Diarios de viaje > El Mundo

Viaje por los 13 países de Sudamérica. empezamos en Ecuador

Escribe: Trotador55
Después de 38 años viajando por casi todo el mundo, por fin junto con mi sobrino empezaremos a último de noviembre a visitar el gran Continente de Sudamérica. Esta es la primera vez que escribo algo sobre cualquiera de mis viajes, por lo que os pido disculpas por adelantado si no lo hago muy bien o cometo algún error. Intentaremos daros toda la información.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 8 9 Capítulo 10 11 12 ... 86 Siguiente >
 

En el volcán Quilotoa

Quilotoa, Ecuador — martes, 8 de diciembre de 2009

Hoy como todos los días me he despertado muy pronto, menos mal que por lo menos de esta forma tengo tiempo de escribir el diario y organizar todos las fotos que se van sacando.Sobre las 10 de la mañana, salimos en autobús desde el hotel hasta la central de líneas de largo recorrido.

Pensábamos que allí podríamos desayunar, pero nada mas llegar salía el otro que nos llevaría hasta Zumbahua, y desde allí cogeriamos otro hasta el volcán de Quilotoa, que es donde iremos a pasar el día, bueno, esta es la información que nos han dado, pero casi nunca que te dan información, es la correcta, por lo que hay que preguntar varias veces por lo mismo.Se supone que tardaríamos una hora de autobús, pero resulto que fue mas de dos horas, como además meten a mucha mas gente que los asientos que hay en el autobús, y yo cedí mi asiento a una mujer con un bebe, para el tiempo que llegamos ya estaba muy cansado de los pies. Menos mal que por lo menos en el viaje se puede disfrutar de unos paisajes muy bonitos, ya que la carretera esta por encima de los 3.500 metros de altitud.

Cuando llegamos a Zumbahua, se suponía que cogeriamos otro autobús que te llevaría hasta la comunidad que hay en el mismo cráter del volcán, pero de autobús nada de nada, había que contratar una camioneta que te llevara los 15km mas o menos.

En el momento que ven llegar a dos turistas, se abalanzan a ver como te engañan, al chofer del autobús ya le habíamos preguntado cuanto seria ir en la camioneta, nos dijo que $4 como mucho cada uno, ellos empezaron con $9 y se llevaron una buena bronca, al final se quedó en $5. Como una camioneta significa eso, pues para no ir como sardinas el conductor más nosotros dos, yo decidí ir atrás en la caja y así aprovechar y hacer unas fotos, (que error)

Lo primero a los 5 minutos de ir atrás, el aire que venia era muy frío, atravesaba hasta el impermeable, y me hacia tiritar de frío, y la segunda la carretera esta muy mal, llena de baches y curvas, y no sé como se apreciaría la velocidad desde dentro de la cabina, pero yo desde atrás iba saltando como los monos de un lado para otro, y eso que iba agarrado a las barras con las dos manos.

En cuanto llegamos a un control donde hay que parar para pagar los $2 de entrada al Parque nacional, yo me metí de cabeza en la cabina sin importarme para nada como iríamos; Pensé que ese cabron no me iba a desnucar antes de ver el volcán.Resulto que desde la entrada al cráter no había mas de 100 metro y podría a ver ido hasta andando, pero ya me temblaban hasta las canillas.

Como estaba tan quemado, cuando me pregunto cuanto tardaríamos en regresar, le dije todo el que nos de la gana, y que si quería cobrar ya podría estar allí para cuando volviésemos. O le correría a gorrazos. En cuanto nos acercamos al mirador donde se ve todo el cráter y la laguna abajo, se me paso el enfado, que!!Vista tan espectacular!! Y eso que el día estaba lluvioso y triste.

