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El Origen Perdido

Escribe: JinetePalido
Los objetivos de estos dos meses de viaje son claros. Machu Pichu, único lugar en el mundo que realmente quiero sentir. Desierto de Atacama, paisajes lunares, grandes dunas, geisers, toda una aventura. Cataratas de Iguazú, grandeza en estado puro. Patagonia, segundo lugar en el mundo, alli me sentiré pequeño, y la naturaleza salvaje me superará. Comienza la aventura.

 

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Puerto Madryn, Puerto Pirámides y las Ballenas Francas Australes

Puerto Madryn, Argentina — jueves, 3 de septiembre de 2009

Miercoles 2 Septiembre - Jueves 3 Septiembre. Cada uno de nosotros en su larga existencia va conociendo rinconcitos del mundo donde le gustaría perderse por un tiempo. Yo hoy me he topado con uno de ellos. Puerto Pirámides. Este gran pueblecito me ha ganado. No es un lugar de bonitas viviendas, sino singulares y sencillas. Sin un día desaparezco de occidente, este debe ser un lugar a tener en cuenta para quien quiera preguntarme algo. 

Ayer despues de veinticuatro horas de estar en ruta, transitando por la cinematografia Ruta 3, llegué a Puerto Madryn. Ciudad costera, turistica, puerta de entrada a la Peninsula Valdés. Otra reserva Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta pequeña peninsula representa la reserva faunistica más importante de Argentina. En este lugar cada año no faltan a su cita ballenas, pingüinos, orcas, lobos y elefantes marinos. Y como si de una representación teatral se tratara, ofrecen a los espectadores que de todas partes de mundo lo visitan, un espectaculo sin precedentes. Y es cierto, cada especie tiene su pequeña historia que contar. Las ballenas su apareamiento y descanso, los pinguinos su busqueda de pareja, los lobos marinos como defender su arén, los elefantes marinos sus luchas por el territorio, y las orcas su acecho a la costa en busca de ballenas o lobos. 

A las once del mediodía llegué a Puerto Madryn. El clima estaba algo frío, aunque el sol sí lucía en lo alto. Lo que más destaca de esta ciudad es su playa, de algo mas de cuatro kilómetros, donde cada día tiene lugar impresioantes mareas. Así que parte del dia lo dediqué a pasear por esta. Es un lugar lleno de fauna, las gaviotas y flamencos se relacionaban en la playa, y las impresionantes ballenas a lo lejos ya se dejaban ver, y escuchar. La primera vez que escuché una me sobrecogí, y rapidamente alzé la vista en busca de ésta, que aunque lejos, me sirvió para intuir que algo importante me iba a ocurrir al día siguiente. La playa acaba en una especie de punta, donde se situa el Ecocentro, exclusivamente dedicado a la divulgación, estudio de la fauna que habita en Valdés. No iba a entrar, pero algo me empujó. Mereció la pena. Te permite conocer la vida de cada una de estas especies, sus largos viajes, su apareamiento, reproduccion, luchas. Además tiene una torre mirador, con biblioteca incluida, donde pasé un buen rato, en silencio, y en compañia de interesantes libros de fotografía. En media hora, que permanecí, no subió nadie. Ya la vuelta tambien la realizé por la playa, con el sonido de las ballenas de fondo. En el hostel, en la noche, nos  juntamos en la cocina un buen grupo, tres argentinos y dos españoñes, y cenamos juntos, y conversamos hasta casi la media noche.

"La primera vez que pasa". Esta frase la he escuchado mas de una ocasión en esta aventura. No ya no sé que creer, pero ayer, ya tarde, contraté desde el hostel una excursión a Peninsula Valdés, y esta mañana no han pasado a recogerme. Se han olvidado. Así que visto como ha transcurrido el día, me alegro. Siempre hay que tener un plan B preparado para salvar este tipo de imprevistos. Por suerte lo tenía. A las diez menos cuarto he agarrado un colectivo a Puerto Pirámides. Despues de casi dos horas he llegado. Rapidamente he contratado una excursión en barco por la bahía, para el avistamiento de ballenas. He tenido suerte porque en veinte minutos partía una, y también porque no había mucha gente. En el barco eramos solamente diez personas. Me he podido mover libremente. La experiencia con las ballenas es única. Para repetir indefinidamente. Hacía el dia perfecto. El mar era como una balsa, sin olas, y las nubes brillaban por su ausencia. A la bahía llegan unas mil ballenas desde la Antartida. Eligen este lugar por la tranquilidad de las aguas, y la proteccion frente a amenazas externas como puede ser la orca. Durante la hora y media que ha durado la excursión he sido testigo de algo asombroso. Estos grandes animalitos son impresionantes. Cada vez que pasaban por debajo de la embarcacion uno era consciente de las dimensiones reales. Unos quince metros. Cuando el barco paraba los motores, el silencio era total, a mas de cuatro kilómetros de la costa, y con el sonido de la respiración de la ballena como única banda sonora. Lo mas bonito es ver la gran cola de este cetaceos como se sumergue. Y lo más espectacular, ver como literalmente despegan del agua, para volver a sumerguirse, provocando un estruendo maravilloso. Todo era tan natural, tan salvaje, tan improvisado. El tiempo ha pasado rapido. Y hemos tenido que volver a la playa. Me quedaban cuatro horas en Puerto Piramides, así que me he puesto a caminar por sus tranquilos acantilados. El objetivo era llegar a una lobería que está relativamente cerca. No he tenido suerte, ya que me he quedado atrapado en un acantalilado. Creia que había salida. Y volver a la verdadera senda me hubiese costado mucho tiempo. Por lo que allí me he quedado, observando a las ballenas de lejos, y con el mar a mis pies. La última hora ha sido para pasear por Puerto Piramides. Ya sin turismo. El pueblo no tiene mas de trecientos habitantes, todos muy jovenes, y está enfocado al turismo, avistamiento de ballenas y al buceo. Su playa es muy bonita. Sus casas especiales. El ambiente es similar al que viví en Mazunte, Mexico. 

Y ya esta noche acabo de compartir un mate con Laura, una chica de Valencia. Ha sido gracioso, porque se ha acercado un argentino, y nos dice "Dos españoles tomando mate, lo nunca visto" o algo así. Ha estado bien.  

Mañana alquilo una bicicleta y voy a recorrer unos quince kilometros hasta Punta Loma. Donde hay una gran loberia. Lobos Marinos en estado puro. Además me han comentado que no va mucha gente. Y por la tarde vuelvo a partir a alguna parte de este gran pais. El destino aún no lo se. Voy a pensarlo....

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Últimos comentarios

kaiku dice:
Qué guay, Isma!!!!
¿Qué se siente con un mamífero tan grande bajo tus pies? Debe ser impresionante tener tan cerca a esas ballenas saltando y moviendo la cola!!!
Menos mal que no le dio a ninguna por respirar cuando tú pasabas por encima, eh?
jejejeje
Ya te queda menos para el regreso. Veo que estas disfrutando (excepto por lo de la cámara de fotos) y que vas a volver hecho un Kitin Muñoz.
Ah! Veronica y yo no hemos celebrado aun nuestro cumpleaños: te esperamos.
Un besico muy grande.
Luci.

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