Diarios de viaje > Quebrada de Humahuaca, América del Sur

De cómo mataron a los abuelos indios

Escribe: lazza
En la Quebrada de Humahuaca, Argentina, en un pueblo llamado Hornaditas nos encontramos con una guía perfecto, un niño de 9 años llamado Marcos que nos habitó desde su mirada y nos su convidó su historia cual jugosa fruta gota a gota.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
Capítulo 1
 

Capitulo único, intensa historia breve

Quebrada de Humahuaca, Argentina — sábado, 4 de julio de 2009

Estábamos cómodamente instaladas en Purmamarca en la casita-hospedaje de La Cirila que está detrás del algarrobo de 500 años....habíamos decidido después de conocer en otros viajes a Purmamarca que algún día esa sería nuestra base, Purmamarca nos seducía  y ahí estábamos.....
Partimos para Yavi pero no pudimos llegar por las lluvias que habían cortado el camino, en Humahuaca nos bajamos del micro y en la secretaría  de turismo nos contaron de algunas posibilidades para ese día, especialmente nos interesaba disfrutar arte rupestre....decidimos Hornaditas...una propuesta de turismo rural nos dijeron.
Era temprano, las 9 de la mañana...a pocos minutos de partir llegamos al pueblo...nadie...era una escuelita, una iglesia, cardones inmensos....algunas casas a lo lejos....nadie y todo...la inmensidad desplegándose a nuestros pies, golpeamos la manos...saludamos a todos-nadie, esperamos.
Al rato como jugando desde un camino oscuro custodiado por cardones un movimiento nos anuncia presencia, un niño de unos 9 años se asomaba acariciando espinas. Le preguntamos por las pinturas, por el nombre de la familia que nos habían dado...respondió casi monosílabos sin miradas: -yo las llevo, dijo. Nos miramos he insistimos con la familia,  - si, yo soy, dijo. Nos miramos y dudamos....bueno, cómo es? Le avisas a alguien? - yo las llevo, dijo.
Empezamos la caminata siguiendo al niño, caminata hacia nosabíamosdonde, ni por cuanto tiempo, con la certeza de estar siendo cuidadas por alguien que sabía lo que estaba haciendo aunque no nos contara que era.
Al rato largo y desde la prudencia de quienes no quieren alterar el trabajo le preguntamos por su nombre: -Marcos, dijo, siempre mirando el horizonte, recogiendo piedras, jugando juegos privados casi imperceptibles a nuestros ojos y oídos.
El cielo se expandía hasta colarse en el alma y en  el silencio monumental de tanta tierra escasos arbustos incrustados compartían el espacio con imposibles flores de miles de colores habitando diminutos espacios compartidos con toscas piedras rocas secas esta inmensidad.....caminata hacia nosedonde, hacia nosecuanto, caminata al infinito.....Varias horas....en silencio, de qué hablar? Para qué?
Marcos empieza a dar señales de contacto, de confianza, hace algunos gestos de que podemos entrar en su mundo,  en su historia,  en la historia de ese increíble lugar, nos cuenta de sus juegos, de los peligros de esa planta que pica fuerte y que por eso es como una enemiga a la que hay que tratar con respeto y con la que se pueden hacer experimentos con instrumentos palitos y piedras, relatos cortos y silenciosos empezaron a mezclarse con chistes en los que nosedonde se transformó en:  detrás de aquella montaña roja que se ve alláaaaaa,  a nuestros ojos a muchas horas más, quiensabecuanto...., montaña roja después del río parece lejos, parece alto...otra vez nos miramos, ese niño con el que disfrutábamos del paseo nos asustaba, se nos reía....por lo bajo un perspicaz sonrisa nos devolvía la alegría y la confianza...estaba jugando.
Bajar al río, seco en ese momento, subir más alto...caminar nosecuanto...otro chiste no hiela el alma: Marcos dijo: - no me acuerdo como llegar, hace mucho que no vengo, sigan ustedes,  mi mamá me espera....más silencio, mas miradas....y la risa burlona de niño jugando - si, yo se, descansemos en este chañar, acá se descansa, después sigamos.
Al nosecuanto tiempo y a la vuelta de una nosedonde huella ahí estaban increíble pictografías que al relato de niño tomaron formas, tuvieron nombres, hicieron historia:
- Me contó mi mamá que le contó su mamá que los abuelos indios vivían por acá y hacían estos dibujos, que tenemos que cuidarlos porque nos cuentan de cómo eran los abuelos antes de que los españoles vinieran y los mataran a todos, o a casi todos. Que esto es un nena, que esto es una llama, que esto es como cazaban antes de que los mataran.....Ahora las que nos quedamos ensimismadas, impactadas fuimos nosotras ante el relato de Marcos nuestro perfecto guía, El Pintado, imposible de olvidar, Marcos acuñado en nuestra historia tal dibujo en la piedra...hay que cuidarlo porque nos cuenta de cómo es  la vida mas allá de las tristezas como jugando...riendo.
Al  volver....caminata relajada ya,  divertida además, ahora  entendíamos el humor sutil de este habitante del tiempo sin tiempo que nos guiara hacia el pasado y hacia el futuro, nos contaba y nadamás

Publicado
Modificado el
Leído 627 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

Capítulo 1
 
 


Últimos comentarios

jimenez225 dice:
Un niño les dio vida a su relato
Publicado

Patagonyko77 dice:
Guada. de varios viajes al norte nuca fui a ese lugar. no lo imagine diferente y como sabes; me gustan tus relatos porque viajo con vos en ellos. los gestos y los juegos del niño los imagino tan similares a los niños de la estepa; juegan mirando el piso tirando piedras que rebotan el piso y sonriendo hacia adentro, hablan sin mirarnos y caminan como si no existiera el tiempo. el niño relato su vida.
Publicado

falca dice:
Hermoso diario!! Esas cosas de los viajes, de dejarse llevar, de confiar en quien ofrece ayuda sea quien sea, uno es el forastero siempre debe esperar y confiar... y esas perlas que quedan por siempre en la memoria en este caso haber estado en manos de un niño y que sea él, el maestro, el de la sabiduría. Paradojas de la vida, sorprendente y bella vida. Abrazos!!!
Publicado

elisabethcarreraspaz dice:
Amigo que hermoso diario...gracias por compartirlo
Publicado

carmenparis dice:
Muy hermoso tu relato... nosotros también fuimos niños pero de norecuerdodonde ni tampocorecuerdocuando ... cariños
Publicado

carmenparis dice:
el estilo de este relato me recuerda a alguién, una nariz , un ojo...quién será?
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario