre y mayo: todo resulta sorprendente en la capital islandesa. Incluso su caprichosa climatología, que puede incluir vientos racheados, sol radiante y cielos plomizos en una misma mañana... Frente a ello, hay que atender a la vieja máxima local: «Si no te gusta nuestro clima, espera quince minutos a verlo cambiar». Lo único que allí no cambia es el precio del alcohol, en cualquier bar o restaurante, muy caro teniendo en cuenta los impuestos estatales que pesan sobre su importación. Por suerte, para reemplazar al champagne está la bebida nacional, el brennivin, un alcohol de vikingo que permitirá olvidarse radicalmente del frío. En islandés, “Salud” se dice “Skál!”.

Cultura

Aunque los islandeses se enorgullecen de poder leer sus sagas medievales «en el original», no son unos nostálgicos del pasado. La antigua civilización rural ha dado paso a una exuberante creatividad en los ámbitos de la música, la literatura, el teatro y las artes visuales. El legado histórico dejó esto:

  • La Orquesta Sinfónica Nacional: Su reputación está consolidada, tanto en Islandia como en el extranjero.
  • Cine: La producción islandesa se hace notar en los festivales internacionales de cortos y largometrajes.
  • Manuscritos: Del siglo XIII, las sagas islandesas son un patrimonio histórico-literario equivalente a las antiguas iglesias y catedrales de otras latitudes.
  • Un pasado vivo: Folklore y tradiciones de antaño, revividos hogaño.
  • Una cocina innovadora: Productos del mar recién capturados y cordero de montaña estimulan la imaginación de los chefs, para mayor placer del paladar de sus clientes.
  • La buena mesa: Pescados frescos del día, todo el año.
  • Aves: Charranes árticos, frailecillos, alcatraces y otras raras aves, por millares.

Tierra activa

Islandia es un verdadero curso de geología. Es una de las tierras más jóvenes del planeta (una de sus islas nació literalmente en los años 60, cuando un volcán surgió del mar y formó una nueva tierra). La actividad volcánica es muy importante y las erupciones se repiten con frecuencia. La más mediática ocurrió en los años 70 en la isla sureña de Westmann, cuando se tuvo que evacuar en una sola noche a más de 3000 personas que vivían en la isla, sin sufrir un solo accidente menor.

También hay numerosas solfataras, pozos donde se “cocinan” mezclas de rocas en fusión. En cuanto a los géiseres, son una de las principales atracciones de Islandia. La palabra pasó a todos los idiomas por el nombre del lugar, Geysir, donde está el más famoso géiser de la isla, el Strokkur, que escupe agua hirviendo a varias decenas de metros de altura. Últimamente el Strokkur (“robusto”, en islandés) está cansado y hay que volcar jabón en polvo en el pozo para hacerlo escupir. Se hace cada tanto, y la noticia es difundida por la radio para que nadie se pierda el espectáculo.

Energía pura

El islandés de a pie, creativo últimamente en todos los frentes del arte, del cine a la música, pasando por la fotografía y el diseño, siempre fue más industrioso que industrial. Lo prueba, también, la limpieza de sus principales factorías energéticas, a las afueras de la ciudad.

Concretamente, la central geotérmica de Svartsengi resulta ser una de las menos contaminantes que existen. Tanto es así que, a poca distancia de ella, frente a la Laguna Azul que la alimenta con vahos, salada y rica en minerales curativos, se han abierto instalaciones de balneario.

El término Reykjavík significaba «bahía humeante», en la lengua vikinga del granjero Arnarson que la fundó, allá por el año 874, y, en sus alrededores, siguen también vivos los géiseres, surtidores de agua hirviendo, cuya denominación responde al topónimo del lugar donde, en 1930, se comenzaron a usar con fines hidroeléctricos. Tal vez, el apelativo «geysir» sea la única voz del actual idioma islandés que ha trascendido internacionalmente, procedente del antiguo noruego.

