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Al Norte si llegás. norte argentino, jujuy, tilcara, san francisco

Escribe: patoloca20
buen compañero de viaje, la soledad!!!!

 

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Paraísos a Color

Purmamarca, Argentina — lunes, 2 de enero de 2012

DÍA 4
  
Salimos temprano a la mañana.
Destino:  Purmamarca ($ 4 el bus).
El viaje fue corto pero maravilloso como todo lo que caracteriza la quebrada.
 
Llegamos al pequeño pueblo y una escalinata nos lleva hacia el maravilloso cerro de los 7 colores que divisamos desde que pusimos un pie fuera del bus.
 
Cerro que me llevo a realizar el viaje. Cerro que anhelaba ver, oler, sentir.
 
Pagamos dos pesos para subir a un cerrito desde el cual se divisa el pueblo entero, el Cerro de los 7 colores y todos los maravillosos alrededores, donde se siente la energía abrumadora del lugar.
 
Luego de hacer una sesión casi interminable de fotos, nos sentamos en el cerrito a tomar mate, charlar, disfrutar el paisaje. Cada uno estaba en su mundo, con sus propios viajes.
 
Millones de pensamientos, recuerdos, personas, vinieron a mi mente; mas aun sensaciones. Sensaciones inexplicables que quizás quienes están en ese lugar lograrían entender, quizás…
 
Una hora más tarde, luego de contar los colores del cerro, que eran mucho mas de 7, nos separamos en dos grupitos. Unos fueron a comer, y al que yo me uní, fuimos al “paseo de colorado”.
 
Un paseo que hay que vivir para descubrir su magia, su energía, su aroma, su todo.
Cada cerro con su color, calles de arcilla, tunas, caminos, colores, colores, colores!
 
Una caminata que te lleva a las sensaciones mas internas.
 
Un viaje de sensaciones, donde lo único que se necesita es: protector solar, gorro, mucho agua, la mejor onda y energía.
 
La imaginación se abre, y como cuando éramos niños y encontrábamos formas en las nubes (aún lo hago) comienzan a aparecer en las montañas, como moldeadas por una mano gigante, caras, personas, animales…
 
Un perro gigante que asoma en una montaña de arcilla nos conmociona, un perro raza coquer para ser mas exactos, con sus enormes orejas, echado, como esperando que alguien lo acaricie.
  
El paseo fue demasiado rápido. Es un lugar para sentarse, sacar fotos, tomar mate, charlar, meditar, escribir, pensar, pintar, etc. Cualquier opción es valida en ese lugar. Darse un tiempo para uno mismo y disfrutar!
 
Almorzamos en un pequeñito lugar, donde la hospitalidad de la gente fue maravillosa.

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