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Camino de Santiago, el sendero de las Estrellas Agosto 2009

Escribe: arcandel
Tras años intentando hacer el camino, el sueño de un peregrino se hace realidad. El 31 de Julio de 2009 partí hacia Roncesvalles y aquí comenzó un sueño, lleno de esperanzas e ilusiones. Tanto ha sido lo leido, visto y oido... En Camino es leyendas, historias, paisajes maravillosos, anecdotas entrañables, lugares para sumergir la imaginación en la edad media, mucha camaradería y, muchos, muchos nuevos amigos... el Camino de la busqueda interior en el sendero de las estrellas

 

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25ª Etapa: Samos - Portomarín

Puertomarín, España — martes, 25 de agosto de 2009

Etapa de 37 kms.

El día de hoy comienza alrededor de las seis y media de la mañana, preparo la mochila y marcho a desayunar al mesón donde cené la noche anterior. Me despido de los hospitaleros y salgo con destino a Portomarín, la etapa de hoy es bastante larga por lo que me lo tomaré con calma.

Se abandona Samos por la carretera, dejando el río a la izquierda. Se sigue caminando por carretera hasta Teiguín, donde se coge por el margen del río hasta llegar a la entrada de Pascais. En Pascais, bajando a la izquierda por un camino de piedras atravesado por un arroyo, se encuentra la iglesia de Santa Uxía de Pascais y su casa rectoral, el bosque impresionante de castaños y robles es digno de parar y disfrutar de tan magnifico momento. Se sigue entonces dirección Gorolfe, donde se cruza el puente para seguir luego las indicaciones a Reiriz. De camino a Sivil, el río queda a la izquierda, transitando por un terreno bastante plano. Luego hacia a Guiada, a unos 4 km de Sarria, cruzando el pueblo para llegar a la carretera que nos lleva hasta Sarria.

Sarria está situada en las tierras llanas de Lugo, es un cruce de caminos, y lugar de paso obligado de los peregrinos jacobeos. La situación geográfica y su importancia histórica la han convertido en el núcleo rector de una rica comarca ganadera.
Desde esta villa parten las mayoría de los peregrinos que hacen el Camino de Santiago a pie, ya que está a 111 kms de Santiago y el recorrido mínimo exigido para obtener la "Compostela" está establecido en 100 km.

El Camino de Santiago marca la historia de Sarria, dejando un importante legado histórico. Ello explica la existencia de gran número de anticuarios. En el recorrido por la villa debemos comenzar por el casco antiguo, situado en un lugar elevado al que se accede por unas escalinatas llegando a  la Rúa Maior lugar, donde podemos admirar la iglesia de Santa Mariña y la de O Salvador. Esta última es un templo románico del siglo XIII de planta rectangular y una sola nave, construido en sillería de granito. La puerta principal gótica está flanqueada por dos pares de columnas con capiteles figurados y vegetales. En el lado norte tiene otra puerta de época románica avanzada con arquivoltas apuntadas y tímpano decorado con un pantocrátor.

El recorrido por el pueblo está perfectamente señalizado con conchas en el suelo y las consabidas flechas amarillas que nos acompañan para continuar camino.
Desde Sarria se sale por el Barrio de San Lázaro para dejar atrás el desperdigado caserio de Vilei se cruza el río Pequeño, que en algunos indicadores aparece como río Celeiro, por el puente medieval de A Áspera dejamos Sarria. Continuamos un trecho próximos al río hasta cruzar la vía del tren, entonces, tras atravesar un arroyo por un puente de madera, ascendemos por una fuerte, aunque no muy larga, pendiente rodeados de bosque en donde podemos ver algún grueso castaño centenario. Al llegar a lo alto el camino se vuelve más llano. Luego continuamos por la carretera y nos ponemos en Barbadelo, donde podemos admirar la iglesia románica de Santiago de Barbadelo.

En esta pequeña aldea, situada entre frondosos bosques, la parroquia de Santiago de Barbadelo es un bello ejemplo de estilo románico gallego. Tiene una torre de planta cuadrada y un pórtico lleno de simbolos e iconografia medieval. De este delicado pórtico destaca la figura humana con los brazos en cruz del tímpano y el juego de pájaros, animales y hombres de los capiteles del doble par de columnas. El Caserío adjunto recibe el nombre de Mosteiro -contracción de monasterio- en alusión a una antigua institución anexionada a Samos.

Después se pasa por Rente y Xisto, cuyo nombre en gallego significa pizarra, el material base de la construcción de la Galicia rural. Caminamos entre prados donde podemos ver pastando a las vacas de raza rubia gallega y frisona, fuente de ingreso de la mayoría de las familias que viven en los pequeños pueblos que atravesamos. También dejamos atrás cultivos de trigo, maíz y pequeños huertos, así como bosques de robles y castaños. De esta manera vamos dejando atrás pequeñas aldeas donde podremos ver hórreos, utilizados tradicionalmente para almacenar mazorcas de maíz. Sigue luego una serie de entrañables aldeas como Domiz, Leimán, Perascullo, Cortiñas, Lavandeira, Casal y Brea.