En todo caso, muy cerca de allí se halla la catarata Gullfoss, con sus 32 metros de caída libre, que junto a las también islandesas de Skógarfoss y Dettifoss figura entre las más importantes de Europa. Y a unos 40 kilómetros de la capital, el Parque Nacional de Tingvellir conserva la memoria del antiguo parlamento islandés, el primero del mundo en constituirse, hace 1.070 años, junto a la gran falla atlántica donde se separan las placas continentales de América y Euroasia.

Excursiones en la Isla

  • Glaciar Snaefellsjökull:Julio Verne situó en su cráter el inicio del «Viaje al centro de la tierra».
  • Snaefellsnes:Misteriosa península repleta de más cráteres y campos de lava.
  • Reserva Natural de Torsmork:Bosque de Thor», dios vikingo. Entre sus valles, ríos y escoria volcánica, se ven auroras boreales.
  • Lagos Jökulsárlón:Los icebergs flotan en él a la deriva.
  • Glaciar Vatnajökull

El mayor de Europa, ideal para excursiones en 4x4 o sobre raquetas. Los americanos importan hielo de él para su bourbon.

Maravillas de la Naturaleza

Islandia es una tierra joven, aún formándose. Los volcanes, los glaciares, las coladas de lava, los acantilados y las cascadas presentan todos los colores del arco iris, en una confrontación única con los elementos: el viento, la luz, el aire transparente, los espacios inmensos. Entre todo ello podemos destacar:

  • Erupciones volcánicas: Hay una cada cinco años promedio. Las coladas de lava también son espectaculares.
  • Caballos: Excursiones desde una hora hasta varios días le permitirán apreciar el buen carácter y los cinco pasos del valiente caballito islandés.
  • Sol de Medianoche: Blancas noches de hadas, en junio y julio.
  • Ballenas: Puede estar casi seguro de avistarlas desde mediados de abril hasta septiembre.
  • Aurora boreal: De septiembre a marzo.

Acción y aventura -para todos los gustos

El viajero que visita Islandia hoy en día lo hace por las mismas razones que los vikingos que la descubrieron en el s. IX: el amor por la libertad. Tanto si gusta de las vastas e inhabitadas extensiones del paisaje, como de pasear por la ciudad haciendo amigos, se sentirá libre en Islandia. Y hay un sinfín de opciones para viajar si, en lugar de venir en un viaje organizado, decide explorar el país a su aire. Puede circular por toda la Carretera Nacional Circular de 1.340 km o una parte de ella, o bien salir del camino para contemplar los fiordos y penínsulas que salpican todo el paisaje del país.

Se encuentran alojamientos locales que se ajustan a todos los gustos y presupuestos, desde los hoteles de alta calidad en los municipios más grandes, pasando por los “hoteles de verano” (internados habilitados a tal efecto), que ofrecen camas o habitaciones para sacos de dormir, hasta hostales, hospedajes en granjas y los cámpings con las comodidades usuales.

El alquiler de coches —de manera ocasional o como parte de un paquete “Avión y Coche”— se ha convertido en una de las ofertas favoritas de los últimos años. Hay una amplia gama de vehículos, incluyendo los 4x4, pero se advierte a los conductores de no aventurarse en solitario por caminos donde puedan encontrarse con ríos sin puentes.
Aquellos que gusten del desafío de viajar sobre las dos ruedas de una bicicleta, comprobarán que las calorías gastadas bien merecen la pena. Se recomienda a los ciclistas venir preparados para todas las condiciones atmosféricas, incluso en verano. Existen varias casas de alquiler que ofrecen buenas bicicletas de montaña, mientras que, tanto el transbordador que conecta con Europa como los aviones, las admiten a bordo.

Los que viajen por cuenta propia deberían siempre tener presente que, a veces, hay un cortísimo paso entre sentirse libre y perderse. Los senderistas, los exploradores de glaciares y los que se aventuren por el interior siempre deberían informar de sus planes antes de emprender viaje a las zonas deshabitadas. La conducción de vehículos fuera de las carreteras está totalmente prohibida —la sensible vegetación subártica necesita poder desarrollarse libremente y pueden tardar décadas en repararse los daños causados por las ruedas de los coches en el delicado manto vegetal.

