Diarios de viaje > El Mundo

Viaje por los 13 países de Sudamérica. empezamos en Ecuador

Escribe: Trotador55
Después de 38 años viajando por casi todo el mundo, por fin junto con mi sobrino empezaremos a último de noviembre a visitar el gran Continente de Sudamérica. Esta es la primera vez que escribo algo sobre cualquiera de mis viajes, por lo que os pido disculpas por adelantado si no lo hago muy bien o cometo algún error. Intentaremos daros toda la información.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 44 45 Capítulo 46 47 48 ... 86 Siguiente >
 

De vuelta a la selva

Puyo, Ecuador — martes, 19 de enero de 2010

Hoy a las 8 am hemos bajado a desayunar, pues creo que va a ser un día muy ajetreado.

Hemos ido directamente al sastre a llevarle la tela para que nos haga las bolsas para meter las mochilas.

Después nos hemos ido a hablar con la notaria de Puyo, para asegurarnos que podemos comprar la finca y los problemas que pudiera surgir mas adelante.

Nos ha dicho que no hay ningún problema para que turistas puedan comprar terrenos aquí, nos ha aconsejado varias cosas y con las mismas nos hemos ido.

Después hemos ido a la policía de emigración en busca del amigo de Draguichi.

Estaba a punto de salir con el coche y le hemos preguntado si podríamos hacer allí mismo la solicitud para alargar la instancia en Ecuador otros tres meses mas, nos ha dicho que mejor hacerlo en Quito o en la frontera.

Hemos cogido un taxi y nos ha llevado ha la estación central de autobuses para ir hasta el cruce de la carretera que nos llevase ha la comunidad de Shama shuchi.

Cuando hemos llegado a la estación, nos han dicho que ese autobús no sale desde allí, que tenemos que andar tres cuadras y allí esta.

A las 10.20 hemos salido,  le hemos pedido al conductor y al cobrador que cuando lleguemos a ese cruce nos avise para bajarnos, pues ese autobús es el que va hasta Tena. En una de las paradas se ha montado una mujer y me ha preguntado si nosotros éramos los que íbamos a ver un terreno para comprarlo, al decirla que si nos ha dicho que ella es la mujer de Luciano y que nos acompañaría pues su marido la había dicho que nos acompañara por si nos perdíamos.

Ella se ha sentado dos asientos mas adelante y  al rato un hombre que iba sentado atrás mío, me ha preguntado si queríamos comprar terrenos, yo le he sacado la información que quería y al final le he dicho que no compramos nada.

A la media hora de viaje, la mujer de Luciano nos ha dicho que ya teníamos que bajarnos, y cuando se ha ido el autobús, por un mal entendimiento nos hemos bajado un kilómetro antes del cruce, por lo tanto andando por la carretera y cuesta arriba.

Como habíamos quedado a las 11 con su marido en el cruce, allí estuvimos esperando hasta que llego con una furgoneta de trabajo que era de un vecino y se dedicaba a llevar gente hasta la comunidad, (bajo un pago que se suponía seria de 5 dólares)

Después de media hora por esa carretera que parece de cabras, y dando botes de un lado para otro ya que íbamos en la caja sentaditos y sujetando dos botellas grandes de butano, llegamos a la comunidad.

Allí la mujer saco plátanos, pan, patatas cocidas, y una coca cola, pues decía que antes de ir a andar por la selva había que llenar el estomago.

Después de una media hora que tardamos en comer casi todo, quedamos con el conductor de la camioneta para que viniera a buscarnos para llevarnos de vuelta a la carretera general.

Desde allí mismo, nos internamos en la selva a ver las 7.5 hectáreas que íbamos a comprar, pero íbamos a cruzar por las propiedades de otros para llegar a la que queríamos ver.

Para el tiempo que llegamos allí, yo ya estaba empapado de sudor y las piernas me temblaban de subir y bajar colinas, barro, y selva cerrada. Cuando nos dijo que a partir de una marca que el conocía ya empezaba el terreno yo ya no tenia ni idea donde estaba.

Seguimos subiendo y bajando colinas, saltando entre árboles caídos y Luciano cortando todo tipo de vegetación para poderle seguir.

A la hora de estar metidos allí, a mi se me salía ya el corazón por la boca, ya estaba deseando que se acabara el recorrido pues tenia todo los poros de mi pobre piel escupiendo sudor y pidiéndome clemencia.

David y yo ya nos habíamos cruzado una mirada y sabíamos que no nos había convencido lo que habíamos visto lo suficiente como para mañana hacer la compra.

La razón principal era que allí no había ni un solo árbol que tuviese mas de 50 años, y mucho menos de 300 como tendría que ser para poder llamarlo selva primaria.

Como mucho tendría dos o tres árboles que eran de tamaño mediano y lo demás era selva secundaria.

Otra razón por lo que sabíamos que no lo compraríamos, era que por uno de los caminos que allí había, unos vecinos estaban sacando madera en mulas y que se veía claro que eran de árboles primarios, o sea de los enormes, pero ni Luciano ni su mujer que también venia con nosotros sabían de donde la estaban cortando.

En definitiva, la tierra no la íbamos a comprar y yo ya quería salir de allí, estaba chorreando y agotado.

Mientras el matrimonio se fue a cosechar unas papachinas, nosotros nos confirmamos que no lo compraríamos, que ya saldría otra ocasión mejor en otro lugar.

Como faltaba una hora para que llegase la camioneta a recogernos, estuvimos allí sentados y bebiendo un litro de agua para recuperar todo lo que habíamos perdido.

Cuando se acerco Luciano y su mujer a preguntarnos que nos había parecido el terreno, es cuando le dijimos que no se lo compraríamos y el por que.

A las dos y media llego la furgoneta y la mujer y nosotros dos nos fuimos hasta la parada del autobús.

Llegamos a Puyo a las 4.30 de la tarde, y aunque estábamos llenos de barro y suciedad nos fuimos directamente al sastre a ver si había terminado de hacernos las dos bolsas para meter las mochilas.

Yo nada mas verlas me parecieron que eran muy grandes, pero como había tomado las medidas con una de las mochilas que David había llevado el día anterior pues me calle.

Le pagamos los 20 dólares por su trabajo y nos fuimos.

Mientras yo me fui a hacer unas fotos que tenia pendiente, David como ya estaba desmallado de hambre, se sentó en una terraza a comerse una hamburguesa y una cerveza.

Después nos fuimos a la habitación a darnos una ducha y descansar hasta la hora de la cena.

Hemos decidido que como ya no compraremos el terreno, pasado mañana seguiríamos el viaje.

A las 8.30 pm nos vestimos y salimos a cenar, pero el restaurante donde cenamos antes de ayer estaba cerrado y los demás que vimos no servían lo que nosotros queríamos cenar.

David se fue a comprar lo necesario para hacer unos espaguetis y hacerlos en la cocina del hostal.

Cenamos como leones y David se quedo dormido nada mas subir a la habitación, yo me he quedado hasta tarde escribiendo este diario y grabando todas las fotos que ya hemos mandado a España en dvd para borrarlas todas del ordenador que ya se esta llenando el disco duro.

Publicado
Modificado el
Leído 496 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 44 45 Capítulo 46 47 48 ... 86 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

teremaria dice:
El comprar un terreno nada detiene y en definitiva es el hombre y su supervivencia en su habitad.Muy buena tu intención pero no pierdas el tiempo en querer cambiar una realidad. sigue disfrutando y aprendiendo
dando gracias por todo esto. cariños

Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario