Diarios de viaje > América del Sur
Ida y vuelta a Chile por la Cordillera – esta vez en auto!
Escribe: nutrimari
Crónica de un viaje improvisado por ahisito nomás a Chile con mis viejis (Luigi y Lucy); a la ida por el Paso de San Francisco y a la vuelta por Jama.
Tramo 5: Siguiendo a las vicuñas (de San Pedro de Atacama –por el Paso de Jama- hasta Purmamarca)
Purmamarca, Argentina — martes, 22 de febrero de 2011
La altura se hace sentir, por supuesto, pero coca mediante, paramos varias veces a
sacar fotos. Hay vegas con flamencos, y rebaños de llamas y vicuñas por todo el
camino! Llegamos a la frontera al mediodía, hicimos los trámites argentinos y después paramos a tomar un café en una estación de servicio, nueva, ahí mismo!
Es una YPF muy linda que hasta tiene wi-fi y también mini-hotel, lo cual es una
tranquilidad por si surge algún imprevisto en medio de la cordillera. Además, según nos dijeron, combustible hay prácticamente siempre.
Seguimos camino y pasamos por Susques. Es un pueblito divino, con su iglesia que es Monumento Histórico Nacional. El piso –que es de tierra- lo riegan para asentar el polvo. No dejen de conocerla.
Después pasamos por quebradas y unos paisajes… lo malo es que bien detrás nuestro venía amenazándonos una nube negra tremenda, razón por la cual decidimos no parar en las Salinas Grandes… Pasamos el Abra de Potrerillos (4170msnm) y cuando asomamos a la Cuesta de Lipán nos agarró la tormenta ¡¡con todo!!
En un viaje anterior conocí la Cuesta, pero con cielo despejado, es muy bonita pero tremenda pendiente. No les puedo explicar lo que fue bajar esa pendiente (llena de camiones) con una niebla que no se veía nada, sumada al diluvio, granizo, rayos que caían ahí nomás y por supuesto, con la cantidad de agua que venía bajando de los cerros… en zona de derrumbes… imagínense, caían cataratas de los cerros, arrastrando barro y piedras… yo creí que se nos venía la montaña encima. Por suerte el camino no se cortó, aunque en algunos tramos había 1 solo carril despejado. Fue un alivio llegar vivos a
Purmamarca, cerca de las 8pm.
Paramos en el Hotel Casa de Piedra (muy lindo, habitación x 3, con baño y desayuno por $350 en total). A la noche nos fuimos a comer, con música folklórica, por supuesto los precios son mucho más accesibles que en Chile, y después a dormir.
Día 12 (miércoles 23/2): desayunamos en el hotel y aunque amaneció nublado, compramos tamales y nos fuimos para la Cuesta de Lipán, porque a medida que uno sube el cielo se va despejando. Como les dije, la de Lipán es una de las cuestas más lindas de nuestro país, son aproximadamente 30km de pendiente y curvas muy pronunciadas. Pero a medida que uno sube el paisaje se hace cada vez más lindo… Nos sentamos a comer tamales en medio de la quebrada, con una vista… el restaurante más lindo de todo el viaje!! y el más barato también, je je!!
Seguimos hasta las Salinas Grandes y como había llovido, estaban inundadas… así que teníamos nuevamente el ‘efecto espejo’, que refleja el cielo y hace que las fotos salgan geniales.
Volviendo de las salinas, nos topamos nuevamente con el cruce con la Ruta 40 (que te lleva hasta San Antonio de los Cobres), no sé por qué razón le han cambiado el nombre y figura como ruta 79?? Cualquiera!!
Otra vez, qué ganas de cambiar el rumbo!
Esa noche tuvimos otra vez algo de lluvia. Por suerte Luigi trajo paraguas! Sí, paraguas… A lo largo del viaje y en la aridez extrema, cada vez que desarmábamos el equipaje, yo miraba el paraguas y preguntaba ¿¿para qué??!! Bueno, era para estas ocasiones. Lo malo fue que…cuando lo quisimos abrir… se rompió todo! Y no es la primera vez que me pasa, andar cargando algo todo un viaje y cuando por fin lo necesitás… se rompe!
Hablando de cosas que llevamos al cuete, Lucy había llevado la balanza! En fin…
Día 13 (jueves 24/2): esa mañana recorrimos la plaza de Purmamarca, con la feria donde hicimos Shopping a full. Después nos fuimos quebrada arriba, subiendo por la ruta 9
hacia el norte, pasando por los distintos pueblitos: Maimará, Huacalera… todo
enmarcado en los colores increíbles de la Quebrada de Humahuaca, un sueño. En Tilcara
fuimos a recorrer en Pucará y el Jardín Botánico de Altura, donde hay cactus de todo tipo y tamaño, para todos los gustos.
Al mediodía almorzamos en la Peña ‘La Altitud’ que tiene comida regional muy rica y a
buen precio (y en mi humilde opinión, más auténtica que otros restaurantes ‘top’ de ahí; prefiero algo más rústico pero más genuino). Cuando salíamos de la peña nos sorprendió encontrar mucha gente de fiesta en una pulpería, adornados con ramitos de albahaca, papel picado y harina, todos en ronda con sus cajas, cantando coplas: era el festejo del ‘Día del Compadre’ que se hace 2 jueves antes del carnaval. Se supone que es un festejo de hombres (el otro jueves le toca a las mujeres el festejo por el Día de la Comadre), pero había hombres y mujeres a la par… y vino al rolete! Tetra o botella, hay de todo, porque todo el mundo trae algo de vino y se mezcla todo en tachos, ollas enormes o hasta bidones, de donde te sirven con cucharón. A veces lo rebajan con gaseosa, para que no pegue tanto… o para que se pueda tomar más, ja ja. Y a falta de vasos, se cortan las botellas de gaseosas y los tetra por la mitad y ahí tenés: tremendo vaso! El resultado es que estaban todos bastante entonados, con un alegre pedalín de esos que desatan la inspiración para la copla.
A todo hombre que pasa por ahí (local o turista) le dan la bienvenida generosamente con un collar de serpentinas y albahaca en la oreja, le ofrecen vino y le palmean la espalda para arrimarlo a la ronda y cantar las coplas. Muy graciosos los copleros (hombres y mujeres), con sus rimas improvisadas desatando la risa de la gente… sonrisas que mostraban 3 dientes, ja ja, pero una alegría que contagia! La gente acá es increíblemente generosa, y saben disfrutar de las cosas simples. Imagínense que tengo una foto de Luigi
–siempre guardando la compostura- con un ramo de albahaca enganchado en la camisa y abrazando a dos ‘compadres’ ja ja!
Cuando volvimos al auto Luigi se resistía a sacarse la ramita de albahaca!
Después seguimos camino y paramos en Uquía, donde hay un taller enorme de cerámicas y artesanías. Lucy es loca de la cerámica, así que estuvimos casi 2 horas mirando cacharros –yo estuve a punto de comprarme una urna funeraria porque me estaba muriendo del embole, je je- pero había lindas cosas.
Y llegamos hasta Humahuaca, donde termina la Quebrada y arranca la Puna. No nos quedaba mucha luz de día, así que recorrimos un poco de las callecitas y tuvimos que
volver a Purmamarca.
Esa era la última noche juntos; al día siguiente seguíamos hasta Jujuy donde me dejaban en la terminal de ómnibus y ellos seguían hasta Misiones. Salieron a comer mientras yo preferí quedarme terminando la redacción del diario.
Y al día siguiente, ya terminando el viaje, inevitablemente empezamos a planificar próximos destinos para el año que viene…
-Escuchaste hablar del Abra del Acay?
Así que como terminan algunas series: Continuará…!
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
ARELSUM dice:
muy lindo tu relato, buenos tips, para el viajero, gracias
Publicado
ARELSUM dice:
Subi algunas fotos!!!!
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Tramo 1: Desde la Cuesta del Portezuelo… (de Retiro –vía Santiago del Estero- hasta Fiambalá)
-
2
Tramo 2: Cruzando entre los seismiles (de Fiambalá -por el paso San Francisco- hasta Copiapó)
-
3
Tramo 3: El medio de la nada misma (de Copiapó –por Puerto Caldera- a Antofagasta)
Antofagasta, Chile | 17 de febrero de 2011
-
4
Tramo 4: El desierto más árido del mundo (de Antofagasta a San Pedro de Atacama)
San Pedro de Atacama, Chile | 19 de febrero de 2011
-
5
Tramo 5: Siguiendo a las vicuñas (de San Pedro de Atacama –por el Paso de Jama- hasta Purmamarca)
Purmamarca, Argentina | 22 de febrero de 2011
En Purmamarca...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Tramo 5: Siguiendo a las vicuñas (de San Pedro de Atacama –por el Paso de Jama- hasta Purmamarca)” con tus amigos en Facebook?