He aquí la ocasión de hacer ejercicio físico en plena naturaleza. Todos los deportes se encuentran al alcance de la mano y según la capacidad de cada uno. Algunas actividades, como la natación en piscinas de agua geotérmica, forman parte de la vida cotidiana, otras son una manera ideal de olvidarse del estrés de la vida actual, y aún otras le dan la oportunidad de luchar contra los elementos, recuperar el espíritu de equipo y ver cómo sus preocupaciones se esfuman. Ente las actividades que se pueden realizar se destacan:

  • Motonieves: Fáciles de conducir, hasta las cumbres de los glaciares.
  • Deportes de invierno: De noviembre a abril en el norte. De enero a abril en el sur.
  • Natación y baños en piscinas de aguas geotérmicas: Relajo y bienestar durante todo el año en piscinas al aire libre calentadas con agua geotérmica.
  • Ráfting: Descensos de ríos turbulentos, con palpitaciones garantizadas.
  • Pesca con caña: Tanto salmón como trucha: el placer de la pieza cobrada en dura lid.

Tips:

Islandia tiene una población de unos 280.000 habitantes, de los cuales la mitad vive en la capital Reykjavík y sus ciudades colindantes, en el Suroeste. El Aeropuerto Internacional de Keflavík se encuentra a unos 50 km de la capital. Las tierras altas del interior están deshabitadas (e inhabitables) y la mayoría de los núcleos de población están en las costas.

En Reikiavik, Islandia

Islandia fue colonizada por gentes de ascendencia nórdica, en el siglo IX —la tradición sostiene que el primer colonizador fue el vikingo noruego Ingólfur Arnarson, quien estableció su hogar donde ahora se levanta la ciudad de Reykjavík. Los islandeses todavía hablan la lengua de los vikingos, aunque el islandés moderno ha sufrido cambios en la pronunciación y, por supuesto, en vocabulario. Sólo Islandia todavía mantiene otra tradición vikinga: la costumbre de utilizar nombres patronímicos en lugar de apellidos. Al nombre de pila de un islandés o una islandesa le sigue el nombre de pila del padre (o de la madre), con el sufijo —son (hijo) o —dóttir (hija). P ej.: Guðrún Pétursdóttir (Guðrún, hija de Pétur). Miembros de la misma familia pueden, por lo tanto, tener muchos diferentes “apellidos”, lo cual a veces causa confusión entre los extranjeros.

En Reikiavik, Islandia

A pesar de su situación centroatlántica, Islandia mantiene la Hora del Meridiano de Greenwich todo el año.

En Reikiavik, Islandia

Los nacionalizados en los siguientes países no requieren visado para viajar a Islandia como visitantes. Sin embargo necesitan pasaporte con validez de tres meses más allá de su pensada estancia: Andorra, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Bolivia, Brasil, Brunei, Bulgaria, Canadá, Chile, Costa Rica, Croacia, Chipre, La República Checa, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, Estonia,Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Guatemala, Santo Vea, Honduras, Hong Kong (aplicable para los poseedores de pasaportes HKSAR), Hungría, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Macao (aplicable para los poseedores de pasaportes MSAR), Malasia, Malta, México, Monaco, Los Países Bajos, Nueva Zelanda, Nicaragua, Noruega, Panamá, Paraguay, Polonia, Portugal, San Marino, Singapur, Eslovaquia, Eslovenia, Corea del Sur, Espa-a, Suecia, Suiza, Gran Bretaña (incluyendo: las Islas Bermudas, las Islas Turks y Caicos, Islas Cayman, Anguilla, Montserrat, las Islas Vírgenes británicas, St. Helena, Islas Malvinas y Gibraltar), Estados Unidos de América, Uruguay y Venezuela.