Cerca de Peruscallo está la iglesia románica de Santa María de Velante. Tras dejar atrás la aldea de Brea, después cruzamos varios arroyos frecuentes en estos lugares, dejamos Sarria para adentrarnos en las tierras de Paradela. Poco a poco irán irrumpiendo en el paisaje zonas de monte bajo formado por tojos y brezos acompañados de retamas blancas, ruscos y madroños entre otros. Pasamos Morgade y nos ponemos en Ferreiros, donde tenemos un albergue de peregrinos. Cruzamos otro arroyo y llegamos a Mirallós, donde podemos ver la iglesia románica de Santa María de Ferreiros.

Entre el último pueblo y Ferreiros se encuentra el mojón que indican que restan 100 kilómetros hasta Santiago. Ferreiros es una humilde localidad donde los herreros claveteaban el calzado de los peregrinos y herraban sus cabalgaduras. La iglesia de Santa María de Ferreiros -en Mirallos- es un templo modesto pero con un interesante pórtico románico. Además ofrece una espadaña barroca en la parte superior de la fachada. Una de las cosas que más destacan es la portada con su tímpano que descansa sobre dos mochetes con cabeza de león. En esta zona se puden cotemplar los populares hórreos gallegos.

Las piernas ya casi van solas en busca del abrazo del Santo. Continuamos atravesando aldeas relativamente próximas entre si: Pena, Rozas, Moimento... Aparecen bosquecillos de pino insigne (Pinus radiata). Luego vendrán Mercadoiro, Moutras, Parrocha y Vilachá. Al sur de esta pequeña localidad tuvo su emplazamiento el Monasterio de Santa María del Loyo, lugar donde nació la Orden de Santiago, doce caballeros que en 1170 se juramentaron para proteger a los peregrinos de los asaltos de los musulmanes. Cerca de aquí se encuentra el espacio natural del Cañón del río Loyo, que comprende el tramo final del río Loyo antes de desembocar en el Miño. En él podemos encontrar bosques de robles, de ribera, matorral, viñedos, praderas..., con especies como robles (Quercus robur y Q. Pyernaica), alisos, arces, sauces, madroños, laureles, etc.

En los roquedos podemos ver especies de aves como el avión roquero o el cernícalo; en la ribera al martín pescador, lavanderas y el común mirlo acuático. Entre los mamíferos destacan la nutria, el armiño, además de otros de gran porte como el corzo o el jabalí.
Desde Vilachá ya contemplamos Portomarín, pocos km. nos separan, y finalizamos la etapa atravesando el Miño por el moderno puente. Del antiguo puente romano (no es el que se ve a los pies de éste cuando el embalse va bajo) sólo pueden verse las ruinas cuando el Miño viene escaso de agua.

Portomarín se encuentra enclavada en la margen derecha del río Miño. La ciudad antigua, formada por dos barrios, San Nicolás y San Pedro, está sumergida en el embalse de Belesar. El pueblo actual se construyo en 1960. Portomarín fue un importante lugar de paso en la Edad Media con un gran puente y con hospital; todo quedó bajo las aguas del Miño. La grandiosa iglesia-fortaleza de San Nicolás, erigida por los monjes-caballeros de la orden de San Juan de Jerusalén en el siglo XII, se desmontó piedra a piedra para ser reedificada en la plaza del nuevo asentamiento. Por su monumentalidad, riqueza de elementos y suntuosidad escultórica, constituye uno de los ejemplos más interesantes del románico lucense. La fachada románica de la iglesia de San Pedro, que también se trasladó a un extremo del pueblo (junto al Pazo de Berbetoros del XVII) es de bella factura. La Capilla de la Virgen de las Nieves está montada actualmente sobre un arco del viejo puente medieval.Portomarín tiene unos 2.200 habitantes y en él se pueden encontrar tiendas de comestibles, panaderías y algunos mesones.

En esta etapa es imposible aburrirse, tiene prácticamente de todo. A lo largo de los 37 kilómetros que tiene, el itinerario se cubre por camino bueno, tramos muy embarados y descensos fuertes, pendientes suaves... Además, se cruza la via del tren, varios ríos, estupendos paisajes, puentes sobre el precioso embalse de Belesar... Si, a todo esto, le sumamos que el perfil no reviste ninguna complicación y que se pasa por el mojón 100, esta etapa puede ser realmente llevadera.

Publicado el 18/mar/2010, 11.41
Modificado el 19/mar/2010, 14.17
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