Después de disparar las cámaras como locos, empezamos el descenso por esos caminos de Dios. La pendiente era cada vez mas fuerte y aunque la tierra era suave, al estar llena de piedras, te resbalabas con mucha facilidad; yo cometí el fallo de no llevar mis botas nuevas de montaña, y además como estaba  lloviendo he iba tapando la cámara con una pequeña funda para que no se mojara, pues un par de veces bajé unos metros con el culo arrastras. Por fin y con una buena sudada llegamos al lago, allí no había ni Dios, solo nosotros dos, a los 3 minutos como mucho, vimos que a unos 50 metros había una cabaña detrás de un pequeño montículo, como estábamos empapados y yo quería secar la cámara, allí que nos fuimos.

Al llegar vimos que allí había dos niños solos, uno de unos 4 añitos y una niña de unos 8, y al momento llegaron un hombre mayor y una niña de unos 14, que nos dijeron eran los que nos iban a subir en las mulas, eso me extraño mucho, pues es verdad que yo en cuanto vi. La pendiente que había desde arriba, les dije a unos hombres que allí había, que ya podían mandar las mulas para que nos subiesen, pues yo tenía muy claro que no seria capaz de subir andando.

No sé por donde bajarían, pues en ningún momento les vi. Detrás de nosotros y eso que tardamos 45 minutos en bajar, pero allí estaban.David en ningún momento me dijo que el tenia pensado el subir andando, y que el no quería mula ni mulero, y ahí empezó la negociación otra vez, ya que ellos decían y con razón que yo había dicho que bajaran dos mulas y que había que pagarles por las dos, aunque subieran vacías.Como me dí cuenta que en esas cabañas había unas puertas con 7 números, pregunte que si allí se podía dormir, y me dijeron que si, el precio era de 12 dólares por persona, he incluía cena y desayuno.

Esperamos 10 minutos a que el hombre que estaba al cargo de ello llegase y después de echar cuentas y ver que nos saldría mas barato el quedarnos a dormir allí, que volver al día siguiente, (pues estábamos decididos a hacerlo para pode coger un día soleado, en vez de nublado y lluvioso) aceptamos quedarnos.Ahora solo quedaba negociar precios con los muleros para el día de hoy y de mañana.

Al final llegamos a un buen acuerdo; Ellos cobrarían los $10, $5 por cada mula, y subirían los otros $ 10 para dárselos al que nos trajo en la camioneta, pero mañana a las 11'15 de la mañana, nos bajarían a buscar con las dos mulas, y así poder estar a las 12 arriba, ellos aceptaron y con la pasta se subieron. El hombre se llamaba Juan Luis y los dos niños que allí estaban eran suyos. Nos dio las habitaciones que consistían en, una puerta, cuatro paredes de barro, un tejado de paja, una cama, y una pequeña balda de madera para poner una vela. A mi me encantó. Nos dijo que si nos parecía bien cenar a las 7 PM que aunque parece pronto, aquí ya es de noche y bien de noche, por supuesto dijimos que si, ahora faltaba el menú que deseábamos, pues había que subir a comprarlo a la tienda de arriba, eso me quedó perplejo, pero me alegro cuando dijo que no nos preocupásemos que el seria el que se encargaría de ello. (Menos mal, pensé que seria yo el que tendría que subir a hacer la compra)

Entre las opciones del menú, decidimos: de primero una sopa de tallarines con cualquier cosa mas que tuviera algo de consistencia, y de segundo pollo, arroz con un huevo frito, y de acompañamiento una ensalada, para beber agua (pero al precio de $1.5 la botella)

Para desayunar: unos huevos fritos con pan y café.Con la lista de la compra ya terminada, y para nuestra sorpresa se la dio a la niña que no tenía 8 añitos, si no 10 y la mandó para arriba, y que dijese a su madre que bajase con ella.Para hacer una aclaración, la subida desde el lago hasta la salida del cráter es de 900 metros llenos de cañones y una pendiente que excede los 35-40 grados, es imponente.

Y además ya serian las 4 de la tarde y a las 6.30 ya es noche cerrada. Me dieron ganas de sacrificar la cena y el desayuno con tal de no hacer subir a la niña a comprar, ni hacer venir de su casa a la madre y hacerla bajar hasta allí, pero entre que el padre nos dijo que no nos preocupásemos pues eso era normal, y que nosotros no habíamos probado bocado desde la cena del día anterior, decidimos aceptar. Mientras tanto allí estuvimos hablando con el padre sobre sus vidas y jugando con el pequeñín, que además de estar muy acatarrado, tenía una mirada muy triste, le sacamos muchas fotos para ver si le animábamos.