En Reikiavik, Islandia

El horario de oficinas suele ser de 09:00 a 17:00 y de 08:00 a 16:00 los meses de junio, julio y agosto. El horario comercial es de lunes a viernes de 09:00 a 18:00, y los sábados de 10:00 a 13:00/14:00/15:00 o 16:00. Algunos supermercados están abiertos todos los días de la semana hasta las 23 horas. El horario de los bancos es de lunes a viernes de 09:15 a 16:00.

En Reikiavik, Islandia

La unidad monetaria es la corona islandesa "króna". Las monedas son de 100, 50, 10, 5 y 1 corona. Los billetes, de 5.000, 2000, 1.000 y 500 coronas. Todos los bancos islandeses ofrecen servicio de cambio de moneda y el horario suele ser de 09:15 a 16:00h, de lunes a viernes.

En Reikiavik, Islandia

Los turistas extranjeros en Islandia, tienen derecho al reembolso del IVA local. Este reembolso corresponde a una reducción de hasta el 15% del precio al por menor siempre que se salga del país antes de los 3 meses posteriores a la compra. El valor mínimo de la compra debe ser de 4.000 ISK por factura (IVA incluido) y todas las mercancías (excepto las prendas de lana) deben ser presentadas en la aduana si la cantidad de las compras supera el importe de 40.000 ISK.

En Reikiavik, Islandia

Gracias a la influencia de la Corriente del Golfo, el clima es oceánico, con inviernos suaves y veranos frescos. De todos modos, el tiempo es inestable y hay que estar preparado para cualquier circunstancia. Para un viaje en Islandia se aconseja llevar prendas ligeras de lana, jersey, impermeable, abrigo y calzado fuerte y cómodo. Los que van con tienda de campaña o que quieran ir al interior del país deben llevar buena ropa interior de abrigo, buenos calcetines, botas impermeables y un buen saco de dormir.

En Reikiavik, Islandia

Durante el verano, las noches son claras en toda Islandia. En el mes de junio, en el norte, el sol nunca acaba de ponerse y se organizan excursiones especialmente a la isla de Grímsey, en el círculo polar Ártico, para contemplar el sol de medianoche. Recuerde que el sol a medianoche no calienta como durante el día. Lleve un jersey.

En Reikiavik, Islandia

El servicio y el IVA están siempre incluidos en los precios en Islandia.

En Reikiavik, Islandia

La mayoría de las carreteras montañosas y carreteras del interior del país tienen revestimiento de gravilla al igual que muchos tramos de la carretera general aunque en una gran parte está asfaltada. El revestimiento de estas carreteras a menudo está suelto, especialmente en los bordes, por lo que hay que conducir prudentemente y reducir la marcha al cruzarse con otro vehículo.

En Reikiavik, Islandia

Las carreteras montañosas acostumbran a ser estrechas y no han sido diseñadas para correr. Lo mismo ocurre con muchos puentes que son tan estrechos que no permiten el cruce de dos vehículos a la vez. A parte de no estar asfaltadas, estas carreteras suelen ser tortuosas. Procure pues correr menos que en la carretera principal. La velocidad máxima autorizada dentro de los núcleos de población es de 50km/h; en las carreteras de grava fuera de los núcleos urbanos es de 80km/h; en las carreteras asfaltadas, de 90km/h. La mayoría de las carreteras montañosas están cerradas hasta principios de julio, incluso hasta más tarde, a causa del deshielo, la humedad y la blandura del terreno que las hacen impracticables. Cuando se abren las pistas a la circulación, muchas son practicables sólo para vehículos todo terreno. Para algunas carreteras montañosas se aconseja viajar en convoy de dos o más vehículos. Asimismo, antes de emprender un viaje al interior, debe procurarse obtener el máximo de información sobre el estado de las carreteras a través de una agencia de viajes, una asociación de excursionismo o del Servicio de Información de la Administración de Puentes y Caminos tel: +354-1777, diariamente de 08:00 - 18:00. El folleto "Carreteras de montaña" se puede adquirir en centros de información de turismo y en las oficinas del Consejo de Turismo islandés en el extranjero. Le aconsejamos que lleve siempre mapa detallado de la región.

En Reikiavik, Islandia


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