Que día!!
La verdad que ayer hicimos de todo, fue un día increíble. No solo como se imaginan pasaron cosas buenas, también sufrimos un poquito.
Arrancamos el día a las 8.30 hs, desayunamos y nos fuimos para el ¨Salar¨. (después van a ver las fotos, está bárbaro). Nos llevó una camioneta en la cual el chofer era de ahí mismito, había nacido en un pueblito cerca del salar, inclusive de chico trabajaba allí. El tipo era un personaje, nos contó algunas anécdotas y algunas costumbres de la zona.
Cuando volvimos del salar, en Purmamarca estaba la fiesta de los Copleros, enseguidita nos arrimamos a una parrillita que estaban haciendo Cordero. El lugar súper tradicional y humilde.
Fue un corso!! Era una carpa, de un lado estaba la parrillita y del otro un tablón cruzado donde las señoras te daban las bandejitas con choclo y papas.
Había tanta gente en el lugar que los dueños (una familia entera) no daban abasto para atender a los descontrolados clientes. Por suerte conseguimos una mesita y nos arrimamos sin dudarlo (tuvimos suerte). Pero ahí no termino todo, pues no te atendía nadie, tenias que tratar de encontrar tu cubierto, ir a buscar tu bandejita peleándote entre los tucumanos que son re atrevidos, se te colan y se hacen los re-boludos (igual en todos lados, ya desde la Terminal había tenido ese problema), y después igual en la parrilla.
Pobre asador, lo acosaban de todos lados. Tuve que juntar coraje y me mande con mi bandejita para pelear por una porción de cordero. Ah…. Buenísimo!! Tambien le di devuelta a los tamales y a las empanaditas, especialidad de la zona.
Esperamos una hora para que bajara la comida (la verdad con lo que comimos no bajó mucho) y nos emprendimos a escalar. Primero subimos a un cerrito, después a la cruz mas baja del lugar y por último como ya estábamos precalentados, nos mandamos a la cruz más alta del pueblo. Eso no es todo, tuvimos que cargar con 20 kg de las mochilas en la espalda. Un sufrimiento de locos pero valió la pena.