Diarios de viaje > Chile, América del Sur

Chile, un país maravilloso

Escribe: sergmon
Planeamos tomar unas vacaciones en Abril de manera que coincidieran con el feriado de semana santa y despues de plantearnos las diferentes alternativas decidimos visitar Chile, no imaginabamos que haber tomado esa opcion para viajar significaria tanto en nuestros recuerdos, que los lugares, hoy ya conocidos serian habitantes peremnes en el oceano de nuestra memoria y que lo unico triste de este viaje halla sido el dia que nos regresamos.. como dicen por ahi, nos venimos con Chile en el corazón.

 

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Puerto Natales, navegacion a los glaciares Balmaceda y Serrano

Puerto Natales, Chile — sábado, 16 de abril de 2011

Una amiga de “viajeros” con quien había entablado contacto para que me asistiera con mis dudas en este viaje me sugirió que de tener tiempo y tener que elegir entre ir al norte o al sur de Chile mejor visitara el Sur, le hice caso y planeamos ir a Puerto Natales y Punta Arenas, las fotos de esos lugares me habían impactado y no creí que los lugares, los colores, la intensidad de los paisajes fuesen tanto como en las fotos…y me equivoque rotundamente, a cada rato me repetía aquella frase de Facundo Cabral “tener manos en los ojos, para acariciar el cielo…los sitios que se ven en el área de Magallanes son increíbles, cada lugar es como una postal.

Llegamos a Punta Arenas el día 16/04 en el vuelo de LAN que arriba al mediodía e inmediatamente nos fuimos a la estación de buses Fernández, el clima estaba freso (8 o 10 grados) y después de comprar los pasajes para el bus de las 3 de la tarde fuimos a buscar donde almorzar, lo hicimos en una pizzería llamada Dino’s y nos sirvieron unas deliciosas pizas, como teníamos algo de tiempo decidimos llegar a pie al estrecho de Magallanes, por eso de que nadie nos cuente y así lo hicimos, caminamos unos treinta minutos con la emoción creciendo a cada paso y nos encontramos frente a aquel lugar tan conocido en nuestra memoria desde pequeños, toque el agua helada y celebre aquello que constituía para mí una victoria, una de las tantas de este viaje. 

Regresamos apenas a tiempo para abordar el bus, el camino de unos 240 km de Punta arenas a Puerto Natales nos pareció fantástico, a cada rato mirábamos Ñandús y unos paisajes que nos parecían hermosos, llegamos a Natales después de las 5 y a las 6 estábamos registrándonos en el hotel Glaciares, dejamos nuestro equipaje en la habitación y al rato antes de oscurecer decidimos ir la costanera del canal Señoret que se encuentra a escasos 100 metros del hotel donde nos alojamos, al caer la noche nos regresamos a la habitación, la temperatura había descendido considerablemente y teníamos que coordinar con la persona del Hotel la actividad del día siguiente que era la navegación a los glaciares Balmaceda y Serrano, cabe mencionar la excelente atención que nos brindaron en el hotel, nos coordinaron la navegación e hicimos con ellos el tour de Torres del Paine, inmejorable el apoyo que nos prestaron.

Al día siguiente, el domingo 17 nos levantamos temprano, después y aun oscuro fuimos a la agencia turismo 21 de Mayo a tomar el microbús que nos llevaría al barco/yate, alrededor de las ocho estábamos zarpando a la magnífica navegación por el fiordo de última esperanza, aun estaba oscuro, en la medida que avanzamos el paisaje se ponía cada vez mas blanco, más imponente, sobrecogedor, así seguimos avanzando pasando al borde de hermosas cascadas, de una colonia de lobos marinos que no parecía importarle nuestra presencia y a eso del mediodía llegamos ante el glaciar Balmaceda.

Era entendible nuestro asombro ante aquel espectáculo gélido, lamente que el barco no estuviera más tiempo, supongo por las condiciones climáticas ya que el mar estaba un poco picado o sencillamente porque faltaba mucho por recorrer y continuamos navegando, después de unos 40 minutos el barco atraco en la entrada del parque nacional Bernardo O’Higgins  donde se encuentran los llamados “campos de hielo del sur”, descendimos de la nave y comenzamos nuestra caminata por un hermoso bosque de un árbol muy común en la región patagónica (lengas).

La llovizna paso a ser lluvia pero no aminoro nuestra emoción, después de unos pocos minutos llegamos a un mirador donde se podían observar inmensos bloques de hielo, pero lo más importante aun estaba por venir, después de caminar otros quince minutos llegamos ante el Glaciar Serrano, el celeste de su hielo nos dejo perplejos, la naturaleza se manifiesta de formas espectaculares, aquella era una prueba de eso, nos tomamos algunas fotos y por supuesto al regreso descendimos hacia la orilla del lago donde caen los témpanos y recogimos nuestro suvenir efímero pero notable; trozos de hielo que nos comimos en el camino al barco, como parte del tour la tripulación nos sirvió a los adultos pisco sour y brindamos todos, levantamos los vasos, Chilenos y Hondureños por aquel hermoso lugar.

Al regreso y como parte de la navegacion nos llevaron a almorzar a la estancia Perales, lugar hermoso con una vista de las montanas heladas unica, la parrillada Magallanica fue exquisita y el servicio fue muy bueno, continuamos la navegacion de regreso a Natales llegando a eso de las 06 de la tarde, seguiamos comentando lo visto y nos acostamos tarde mirando y admirando las fotos de aquella jornada...todavia faltaba mucho por ver.

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Últimos comentarios

Carmen_G_A dice:
¡Que emocionante día tuvisteis! Ir al estrecho de Magallanes, a Puerto Natales, Punta Arenas, para nosotros es un sueño que nos gustaría hacer realidad algún día y también ir la Patagonia Argentina magnificas fotos.
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