Sobre las 5.45 PM y ya anocheciendo, nos dijo el padre que cuidásemos de su pequeño que iba a subir a ver que pasaba, y ahí que salio corriendo cuesta arriba.Yo me metí a la cocina a poner las manos pegadas a una cazuela con agua calentando, ya que estaba helado de frío, pues había muchísima humedad.

Unos 20 minutos después, ahí que se presentan la niña, el padre, y la madre con un bebe colgado a la espalda, me dijo que se habían encontrado a la mitad de la bajada. La mujer se puso a hacer la cena de inmediato, pero como ya era de noche encendió una vela, ya que allí no hay ni electricidad, ni tienen radio para comunicarse con los de arriba, ni siquiera cobertura para el móvil. Yo me quede en la cocina con una linterna para tener un poco mas de luz, y mientras el marido calentaba el agua en los pucheros y hacia el arroz, la mujer con una habilidad espantosa, pelaba las patatas del tamaño de una nuez, la zanahoria, y todo lo demás, para hacerlo mas interesante, pasaba al bebe hacia adelante se sacaba el pecho y le daba de mamar mientras sentada en el suelo seguía atenta a lo que el marido hacia, de vez encunado le reñía en su lengua, osea no me enteraba de lo que se decían. Mi gran sorpresa fue, cuando de repente aparecieron 4 niños mas corriendo en la cocina, me dijeron que también eran suyos, el mayor de esos que acababan de llegar, tenia 7 añitos, y el pequeño solo 2. Se habían venido solos desde su casa, y después toda la bajada hasta el lago, completamente de noche y sin una triste linterna. Cuando le dije a su padre como permitía que hiciesen esa locura, me dijo que para ellos eso no es problema, que habían preferido bajar a quedarse en casa solos por que tenían miedo.

Mientras David jugaba con todos, yo seguía alumbrándoles en la cocina, y ya de paso intentaba entrar en calor, mas controlaba un poco como manipulaban la comida, pues el sentido de la limpieza que tenemos nosotros, no es el mismo que ellos tienen.No voy a entrar en detalles sobre eso, pues si nó, no cenaríamos. Les obligamos a cenar todos juntos, pues ellos no hacen eso nunca, primero dan de cenar a los que allí se quedan y después cenan ellos.

No conseguimos que la mujer y su bebe cenaran en la mesa, ellos se quedaron en el suelo de la cocina, pero después de cenar, si que nos sentamos todos juntos y nos sacáramos muchas fotos a la luz de una vela. No quiero entrar en muchos otros detalles, pues tendría para horas de escribir aquí.Más o menos a las 9 de la noche, nos fuimos a acostar, yo estaba muerto de frío y cansado.Antes de meterme a la cama, me fui a la cabaña de retrete, y en el camino debí pisar una mierda de no sé que animal de dos o cuatro patas, pero que cuando me metí en la cama me tuve que tapar la cabeza con la manta para poder respirar. Mañana será otro día.

Publicado
Modificado el
Leído 1088 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 8 9 Capítulo 10 11 12 ... 86 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

MariChe-53 dice:
Es como una novela de aventuras, por entregas, estoy deseando leer un nuevo capítulo.
Publicado

blasdelbarrio dice:
Quin te diria que tendrias tantas comodidades,que mejorasen las que en casa teniais.besos.

Publicado

Moninita dice:
Te voy a contar que llegué a tu diario buscando información sobre el Quilotoa, pero después de leer un capítulo de tu diario, decidí leerlo desde el principio. No me quiero perder tus relatos, así que esperaré a leer los que me faltan y los que vengan.
Publicado

teremaria dice:
Muy bueno que experiencia que crecimiento, el mundo es muy ancho y cada cual lo vive como puede y lo dejan . Me conmovió este relato gracias Trotador.
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario