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Perú y Bolivia 2010: Viajando bajo la lluvia

Escribe: chantalarwen
Aquí relato el viaje que hice junto a dos amigas desde Santiago de Chile para conocer Perú y Bolivia, siendo nuestro destino principal la ciudadela de Machu Picchu, que por la fuerza de la naturaleza no pudimos conocer y el salar de Uyuni. En nuestra travesía de 25 días conocimos Arica, Arequipa, Cusco, Puno y sus islas, Copacabana y la Isla del Sol, La Paz, Potosi, el impresionante Salar de Uyuni, San Pedro de Atacama y Antofagasta... con tan solo 500 dólares.

 

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Puno y sus islas: Uros, Amantaní y Taquile

Puno, Perú — viernes, 29 de enero de 2010

Un poco mas de 7 horas duro el viaje que nos dejó en el terminal de buses de Puno.  Mientras esperábamos a que amaneciera se nos acercaron varias personas a ofrecernos tours de 1 o 2 días a las islas que están en la parte peruana del lago Titicaca. Aprovechándonos de esta situación logramos rebajar un tour de 2 días de 60 a 45 soles (comidas y alojamiento incluido y con un guía puneño bilingüe) y así partimos a las 8 de la mañana rumbo al bote (o yate privado como me gusta llamarle) en el que pasaríamos los 2 días siguientes  junto a otras 15 personas: chilenos, argentinos, peruanos, mexicanos, alemanes y otros dos tipos que solo hablaban ingles y que nunca supe de que parte del mundo venían.

La primera parada fue en la Isla de los Uros, donde nos explicaron como sus habitantes construyen su vida en torno a la totora: hacen sus islas flotantes, sus casas, sus camas y sus botes con ella, la usan como leña, para hacer adornos, recuerditos y además se la comen!!!

También nos hablaron de las costumbres, de cómo viven, de que hacen en el día, etc...pero eso nos había quedado claro apenas llegamos: los Uros estaban esperándonos con unos asientitos preparados para la charla, con unas maquetas en miniatura de sus botes y de sus islas, con totora preparada para darnos a probar  y ya organizados en como nos iban a repartir para mostrarnos el interior de sus chozas, para vestirnos como ellos y para convencernos de que le comprásemos alguna artesanía: todo parecía una obra de teatro.

Continuamos nuestro viaje directo a la isla Amantaní, a la cual llegamos después de 3 horas de navegación. Allí nos separaron en grupos de 5-6 personas y nos alojaron a cada uno en una casa familiar distinta. La señora que nos recibió se llamaba Olga y vivía junto a su esposo, su mamá y sus dos hijas pequeñas: Alison de 5 años y una bebe de 8 meses. Su casa estaba a unas cuadras de la plaza del pueblo y tenía dos habitaciones preparadas para recibir turistas (no tenia televisión, ni enchufes, ni ducha, ni baño...solo una letrina y luz gracias a paneles solares).

Dejamos nuestras mochilas en la habitación y bajamos a comer junto a los otros dos jóvenes turistas chilenos que quedaron con nosotras en esa casa, Esteban y Daniela, con los cuales compartimos buenos momentos y varios destinos mas a lo largo del viaje (por no decir que nos copiaban todo, jajajajajaj).

Después nos juntamos en la plaza con todo el grupo y comenzamos el difícil ascenso al templo de la Pachatata (caminata a mas de 4000 metros sobre el mar), donde según la tradición hay que dar tres vueltas a este en contrarreloj y luego pedir un deseo, aunque yo soy un ejemplo vivo de que no todas las veces se cumplen (y eso que los 5 que lo hicimos unimos fuerzas y pedimos el mismo deseo que no revelaré en este diario). Por la tarde cenamos y después fuimos a la peña folklórica que el pueblo nos había preparado (bueno no solo a nosotros sino a todos los turistas que estaban en la isla, que eran muchos y de todo el mundo).

Cuando llegamos el lugar estaba lleno y todos vestidos a la usanza peruana: con grandes polleras de colores, chaquetita y manto las mujeres y poncho mas un gorro típico los hombres (de nosotras solo una de mis amigas y la Daniela se quisieron vestir así, aunque yo me arrepentí después de no haberme puesto la falda porque era genial ver como se movía cuando bailábamos!). Lo pasamos muy bien ese día bailando música típica peruana que Alison nos enseñaba, conversando con otras personas y tomando una cerveza, mientras afuera la lluvia había comenzado a caer, e incluso algo de nieve!!! Cuando salimos las calles estaban blancas y llegamos a la casa todas mojadas y con los pies empapados. Al otro día tomamos desayuno muy temprano, arreglamos nuestras mochilas y volvimos a nuestro yate privado porque a las 8:30 partíamos rumbo a la isla Taquile.

En esta isla hicimos una caminata hacia una plaza donde hay una feria artesanal, un museo y tiene una vista preciosa  al lago Titicaca, después seguimos caminando hasta un restaurant para almorzar (este almuerzo no venia incluido en el tour) y después nos encontrarnos con los 540 escalones que nos llevaban hasta el otro muelle de la isla donde tomamos el bote de vuelta a Puno donde terminaba nuestro tour (nosotros bajamos esos escalones, pero habían otras barcas que los llevaban ahí primero así que tenían que subirlos!).

Cuando llegamos a Puno a eso de las 4 de la tarde un auto nos llevó hasta un hostel cercano a la plaza de armas y que supuestamente costaba 15 soles por persona (habíamos guardado el folleto que nos habían dado en el terminal de buses), pero al ver que no era así caminamos por ahí (con mis dos amigas y los dos chilenos que conocimos en el tour) buscando algo acorde a nuestros bolsillos. Finalmente encontramos uno en pleno centro a solo 1 cuadra de la plaza de armas (15 soles por persona con baño compartido), nos bañamos (cosa que necesitábamos mucho después de 2 días sin tocar agua en el tour) y salimos a recorrer parte del centro y a buscar donde comer. Después compramos unas cervezas en lata, jugamos cartas (chancho inflado y nervioso con reglas) y fuimos a buscar algún "carrete" por ahí ya que era día viernes, pero no encontramos nada así que volvimos al hostel y nos acostamos a dormir.

Por la mañana entregamos la habitación, pedimos si nos podían dejar las mochilas guardadas hasta la tarde y fuimos caminando al terminal de buses para comprar los pasajes hacia Copacabana (salen solo a las 8 de la mañana y a las 2:30 de la tarde, 13 soles).  Después de eso compramos unas frutas en la feria que estaba a una cuadra de ahí y fuimos a conocer el mirador del Cóndor desde donde se ve toda la ciudad y el lago Titicaca. Bajamos, buscamos las mochilas y partimos al terminal para tomar el bus que nos cruzaba a Bolivia.

Tips:

En la calle Arequipa hay un local llamado Gustitos, donde venden unas hamburguesas gigantes a solo 3 soles.-Lata de cusqueña de 350 cc = 6 soles

En Puno, Perú


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Últimos comentarios

valev dice:
O yate privado como me gusta llamarle.
Pedimos el mismo deseo que no revelaré en este diario.... que habra sido??.
Que feoo tus amigas no tienen nombre..pero la chilena que nos topamos si lo tiene danielaa... que mal..
Te ibaa a dar 10 estrellas por tus frases jjajjajkjaj pero por lo que me di cuenta de que no tenemos nombre te doy 5 nomas !!

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patricio103 dice:
Gracias por la narración. Buenos tips.
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Julio-Ponce dice:
Muy detallado el relato de esta parte del viaje, además de simpático y provocador...después seguiré leyendo los otros capítulos...
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Carloscr dice:
Excelente diario !.. lo guardaré para el proximo año, donde planeo hacer una ruta similar a la que hiciste.
Saludos

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Bachi_mdp dice:
me encanta que ponen el precio de la cerveza en todos los lugares donde estuvieron !!!!
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chantalarwen dice:
es que la cerveza es algo que no puede faltar en un viaje!!!
xD

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