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Argentina

Escribe: dgdb
Al fin!!! llegamos, no se muy bien porque, pero ya habia ganas de entrar al pais y conocerlo, caminarlo, olerlo, sentirlo..... ya un añito y medio fuera de casa y a ver que nos depara el destino.

 

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Quebrada de Humahuaca

Quebrada de Humahuaca, Argentina — viernes, 4 de noviembre de 2011

A las 07.30 estábamos en la terminal de buses y compramos el pasaje con la empresa Balut hacia Humahuaca por 26 pesos cada uno. Hay Bastantes empresas y con diferentes horarios, así que no hay problema para conseguir transporte.
 
El bus se supone salía a las 07.50, pero llegó tarde y hasta más de las 08.20 no salimos. Tardamos unas 2 horas y media en llegar y todo el camino fue por la famosa quebrada de Humahuaca, comenzando en la localidad de El Volcán (a unos 42 km de la ciudad) hasta llegar a Humahuaca a 126 km de la misma.
 
El paisaje es colorido y hoy el día nos sonrió de nuevo. Un cielo azul intenso, con alguna nube dándolo contraste y junto a las decenas de tonalidades en las montañas, fue un recorrido bien entretenido y poco usual.
 
Llegamos a Humahuaca, a casi 3000 m.s.n.m y sin problemas. Nos dijeron que mucha gente hace el viaje gradualmente para acostumbrarse a la altura, pero después de los destinos por lo que hemos pasado y no haber tenido problemas, decidimos empezar por el final para luego ir descendiendo.
 
Paseamos por el pueblo un par de horas, visitamos el monumento a los héroes de la independencia que hicieron aquí (no me esperaba encontrar esto ni mucho menos) y a las 12.00 asistimos a concluido anuncio del medio día en el cabildo por el que se asoma San Francisco dando su bendición.
 
La verdad que me sorprendió la visita, tanto por el semejante monumento, bonito, cuidado y llamativo, como por lo turístico que es este pueblo. Tiendas con artesanías a los costados de las escalinatas del monumento, rodeando la plaza principal, y mucha, mucha gente.
 
Como vimos lo que queríamos, nos acercamos la terminal de buses en busca de uno que nos llevara hacia Purmamarca, pero los que salían hacia allí, nos dejaba en el cruce de la carretera (a 3 km del pueblo) pero como la otra opción era esperar a las 17.00 más o menos, tomamos el primero que salió hacia Jujuy y nos bajamos en el cruce. Pagamos 12 pesos cada uno por unos 40 minutos largos de viaje, ya que este, solo paró en Tilcara.
 
Tilcara es otro de los destinos en la quebrada, pero nosotros teníamos que elegir y este quedo fuera. Mañana queremos salir de aqui ya que tenemos una fecha casi obligatoria para estar en Buenos Aires, así que no debemos dormirnos en los laureles como solemos hacer.
 
Lo dicho, llegamos al cruce y nada más pisar la ruta, el gallo saco el dedo y el primer auto que pasó nos paró. Creo que es la primera vez que nos sucede esto, así que llegamos hasta el pueblo en 3 minutos.
 
Ya acercándonos, se podía ver el famoso cerro de los 7 colores. El pueblo está a sus pies y tampoco era lo que nos imaginábamos, ya que últimamente prefiero no buscar nada antes del destino porque si no ya no me sorprende tanto, y esto lo hizo.
 
Yo no sé si son 7 o 70 las diferentes tonalidades que se aprecian, pero es peculiar, aunque si he de decir algo, es que a lo largo de la quebrada, he visto cerros mucho más llamativos que este (bajo mi punto de vista).
 
El pueblo turístico a más no poder. No se cuanta gente pasara por aquí al día, pero teniendo en cuenta que no es temporada y había mucha gente, ya me puedo imaginar. Otro de los detalles que me dice que aquí viene gente de fuera es que vi varias pizarras con los precios de los menus por más de 50 pesos, o por ejemplo una botella de agua que oscila entre los 3,5 pesos o 5 pesos, aquí la venden a 10. Una botella de agua 10 pesos!!!! Esto me parece ya más un robo que otra cosa. También llegó a nuestras orejas antes de llegar, que este es el destino más caro con diferencia de toda la quebrada, y la verdad que me lo creo.
 
Nos dimos un paseo alrededor del cerro y si he de recomendar, creo que es mejor comenzar por la derecha del mismo, ya que aunque hay un par de subidas un poco más fuertes, por el otro lado, es mucho más largo el ascenso. Aun así nadie muere en el intento, ya que son unos 45 minutos de paseo (3 km) y para el que no quiera andar tampoco hay problema, porque la ruta es por vía por la que pueden acceder vehículos y hacerlo sentadito, aunque viendo el negocio, y un par de barreras, podría creer que solo los vehículos por los que se paga el “tour” son los que tiene abierto el paso, ya que es una carretera sin salida hecha solo para darlo la vuelta.
 
Luego subí a uno de los miradores de un cerro de enfrente, y desde ahí la vista mejoró bastante. Hoy hacia mucho viento y en uno de los tramos de ascenso, no lo vi nada seguro, por lo que preferí quedarme (creo) a medio camino y esperar a que el sol iluminara de lleno al dichoso y curioso cerro.
 
La variedad de tonalidades es debido a las diferentes sedimentaciones a lo largo de los años y aunque dicen que es único en el mundo, no me ha parecido tan impresionante, como dije, a lo largo del camino hay otros que no tienen nada que envidiarlo.
 
Para las 16.30 ya nos habíamos recorrido el pueblo, el cerro, la iglesia y el supuesto algarrobo donde según la leyenda descansó el General Manuel Belgrano  y no pensábamos hacer más, ya que desde aquí también hay remises que por unos 60 pesos por persona (4 pasajeros) te llevan a visitar salinas grandes, pero la verdad no teníamos ni tiempo, ni intención.
 
Creo que después del último mes, lo único que queremos es aligerar el paso y quitarnos destinos del medio. Puede ser que este sea un lugar para tomar con algo más de tranquilidad y visitar mas pueblitos, o lugares cercanos que los hay, desde termas, ruinas, naturaleza, en fin, haber hay, pero ya llevamos muchos pueblitos y naturaleza vista y aun nos queda mucho mas por delate, así que simplemente decidimos priorizar y empezar a medir un poco más el presupuesto en según qué cosas, ya que casi son 2 años dando vueltas.
 
A la hora de la vuelta hacia Jujuy había dos opciones, esperar al próximo bus y 16,5 pesos cada uno, o un remis compartido por 18 pesos por cabeza, así que decidimos la segunda (ya que no era notable la diferencia) y salimos en el mismo momento.
 
En remis tardamos poco más de 30 minutos y lo primero que hice al llegar a la terminal de Jujuy, fue comprar una botella de agua por “4 pesos” y refrescarme el cuerpo. Luego hicimos las compras de rigor para encerrarnos en la habitación y salimos directo rumbo a la ducha, pegarnos un rato con fotos, diarios, y a dormir.

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Últimos comentarios

zelmarus dice:
Es entendible y justificado el cansancio despues de tantos meses.. pero me parece que han pasado demasiado rápido por uno de los mas hermosos destinos de la Argentina. La Quebrada de Humahuaca me enamoró a primera vista y si bien fui tres años consecutivos, creo que no me cansaré nunca de volver a visitarla.. Sigo disfrutando tu viaje!!
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