10.000 km de Patagonia argentino-chilena; mar, estepa, hielo, y montañas

Escribe: epulver
Un viaje espectacular de 10.000 km por Santa Cruz, Tierra del Fuego, Magallanes, Canales Fueguinos, El Calafate y Torres del Paine. Ruta, Mar y Trekking

 

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Ushuaia - Puerto Williams, más cerca del fin del mundo... y del piquete

Puerto Williams, Chile — viernes, 14 de enero de 2011

Dejamos el auto al cuidado de Roberto, y con nuestras mochilas enfilamos temprano al puerto de Ushuaia. Llevamos una muda de ropa adicional pensando que tal vez nos quedaríamos algún día adicional varados. Hicimos migraciones y a las 10 nos subimos al barquito de 12 pasajeros último modelo que cruzaría el canal de Beagle en 2 hs. El día era soleado y parecía bastante calmo, pero en la mitad del canal y con los aceleradores de los dos motores Johnson al máximo el oleaje nos hizo sacudir bastante, cosa muy poco feliz para Patricia que igualmente se la bancó como el mejor grumete. Se ve que el capitán andaba con apuro porque en cuanto bajaba la velocidad a 30km/h la cosa cambiaba bastante, pero después le daba a 50 km/h y cada ola que agarraba el sacudón y la catarata de agua que pasaba por arriba nos cortaban la respiración.. Encima a los pocos que éramos (8 pasajeros) nos decían que nos quedemos del lado izquierdo del crucerito para balancear (no se qué pero ya suena feito) Yo me quedé tranquilo charlando con uno de los dos tripulantes que era también capitán de barco, ex de la Marina ,como casi todos ellos. Para él las condiciones climáticas eran excelentes y las olitas cosa de todos los días, porque navegando para el oeste de donde siempre sopla el viento la cosa era peor.
Llegamos al mediodía y antes de bajar ya se veía amarrado al ferry Bahía Azul donde embarcaríamos al día siguiente. En el muelle nos esperaba José Soto de Hostal Forjadores del Cabo de Hornos donde teníamos la reserva hecha. Hicimos migraciones de entrada a Chile y nos llevó en su combi al Hostal. Nos comentó que tuvo que redistribuir a unos americanos para que nos dejen libres las dos habitaciones ya que 20 de ellos se habían quedado varados por no poder salir en avión a punta Arenas, de ahí a Santiago y luego a USA. El vuelo internacional era el sábado y ya sabían que lo perderían. Estaban haciendo un trabajo de campo de postgrado en biología y botánica con un profesor ya hacía 15 días y al enterarse de haber quedado varados, salvo una portorriqueña y otro latino, estaban bastante angustiados. El guía argentino se la pasaba hablando por celular para ver qué hacía con ese problema y cómo salir de ahí.
Nos recibieron con un prealmuerzo de te con tostadas y después nos dieron tiempo para pasear por el pueblo mientras le daban el almuerzo a los americanos que ocupaban las dos mesas disponibles. Nosotros ya habíamos arreglado con José recorrer por la tarde la isla en una excursión que duraría unas 5 hs. Así que combinamos salir a las 4 ya que recién a las 10 empieza a oscurecer.
El pueblo se recorre en 1 hora y básicamente es una base naval con todas las casitas iguales y muy prolijas y una parte civil que ha crecido bastante un poco más caóticamente. Es muy pintoresco y abierto al turismo ya que no hay inconvenientes en sacar fotos en la zona militar ni recorrer por donde uno quiera. Hay muchos pescadores de centolla que es un negocio muy interesante. Según  José los más ricos de la isla son los pescadores contra lo que normalmente sucede, pero la centolla cotiza altísimo en Europa. Un pescador puede recolectar en la temporada entre  15 ton y 20 ton durante los meses de junio a noviembre (luego viene la veda) a un precio de 4  a 7 U$S/kg. En los mercados de Europa o Estados Unidos el kg se llega a vender a 50 dólares o más. Igualmente la pesca es muy sacrificada en los mares australes.
 
Después del excelente almuerzo que nos prepararon salimos con José en la combi hacia Puerto Navarino frente a Ushuaia, pasando por diferentes puntos de interés de la isla, como la casa de Cristina Calderón,  la última yámana de 83 años, el lugar de construcción de embarcaciones artesanales del Sr. Martín González hijo de la anteúltima pobladora yámana, Úrsula Calderón, hermana de Cristina, y varios puntos interesantes de la isla siempre bordeando la margen sur del Canal de Beagle .  El Club de yates, Bahía Guernico,  las castoreras, el cementerio yámana, y el Parque etnobotánico Omora, que no pudimos recorrer por falta de tiempo, pero visitamos los primeros metros de su sendero interpretativo. El paseo fue excelente, con paisajes  muy lindos y muy instructivo, que nos permitió conocer un lugar al que normalmente no tomamos en cuenta.
Una buena cena y  a prepararnos para la navegación del día siguiente por los canales Fueguinos rumbo a la mayor huelga y piquete de la historia de la ”República Independiente de Magallanes”, como la denominan muchos de sus habitantes.


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EL Río Santa Cruz que nos cruzó a Puerto Williams

   

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