Provenientes desde Viña del Mar por Bus Norte, llegamos Puerto Montt alrededor de las 10 de la mañana. Como teníamos donde quedarnos, lo primero que hicimos fue buscar la dirección de mi padrino. Rapidamente dimos con el lugar y luego de los saludos correspondeintes y un breve descanso partimos a conocer la costanera de Puerto Montt. Nuestro plan era permanecer allí dos días y al tercero partir definitivamente a la carretera, pues ese era el motivo del viaje.
No podíamos no sacarnos una foto con los chicos sentados frente al mar, o ¿quien nos creería que estuvimos en Puerto Montt?. Recorrimos toda la costanera, pasamos algo de frío con ese viento sur que soplaba. Después de dos horas de caminar, volvimos donde el padrino almorzar y nos esperaba un pollito asado... cosa bueeeeeeeena.
Después de un siestecita, fuimos al otro lado de la costanera, al tradicional Angelmó. Es un lugar muy atractivo y lindo. Allí se encuentra mucha artesanía y también mucha comida. obviamente se puede comer pesacdos y mariscos a buen precio, mi padrino si, me aconsejó que tuviera mucho ojo con la frescura de los alimentos.
Finalmente nos fuimos a descansar para mañana partir tempranísimo al Todos los Santos y al Petrohue.